Cárcel y multas económicas a empleadores que no paguen salarios a sus trabajadores · Obreros de la construcción, jornaleros, de limpieza y meseros, de los más afectados . Ley entró en vigor en Texas el 1 de Sep.

Austin, Tx.- Ante el alarmante y creciente número de casos de “robo de salarios” a trabajadores y jornaleros por parte de sus propios empleadores, entró recientemente en vigor en Texas una nueva ley laboral que castiga con cárcel a estos inescrupulosos contratistas, informó hoy el diputado estatal por el Distrito 104 de Dallas, Roberto Alonzo.
El legislador méxicoamericano advirtió a esos “corruptos empleadores” que se aplicará todo el peso de la ley” contra todos aquellos que no paguen a sus obreros los trabajados ya realizados. Incluso –enfatizó– los trabajadores indocumentados están protegidos por las leyes texanas y estadunidenses para exigir que se les pague los salarios adeudados.
Aunque reconoció que en tiempos pasados se carecía en Texas de una rigurosa ley destinada a proteger a la clase trabajadora de estas que llamó “injusticias y actos viles e inmorales”, advirtió a los “inescrupulosos” empleadores que a partir del pasado primero de septiembre entró en vigor una norma legislativa que hará más fácil procesar los casos de robo de salarios.
“Me complace informar que desde ahora existe ayuda legal disponible para todos los trabajadores que no reciban correctamente sus pagos por parte de sus propios empleadores”, manifestó.
Roberto Alonzo expresó que el salario es un derecho universal que tienen los trabajadores, quienes “ganan con muchos esfuerzos y durísimas horas de trabajo el dinero que ayudará a mantener a sus familias, pero que “antiinmorales, deshonestos y malos empleadores utilizan todo tipo de altimañas para no pagarles”, acusó.
“Como resultado de la aplicación de la ley SB 1024, que he apoyado, ahora será más fácil en Texas perseguir el robo de salarios y hacer justicia para todos los asalariados, que bien sabemos trabajan muy duro”, dijo el diputado estatal por Dallas.
De acuerdo con registros de trabajo y estadísticas elaboradas por grupos laborales confiables en Texas, así como por el Centro de Investigaciones del Senado, esta aprobada ley indica que el robo de salarios se produce cuando los empleadores no pagan a los trabajadores sus salarios prometidos y bien merecidos. Y esto es un hecho frecuente en Texas, se alertó en el documento.
Por ejemplo, acusó el estudio, en ciertas industrias, como la construcción, uno de cada cinco trabajadores experimenta un robo de salario. Además, un alarmante 50 por ciento de los jornaleros han sufrido el robo de sus sueldos. El impacto de este tipo de hurtos se ha generalizado y causado a muchos trabajadores incapacidad económica para satisfacer las necesidades más básicas de su familia, tales como poner comida sobre la mesa, el pago de sus utilidades y la renta, o incluso la compra de suministros escolares para los niños.
“El robo de salarios es un mal endémico, un problema nacional –que incluye Texas– y ningún grupo de trabajadores es inmune, incluyendo a los empleados que ganan buenos salarios, aunque el problema es más probable que ocurra en los lugares de trabajo no sindicalizados”, manifestó el diputado estatal.
Por tal motivo, los trabajadores afiliados a una Unión sindical por lo general reciben un pago acorde a lo negociado en su contrato, por lo que cualquier robo de su sueldo sería impugnado por el sindicato, expresó.
Roberto Alonzo indicó que no es raro que los trabajadores inmigrantes y los nacidos en este país sean víctimas del hurto de sus salarios, aunque reconoció que los trabajadores de sueldos bajos son los particularmente más vulnerables para ser víctimas de este tipo de delitos.
Por lo tanto, el sector agrícola, el procesamiento de aves de corral, los servicios de limpieza, trabajo en restaurantes, confección de ropa, cuidados a largo plazo, la atención de salud en el hogar, son por lo menos las industrias con mayor número de casos reportados de robo de salario. “Es importante que todos los trabajadores de mano de obra conozcan sus derechos laborales”, externó.
Según la ley, el robo de salarios es una violación al Fair Labor Standards Act (FLSA), acta que establece el salario mínimo federal y permite a los estados fijar su propio salario mínimo (más alto). Asimismo, esta ley obliga a los empleadores a pagar tiempo y medio por cada hora trabajada después de cumplidas 40 horas a la semana.
La Ley Davis-Bacon, por su parte, indica que los trabajadores pagados por un contratista o subcontratista empleado por el gobierno federal tienen derecho a recibir el salario vigente en los Estados Unidos, independientemente de la ciudad o región del país en que se realice el trabajo.
Los salarios vigentes son calculados por el Departamento de Trabajo estadunidense, que por lo general son más altos que el salario mínimo. Sin embargo, acusó el legislador méxicoamericano, una gran cantidad de los contratistas federales simplemente ignoran esta ley. Además, explicó que el robo de salarios también puede implicar violaciones a las leyes fiscales, a través de una clasificación errónea de los empleados como contratistas independientes. Cuando a un trabajador se le llama contratista independiente, el empleador no paga su parte de impuestos federales.
Ante el creciente número de este tipo de casos, Roberto Alonzo urgió a las víctimas a reportar ante las autoridades competentes el delito, ya sea a la Comisión Laboral de Texas, oficiales de la ley, o un representante sindical local, para conseguir ayuda legal. “Con la aprobación de la SB 1024, ahora hay ayuda disponible para todos los trabajadores en Texas. Y les insto a que tomen ventaja de ello”, enfatizó.
De acuerdo con esta nueva ley de Texas, el robo de salarios entre $20 y $500 se considera un delito menor de clase B, el cual puede ser castigado con una pena de cárcel de al menos 180 días y una multa máxima de $2.000. Si el hurto fue de entre $500 y $1.500 se considera un delito menor Clase A, que es castigado por con lo menos un año de cárcel y una multa máxima de $ 4.000. Pero si el robo de salario es de $ 1.500 y $ 20.000 se califica como un delito punible que conlleva a una condena en una cárcel estatal por 180 días hasta un año, y a una multa máxima de $10.000 dólares.
“Es importante reconocer y recordar que los trabajadores de mano de obra en Estados Unidos y en Texas son el fundamento que ha ayudado a nuestro país a alcanzar su situación económica a nivel mundial y han hecho de esta nación la más poderosa del mundo. Es lógico que aprobemos y apoyemos a este tipo de leyes y medidas que les beneficien. Y también es importante que la ciudadanía los ayude y recuerde todos los días del año, no sólo el Día del Trabajo”, concluyó el representante Roberto Alonzo.

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