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Benedicto XVI inauguró la Cuaresma

...Pontífice recuerda tiempo de abstinencia

CIUDAD DEL VATICANO – El Papa Benedicto XVI invitó a los católicos este miércoles, en ocasión del inicio de la Cuaresma, a cumplir «una renovación personal» y lograr «la conversión al amor misericordioso del Señor».
Miércoles de Ceniza
«Las palabras ‘acuérdate que polvo eres y en polvo te convertirás’ o ‘convertíos y creed en el Evangelio’, evocan nuestra condición humana y nos invitan a la renovación personal, a la conversión al amor misericordioso del Señor», afirmó el Papa durante la audiencia general en la plaza de San Pedro.

El jefe de la Iglesia católica recordó que se abre un período de abstinencia y reflexión, antes de presidir en la tarde, por primera vez desde que fue elegido pontífice en abril pasado, la liturgia del miércoles de Ceniza, con la que se inicia la Cuaresma de los católicos, 40 días antes de la Semana Santa.
«La Iglesia nos propone el ayuno, la limosna y la oración como modo propicio para tener los mismos sentimientos de compasión de Cristo, especialmente para con los más necesitados», afirmó el Papa ante unas 12 mil personas reunidas en la Plaza de San Pedro.

«Por eso la Cuaresma es el momento favorable para convertirse al amor», agregó.

Tiempo de compartir

El Papa recordó también que la Cuaresma tiene que ser ante todo «tiempo de limosna, de ocasión sincera para compartir los dones recibidos con los hermanos y de atención a las necesidades de los más pobres y abandonados», que se abre con el «gesto austero y simbólico de la imposición de la ceniza».

Este miércoles el Pontífice participará en una «asamblea de oración» en la iglesia de San Anselmo, en la histórica colina del Aventino, de la que partirá en procesión hacia la basílica de Santa Sabina, a pocos metros de distancia, donde presidirá la ceremonia de la liturgia de la ceniza.

A la ceremonia asistirán cardenales, obispos y religiosos, además de fieles romanos.

Un cardenal deberá marcar una cruz con ceniza en la frente del Papa, seguida de la fórmula bíblica: «Polvo eres y polvo serás». Luego el Papa marcará la frente de una decena de cardenales, prelados y fieles.
Coincidiendo con la ceremonia de Cuaresma, el Papa Benedicto XVI renunció al título de «Patriarca de Occidente», según un artículo publicado este miércoles por el diario Il Corriere della Sera, que cita como prueba la última edición del Anuario Pontificio.

«Los nueve títulos oficiales del Papa son ahora ocho. Benedicto XVI renunció a llamarse Patriarca de Occidente, un título otorgado hace 1466 años y que no figura en el Anuario Pontificio del año 2006», escribió Luigi Accatoli, reconocido vaticanista del influyente diario italiano.

«La novedad podría tener repercusiones negativas para las relaciones con los ortodoxos y sus patriarcas», sostiene el experto.

No hay anuncio oficial

Según Accatoli la eliminación del importante título honorario no ha sido anunciada oficialmente, aunque ya fue decidida debido a que no aparece en la edición para el 2006 del Anuario Pontificio, la cual aún no ha sido distribuida.

«Se trata de una indiscreción, de una información que me dio una persona que dispone de una copia del nuevo Anuario», contó el experto.

Entre los títulos que reciben los pontífices tras su elección a Papa figuran el de Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Obispo de Roma, Vicario de Jesucristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Primado de Italia, Siervo de todos los Siervos, Arzobispo Metropolitano de la Provincia Romana y Soberano de la Ciudad del Vaticano.

posibles razones

Para el vaticanista la decisión fue tomada por el mismo Benedicto XVI, reconocido teólogo, quien conoce a fondo las críticas doctrinales que suscita entre estudiosos el hecho de recibir tal distinción.
Algunos redactores del Anuario, interrogados por medios de prensa italianos, aseguraron que el Papa les informó personalmente sobre su decisión, aunque no dio explicaciones sobre las razones.

Para muchos de ellos se trató de un «gesto de sensibilidad ecuménica».

«En el pasado, el patriarcado de Occidente estaba enfrentado al de Oriente, me parece que el Papa con este gesto quiere eliminar esas rivalidades y servir de estímulo para el camino ecuménico», comentó el prefecto emérito de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Achille Silvestrini.

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