Cinco importantes razones para vacunar a sus hijos

Usted quiere hacer todo lo mejor para sus hijos: conoce bien la importancia de los asientos de
bebé para el automóvil, las rejas para las escaleras y otras maneras de mantenerlos seguros,
pero ¿sabía usted que una de las mejores formas de proteger a sus niños es cerciorándose de que
tengan al día todas sus vacunas?

Las inmunizaciones pueden salvar la vida de sus hijos. Gracias a los adelantos en medicina,
usted ahora puede proteger a sus hijos contra muchas enfermedades más de las que se podía
anteriormente. Algunas de las enfermedades que alguna vez lesionaron y mataron a miles de
niños hoy han sido eliminadas completamente y otras más están al borde de la extinción, en
su mayor parte gracias a vacunas eficaces y seguras. Un ejemplo del gran impacto que pueden
tener las vacunas es la erradicación de la poliomielitis en los Estados Unidos. La polio fue en
su tiempo una de las enfermedades más temidas en este país, pues causaba muertes y parálisis
en todas partes, pero hoy en día, gracias a la vacuna, no hay reportes de polio en los Estados
Unidos.

La vacunación es segura y eficaz. Las vacunas solo se administran a niños después de haber
pasado por exámenes largos y minuciosos de científicos, médicos y profesionales de atención
médica. Las vacunas presentan cierto grado de molestias y pueden causar dolor, enrojecimiento
y sensibilidad en el punto de inyección, pero es algo mínimo en comparación con el dolor, las
molestias y el trauma de las enfermedades que estas vacunas previenen. Los efectos secundarios
graves después de una vacuna, como las reacciones alérgicas intensas, ocurren muy rara vez.
Los beneficios de prevención de enfermedades al vacunarse son mucho mayores a los posibles
efectos secundarios para casi todos los niños.

La inmunización protege a las personas que usted quiere. Los niños en los Estados
Unidos todavía contraen enfermedades prevenibles con vacunas. De hecho, hemos visto un
resurgimiento del sarampión y la tos ferina (pertusis) en los últimos años. En 2010, en los
EE. UU. se reportaron 21 000 casos de tos ferina y 26 muertes, la mayoría en niños menores
de 6 meses. Lamentablemente, algunos bebés son demasiado jóvenes para estar completamente
vacunados y algunas personas no pueden recibir todas las vacunas a raíz de alergias intensas,
sistemas inmunitarios debilitados por padecimientos como la leucemia u otras razones. Para
ayudar a mantenerlos seguros, es importante que usted y sus niños que pueden recibir vacunas se

inmunicen completamente; esto no solo protege a su familia, sino que además ayuda a prevenir
la propagación de estas enfermedades a sus amigos y seres queridos.

Las inmunizaciones pueden ahorrar tiempo y dinero a su familia. A un niño que sufre una
enfermedad prevenible con vacuna se le puede denegar inscribirse en escuelas y guarderías
infantiles. Algunas enfermedades prevenibles con vacunas pueden provocar incapacidades
prolongadas y causar estragos económicos a raíz de tiempo perdido en el trabajo, gastos médicos
o incapacidad a largo plazo. Por otro lado, recibir vacunas contra esas enfermedades es una
buena inversión que generalmente está cubierta por los seguros. El programa Vaccines for
Children (Vacunas para Niños) es un programa con financiamiento federal que ofrece vacunas
sin costo alguno a niños de familias de bajos ingresos. Para obtener mayor información acerca
del programa VFC, visite http://www.cdc.gov/vaccines/programs/vfc/ o consulte al profesional
de servicios médicos de sus hijos.

Las inmunizaciones protegen a las generaciones futuras. Las vacunas han disminuido y, en
muchos casos, eliminado a muchas enfermedades que mataban o incapacitaban gravemente a
las personas de hace solo unas cuantas generaciones. Por ejemplo, la vacuna contra la viruela
erradicó a la enfermedad en el mundo entero. Sus hijos ya no tienen que recibir vacunas contra
la viruela porque la enfermedad ya no existe. Al vacunar a los niños contra la rubeola, se ha
reducido considerablemente el riesgo de que las mujeres embarazadas transmitan el virus al feto
o recién nacido; asimismo, ya no se ven los defectos congénitos relacionados con ese virus en los
Estados Unidos. Si continuamos vacunando ahora —y vacunamos completamente— es posible
que en un futuro los padres puedan tener la certeza de que algunas de las enfermedades de hoy
no estarán presentes para causar daño a sus niños en el mañana.

Para mayor información sobre la importancia de las inmunizaciones de bebés, visite http://
www.cdc.gov/vaccines.

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