<!--:es-->Ataca desempleo a jóvenes en EU
…Las cifras de desocupación alcanzaron su nivel máximo en 10 años, lo que refleja el problema del país para crear empleos<!--:-->

Ataca desempleo a jóvenes en EU …Las cifras de desocupación alcanzaron su nivel máximo en 10 años, lo que refleja el problema del país para crear empleos

Nueva York, Estados Unidos.- Con una elevada deuda que tomó para pagar sus estudios, Gwyneth Fries comenzó a transitar en junio último el árido sendero del desempleo, luego de terminar un posgrado en Relaciones Internacionales en la Universidad de Columbia.

«Fue difícil ver a mucha gente conseguir trabajo. Muchos ya tenían trabajo incluso antes de graduarse, y eso fue un poco atemorizante», recuerda Fries, de 30 años, quien tras haber enviado cartas de presentación, contactar empresas y organizaciones y pelear por conseguir entrevistas, logró finalmente un empleo en Washington para una de las unidades del Banco Mundial dedicada a América Latina.

La gran recesión dejó una herida mucho más profunda en el mercado laboral que la de las otras debacles que sufrió la economía estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial. A los desocupados les lleva más tiempo encontrar trabajo.

Pero entre las personas como Fries, con títulos universitarios, la herida ciertamente es más leve: el desempleo llega al 5.1 por ciento, el más bajo de Estados Unidos, según los últimos datos oficiales.

No obstante, en el otro extremo del mercado laboral la realidad es más dura; el paro llega al 15.7 por ciento entre quienes no tiene un certificado universitario.

Con todo, ambas cifras se ubican en el nivel más alto de la última década, un reflejo de la magnitud del problema y las dificultades del país para crear trabajos en medio de la débil recuperación de la economía. La desocupación alcanzó el 9.8 por ciento en noviembre, según cifras oficiales.

«Una de las fortalezas del mercado laboral ha sido la flexibilidad, y eso significa también flexibilidad geográfica, la capacidad de moverse a dónde las perspectivas son mejores. Esa movilidad se ha visto limitada por el mercado inmobiliario. La gente está estancada con casas que no pueden vender», señaló a REFORMA J.D. Foster, investigador de la Fundación Heritage.

«La gente con mayor flexibilidad geográfica tiene mejores posibilidades de encontrar trabajo, y eso implica no sólo calificaciones elevadas, sino también movilidad», completó Foster.

De hecho, Fries se mudó a Washington desde Nueva York para unirse al Banco Mundial.

Pero el mercado laboral de Estados Unidos ofrece también historias como la de Tyree Tomas, un afroamericano de 18 años, que sólo cuenta con un título secundario y desde hace meses intenta en vano conseguir empleo en el comercio, al tiempo que avanza en sus estudios universitarios en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York.

«He estado buscando, pero la situación está muy dura. Hasta la gente con posgrados no tiene trabajo. La gente te dice que va a contactarte, pero después nada», dijo mientras intentaba hacer algo de dinero limpiando nieve en Brooklyn, una tarea con la cual se pueden obtener hasta unos 300 dólares luego de una fuerte tormenta.

Urgidos por remediar esta situación, demócratas y republicanos acordaron extender una serie de beneficios impositivos, entre ellos los recortes otorgados por George W. Bush en 2001 para apuntalar el crecimiento de la economía. Pero Foster cree que esta iniciativa sólo implica postergar el golpe que hubiera significado dejar que los impuestos subieran, y no un nuevo estímulo.

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