¡Celebre el Día de Acción de Gracias  con este hermoso  cuento!

¡Celebre el Día de Acción de Gracias con este hermoso cuento!

Celebre

En todo el mundo siempre se han hecho fiestas de “acción de gracias”. La gente celebra las cosechas y da las gracias por todo lo que tiene de maneras muy distintas. En Estados Unidos, las celebraciones de acción de gracias comenzaron hace muchos, muchos años. En 1598, Don Juan de Oñate hizo una gran fiesta de acción de gracias muy cerca de donde hoy se encuentra la ciudad de El Paso, en el estado de Texas. Oñate hizo un viaje muy largo y muy difícil para llegar a Texas. Con él viajaron unas 500 personas. Eran hombres, mujeres y niños que buscaban nuevas tierras para vivir. Venían de México. Oñate era un criollo, es decir, hijo de españoles nacido en América. Cuando llegaron al Río Grande, hicieron una gran
fiesta que duró varios días. Estaban muy contentos porque estaban vivos a pesar de todas las dificultades del viaje.
Unos años más tarde, en 1621, se hizo una fiesta parecida en Plymouth, en el estado de Massachusetts. La hicieron unos peregrinos ingleses para dar gracias por la buena cosecha que habían tenido.
Los peregrinos habían llegado hacía muy poco de Europa. Los indígenas wampanoags les ayudaron a sembrar. Además, les enseñaron cosas importantes para vivir en su nuevo hogar. Sin la ayuda de los indígenas, los peregrinos no hubieran podido sobrevivir. Por eso, los wampanoags fueron los invitados especiales en esta cena.

En 1863, el presidente Abraham Lincoln decidió que el Día de Acción de Gracias fuera una fiesta nacional. Desde entonces, los estadounidenses se reúnen ese día con sus seres más queridos. Cenan juntos y dan gracias por las cosas buenas que han recibido. La celebración siempre es el cuarto jueves de noviembre.
Por lo general, se come pavo con salsa de arándanos y pastel de calabaza. Estos platos se parecen mucho a los que comieron los peregrinos y los wampanoags en la cena de Plymouth. Algunas familias comen los platos típicos de sus países. Lo importante no es la comida, sino reunirse para dar las gracias.

El Día de Acción de Gracias también es un día para compartir. Es común que toda la familia ayude a preparar la cena. ¡Para muchos es muy divertido! Pero hay personas que no tienen familia. También hay fam ilias que no tienen dinero para preparar una cena especial. Por eso, en escuelas, supermercados y otros lugares se organizan recolecciones de comida. Algunas personas regalan alimentos. Otras, cocinan. ¡Lo importante es ayudar para que nadie se quede sin celebrar!
El Día de Acción de Gracias nos ayuda a recordar todo lo bueno que tenemos. Pero, en realidad, ¡todos los días podemos dar gracias! Por el sol, el agua, los alimentos, la familia y los amigos.

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