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¿Carne o vegetales? Hay que buscar el equilibrio …La semana pasada celebramos el Día Mundial Sin Carne

Monterrey, México.- ¿Comer carne o sólo vegetales y frutas? Ésa es la cuestión.

Organizaciones alrededor del mundo celebran hoy el Día Mundial Sin Carne, que promueve la asociación estadounidense Farm Animal Rights Movement (FARM por sus siglas en inglés).

La idea es crear conciencia sobre los beneficios en la salud al abandonar el consumo cárnico y, a la vez, frenar la crueldad hacia los animales.

De acuerdo con un estudio publicado, Nuevo León es el estado más «carnívoro» del País. Allí cada persona consume 32 kilos al año.

¿Qué tan positivo o negativo es esto?

COMBINACIÓN ESENCIAL

Aunque hay algunos que abandonaron la carne de manera tajante, otros, en cambio, la comen sin restricciones. Sin embargo, la clave está en el equilibrio, señalan expertos como la terapeuta nutricional Liliana Guerra.

La especialista señala que no es indispensable el consumo de carne para que el ser humano se mantenga sano, ya que se pueden obtener los nutrientes de otras fuentes.

«Lo importante es analizar qué tantos nutrientes originales contiene lo que se va a comer. El alimento, entre más procesado, más elaborado, más químicos, más conservadores, más todo, es menor en la cantidad de energía vital que nos aporta», dice.

El consumo de la carne de una manera equilibrada, asegura, no tiene efectos negativos si en la ingesta se combinan los otros nutrientes necesarios.

Para que una dieta sea correcta se necesita consumir, por día, entre 50 a 60 por ciento de hidratos de carbono o carbohidratos, encontrados en vegetales, frutas y cereales de grano entero y leguminosas.

También es necesario incluir de 25 a 30 por ciento de grasas saludables, obtenidas en las oleaginosas, como nueces, pistaches y cacahuates, así como aguacate y aceites vegetales como el de oliva.

Hay que consumir, además, de 15 a 20 por ciento de proteínas, extraídas de la leche y sus derivados, huevo, pollo, pescado y carne roja.

Ya que estos porcentajes varían de acuerdo con la edad, el sexo, las actividades físicas e, incluso, los niveles individuales de estrés, es necesario que un especialista en nutrición los redefina en cada persona específica.

El problema surge cuando una persona no está consumiendo los nutrientes que requiere para llevar una vida saludable.

«Lo importante es hacer conciencia de cuánta carne necesitamos y cuánta estamos comiendo; lo importante es no dejar de consumir los demás nutrientes», afirma Guerra.

CARNE… SIN GRASA

La carne tiene sus ventajas, señala la nutrióloga Edna Nava, también coordinadora del Área de Formación de Nutriología Clínica de la Facultad de Salud Pública y Nutrición de la UANL.

«Las mujeres embarazadas, por ejemplo, no pueden suprimir las carnes rojas porque las exigencias de hierro y complejo B son esenciales para prevenir anemia y asegurar el buen desarrollo de su bebé», señala la especialista.

Las proteínas de las carnes rojas, dice, son responsables de crear diversas estructuras en el cuerpo, como piel, órganos, sangre y músculos.

Pero atención: la carne, como proteína animal, entre menos grasosa es mejor.

«Si voy a comer carne, yo en primer lugar elegiría pescado, que es una carne mucho más magra, con menos contenido de grasa; después elegiríamos pollo y pavo, y finalmente carne de res o cerdo», explica Debby Braun, asesora del servicio de alimentación del Comité Olímpico Mexicano.

«Lo ideal, en general, sería la ingestión de cortes que no tengan ese cebo, por ejemplo, al pollo quitarle la piel y el exceso de grasa, porque lo que nos interesa es la proteína», explica.

La especialista recomienda también la línea orgánica de alimentos, es decir, aquellos cultivados fuera de conservadores artificiales, fertilizantes u hormonas.

«En éstos se cuida mucho la alimentación de los animales, su crecimiento; en el caso del pescado hay crecimientos específicos de salmón y trucha, por ejemplo, donde no tienen toda esta parte de hormonas».

CUESTIÓN PROTEÍNICA

Si una persona decide ser vegetariana es importante que antes acuda con un nutriólogo para ver cómo suplirá las proteínas que aporta la carne, señala Guerra.

«No es recomendable comer puras verduras. Tienes que combinar cereales de grano entero, integrales, como arroz, pasta, pan, tortilla, combinarlos con algunas leguminosas, semillas y oleaginosas. La proteína más completa se obtiene de un cereal de grano entero con una leguminosa».

Para crear una dieta adecuada a la persona que se decide por los vegetales, los expertos deben tomar en cuenta su «clasificación». Por ejemplo, hay quienes no consumen nada de origen animal, salvo huevos y leche. Es el ovolacteovegetariano.

El lacteovegetariano permite sólo la leche en su dieta vegetal.

Está, también, el vegano, quien además de ser vegetariano respeta la vida animal. Otras «clasificaciones» son el crudívoro, que sólo come vegetales, pero crudos, y el apivegetariano, que agrega miel a su alimentación.

Mayra Cadengo, maestra de yoga, señala que ser vegetariano no debe causar fanatismo.

«Porque como carne me fanatizo o porque no como carne tacho de mala onda a los que sí lo hacen, no es así. Yo creo que aquí estamos en la posición de comer lo que se nos antoje», dice Cadengo, vegetariana desde hace ocho años.

Las personas que dejan de comer carne, explica, lo hacen por diversas razones; una de ellas, la limpieza interna.

«Las carnes no están totalmente limpias, de hecho traen en ocasiones orina, hormonas. Además, los alimentos que les dan a los animales tienen más grasas, entonces se deja de comer carne por salud y limpieza. Otra razón puede ser por compasión, por cómo tratan a los animales (en los rastros)».

¿Carne? ¿Vegetales? ¿Vegetales y leche… o huevo? Recuerda, todo está en el equilibrio de los nutrientes; sólo busca la combinación adecuada para ti… ¡Provecho!

UNA CHIMENEA LLAMADA GANADO

Disminuir o dejar el consumo de carne puede ayudar a salvar el planeta.

De acuerdo con Greenpeace, la emblemática organización ambientalista creada en Canadá en 1971, un kilo de carne equivale a la emisión contaminante de un avión al volar 100 kilómetros.

Si el promedio de consumo de carne del regio es de 32 kilos al año, entonces los kilómetros aumentan a 3 mil 200.

Greenpeace basa sus argumentos en un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) que señala que la ganadería a nivel mundial genera el 18 por ciento de los gases culpables del efecto invernadero.

También es responsable de casi el 10 por ciento de las emisiones de bióxido de carbono (CO2), un 37 por ciento en las de metano (por la digestión animal) y de un 65 por ciento de las de óxido nitroso (por el estiércol).

EVITA LOS EXCESOS

En términos de nutrición no basta con hablar de excesos, sino de hábitos y costumbres. Aunque la carne roja es una fuente importante de vitaminas del complejo B, hierro, zinc y calcio, su consumo exagerado puede ser dañino para la salud. Y en el caso de las verduras y frutas, no combinarlas bien tiene sus riesgos. Conoce lo que estos excesos pueden hacerle a tu cuerpo.

VEGETALES

El exceso en el consumo de vegetales no causa un daño, pero el no combinarlos adecuadamente con cereales y leguminosas, sí puede resultar en una carencia de nutrientes. Para llevar una vida vegetariana saludable lo recomendable es acudir a un nutriólogo.

CARNE

Eleva el nivel proteico, afectando riñones e hígado, encargados de eliminar las sustancias tóxicas que derivan del consumo de proteínas.

Si es grasosa puede aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos, incrementando el riesgo de cardiopatía, accidente cerebrovascular e hipertensión.

El consumo de grandes cantidades ha sido ligado a algunos cánceres, como el de mama, estomacal, próstata, vejiga y linfoma.

Al ser productora de ácido úrico, el exceso de carne roja puede causar enfermedades metabólicas como la gota, que afecta principalmente a las articulaciones.

Aumenta el riesgo de padecimientos cardiovasculares.

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