Allanan oficinas del Episcopado en Chile en busca  de información sobre casos de abuso sexual

Allanan oficinas del Episcopado en Chile en busca de información sobre casos de abuso sexual

Allanan oficinas

El escándalo por los abusos sexuales a niños cometidos por miembros del clero sigue haciendo noticia en Chile. Este martes por la mañana, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía allanaron las oficinas de la Conferencia Episcopal en Santiago, en busca de información.
Durante los últimos meses, el papa Francisco recibió en Roma a varias víctimas chilenas para escuchar su testimonio y aceptó la renuncia de varios obispos chilenos, luego de que todos ellos pusieran sus cargos a la orden en mayo pasado.
Hacia las 9:00 de la mañana, el fiscal Raúl Guzmán, a cargo de investigar denuncias de abusos sexuales por miembros de la congregación de los Hermanos Maristas a lo largo del país, ingresó al inmueble acompañado por personal de la policía.
“Estamos recabando y complementando antecedentes que hayamos recibido particularmente para la identificación de víctimas. En ese contexto ya se requirieron antecedentes en diligencias anteriores y el objetivo de la diligencia de hoy es complementar esos antecedentes”, dijo el fiscal, quien también optó por incautar documentos de la casa de la congregación de los Hermanos Maristas.
Desde el año pasado han surgido decenas de denuncias por parte de exalumnos de colegios maristas, que acusan a sacerdotes de esos establecimientos de haber abusado sexualmente de ellos durante su infancia, durante las décadas de 1960 y 1970. Cuatro de los denunciantes fueron recibidos por monseñor Charles Scicluna, cuando fue enviado a Chile por el pontífice en febrero pasado, para investigar los casos de abuso.
Los relatos de las víctimas son estremecedores. Una de ellas, Isaac Givovich, hoy de 38 años, ha contado que sufrió los primeros abusos a los 6 años de edad por parte de un hermano marista español llamado Adolfo Fuentes. Cuando cumplió 8, este clérigo comenzó a violarlo todas las semanas.
Otros relatos involucran a sacerdotes muy respetados como Cristián Precht, quien fue vicario de la Vicaría de la Solidaridad entre 1976 y 1979 y es conocido por su defensa de los derechos humanos en tiempos de dictadura. Precht, quien recibió en 2012 una condena vaticana de cinco años de suspensión del ejercicio público del sacerdocio “por conductas abusivas con menores y mayores de edad” y cumple hoy medidas cautelares impuestas por la Iglesia. Es diocesano pero se desempeñó durante años en colegios maristas.
“ Lo que hacía Precht era acercarse sexualmente a adolescentes de los que era pastor. Cuando ellos no querían tener esa cercanía, lo rechazaban y se acababa. Hay otros maristas, en cambio, que violaban e iban más allá. Precht no llegó a eso, pero igual hubo abuso de menores”, explica Andrea Lagos, autora del libro Precht. Las culpas del vicario, una investigación sobre las acusaciones en contra del reconocido sacerdote chileno. Lagos explica que el modus operandi de los abusos en los colegios maristas eran similares a los que ocurrían en otros centros vinculados con la iglesia y que la red de encubrimiento funcionaba del mismo modo en todo Chile.
“Los maristas encubrieron, mandando los curas de los cuales ellos sospechaban a otros colegios”, explica. “Esa es la manera en que la Iglesia católica manejaba estos casos: trasladaban a los sacerdotes acusados de abuso a otras diócesis u otro país. Podían investigar internamente, a veces castigarlos en secreto, pero no informaban a la justicia civil”.

El poder de la justicia civil

Las cosas, sin embargo, están comenzando a cambiar. En los últimos meses, el Ministerio Público ha tomado una serie de medidas violentas para una conferencia episcopal acostumbrada a la impunidad.
A mediados de junio, el fiscal Emiliano Arias, que también investiga los casos de abuso por el clero, allanó las dependencias del Tribunal Eclesiástico de Santiago para incautar el archivo con denuncias por abusos sexuales.
Más tarde, también incautó el Arzobispado de Santiago, la casa del excanciller Óscar Muñoz (acusado de abusos), y el Obispado Castrense, entre otros.
Pero quizás lo que más impactó los chilenos fue que citó al arzobispo de Santiago, el cardenal Ricardo Ezzati, a declarar como imputado por encubrimiento de abuso sexual el próximo 21 de agosto.

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