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Alcoholismo, causa de mortalidad y bajo rendimiento …Sexo casual y alcohol, común en las universidades

El consumo de alcohol es la cuarta causa de mortalidad y primera de discapacidad, además de estar vinculado con el bajo rendimiento laboral y la desintegración familiar, afirmó la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC)

En este contexto, el dirigente de la central obrera, Isaías González Cuevas, informó que su organización realizará a partir del 7 de agosto ?Las Jornadas Nacionales Intensivas de Prevención en el Consumo de Alcohol en el Trabajador y su Familia?.
El propósito es atacar frontalmente ese problema que no sólo deteriora la salud física y mental del trabajador, sino que tiene efectos negativos en su productividad laboral y es la principal causa de violencia y desintegración familiar, expuso.
Las Jornadas Nacionales Intensivas se efectuarán conjuntamente con los Centros de Integración Juvenil (CIJ) en todo el país y en una primera etapa se prevé la sensibilización de 96 mil trabajadores mediante conferencias y talleres sobre los graves daños que provoca el consumo excesivo y las alternativas para su tratamiento médico.
La CROC es la primera organización sindical en el país con 16 programas de atención social, entre los que destacan prevención y atención de la violencia intrafamiliar, fomento al deporte, salud de la mujer, combate a la obesidad, cero rezago educativo, capacitación laboral y prevención de maltrato y violencia infantil, detalló.
?Somos una organización sindical comprometida no sólo con la defensa del empleo y los derechos laborales, sino con la salud y mejoramiento de la calidad de vida del trabajador y sus familias?, planteó.
La Encuesta Nacional de Adicciones señala que 33 millones de personas son consumidores regulares de bebidas alcohólicas y 15 por ciento de ellos, es decir 5.0 millones, tienen problemas de dependencia, que se refleja en degradación de sus relaciones familiares, bajo rendimiento laboral y afecciones renales, cardiacas, cerebrales y hepáticas.
Además del millón 700 mil mexicanos que cada año se suman a las filas de bebedores habituales, 90% son jóvenes de 15 a 29 años de edad que están en plena etapa productiva; y donde el consumo de alcohol es la primera causa de muerte por accidentes, suicidio y riñas.
La encuesta referida revela que uno de cada ocho trabajadores mexicanos presenta problemas de alcoholismo, cuyo costo en atención médica representa más de 50 millones de pesos anuales e incuantificables pérdidas en productividad laboral.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta que el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas es la causa de nueve millones de discapacitados en México, debido a que incrementa hasta en cinco veces el riesgo de sufrir un accidente automovilístico o laboral.
Del total de los accidentes vinculados al consumo de alcohol, 40% degenera en la pérdida de brazos, dedos o piernas, además de que los padecimientos hepáticos y renales prevalecen como el cuarto factor de muerte después de las enfermedades cardiovasculares, afecciones cerebrales y diabetes.
La CROC dio a conocer que las Jornadas Intensivas de Prevención en el Consumo Excesivo de Alcohol concluirán el 30 de agosto y para su buen desarrollo se contará con la participación de expertos en medicina preventiva y representantes de Organizaciones no Gubernamentales especializadas en prevención de adicciones.

Sexo casual y alcohol, común en las universidades

Una investigadora sospecha que los cocteles con cafeína desempeñan un papel en la ‘cultura del ligue’ de los campus universitarios

Los estudiantes universitarios de EE. UU. que consumen bebidas energéticas con cafeína mezcladas con alcohol son más propensos a tener sexo casual, que con frecuencia es sexo arriesgado, halla un estudio reciente.
Bebidas como Red Bull con vodka, y las Jagerbombs (bebidas energéticas mezcladas con un trago de Jagermeister), están entre las bebidas mezcladas más vendidas en bares y clubes que sirven a adultos en edad universitaria, según la información de respaldo del estudio.
El estudio, que aparece en una edición en línea de la revista Journal of Caffeine Research, incluyó a unos 650 estudiantes de una gran universidad pública. Tenían entre 18 y 40 años de edad, pero más del 60 por ciento eran menores de 21 años.
Los investigadores de la Universidad de Buffalo hallaron que más del 29 por ciento de los participantes sexualmente activos dijeron que habían consumido alcohol mezclado con bebidas energéticas en el mes anterior.
Durante su encuentro sexual más reciente, alrededor del 45 por ciento de los participantes tuvieron una pareja casual, 25 por ciento estaban borrachos, y 44 por ciento dijeron que no usaron un condón. Los que reportaron beber alcohol mezclado con bebidas energéticas eran más propensos a tener sexo casual y/o a estar borrachos durante su encuentro sexual más reciente.
Sin embargo, los estudiantes que bebían alcohol mezclado con bebidas energéticas no eran menos propensos que los que no bebían a haber usado un condón en su encuentro sexual más reciente.
Los hallazgos sugieren que las mezclas de alcohol y bebidas energéticas podrían tener un rol en la «cultura del ligue» que existe en muchos campus universitarios, según la autora del estudio Kathleen E. Miller, científica principal de investigación del Instituto de Investigación sobre Adicciones de la Universidad de Buffalo.
Anotó que tener relaciones sexuales casuales o tener sexo mientras se está borracho puede llevar a problemas como embarazos no buscados, enfermedades de transmisión sexual, violaciones sexuales y depresión. Investigaciones anteriores han relacionado a las bebidas energéticas con conductas peligrosas como conducir bajo el efecto del alcohol, los atracones de bebida y los pleitos.
«Mezclar bebidas energéticas con alcohol puede llevar a beber en exceso sin querer, porque la cafeína dificulta la evaluación del nivel propio de embriaguez», señaló Miller en un comunicado de prensa de la universidad.
Anotó que las bebidas energéticas mezcladas con alcohol «tienen unos efectos de anticipación mayores que el alcohol solo. En otras palabras, aumentan el deseo de otra bebida, y se termina bebiendo más en total».
La investigación no prueba que consumir bebidas energéticas con alcohol provoque embriaguez y promiscuidad, apuntó Miller. Pero espera que los hallazgos lleven a legislación sobre seguridad o campañas educativas.
Más información
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre las bebidas alcohólicas con cafeína.

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