Comerciantes hispanos preocupados por impactos de redadas en sus negocios

Homestead.- Varios comerciantes hispanos de Homestead expresaron preocupación por las redadas que se realizan en esta ciudad del sur de Florida afirmando que una menor presencia de inmigrantes está afectando sus negocios.

En la ciudad, la segunda más antigua del condado de Miami-Dade, residen muchos inmigrantes de Centroamérica y México que por lo general trabajan en los sectores de agricultura y de la construcción.

“Aquí la economía se levanta por el inmigrante. Han estado haciendo redadas desde hace dos meses, lo que impacta a los negocios porque dejamos de tener clientes”, dijo a Efe Patty Aguilera, propietaria de una joyería en un mercado de pulgas.

La industria agrícola de Homestead genera unos 20.000 empleos a través de 1.623 granjas y viveros. Los invernaderos suministran a su vez material para jardinería al sureste de Estados Unidos y el Caribe. Aguilera, de origen hondureño, aseguró que casi todos los fines de semana sus ventas le reportaban cerca de 2.000 dólares, pero tras las redadas contra inmigrantes indocumentados, sus ingresos han mermado considerablemente.

“Los centroamericanos y mexicanos son los más grandes compradores de joyas y su no presencia en este local se siente”, aseveró.

Aguilera comentó que antes de iniciarse las redadas “no se podía caminar por el mercado de la cantidad de personas que venían aquí, sobre todo los fines de semana”.

Para la mexicana María de Quesada “todos los negocios se han afectado” por la ausencia, principalmente, de mexicanos, hondureños y nicaragüenses que han “desaparecido por las redadas y también por la falta de trabajo en la zona”.

Quesada es propietaria de un local de venta de comida que adquirió hace dos años y medio y cuando inició el negocio era tal la prosperidad que dijo, bromeando: “pensé que hasta podría comprarme el avión que me llevaría de regreso a México”.

“Desde que empezó (a profundizarse) el problema con (las autoridades de) Inmigración, todo comenzó a venirse abajo”, dijo Quesada quien afirmó que sus ventas han bajado en un 75 por ciento.

Una comerciante peruana, que declinó ser identificada, dijo que sus ventas disminuyeron en un 40 por ciento y que la situación en el mercado se palpa a simple vista con las tiendas vacías.

“Indudablemente que afecta todo. Hay menos gente viniendo porque los ilegales son las personas que más compran en los mercados de pulgas. Recientemente se llevaron (las autoridades) tres vehículos llenos de inmigrantes”, informó.

En un reciente operativo de dos semanas, las autoridades de Inmigración detuvieron a 332 inmigrantes en los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach.

De los arrestados, trescientos eran inmigrantes que habían ignorado la orden final de deportación, según el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) de Miami.

“ICE como el brazo investigador del Departamento de Seguridad Nacional, tiene el mandato el defender las leyes de nuestra nación. Aquellos que están en violación de la ley no deberían estar sorprendido si son arrestados”, dijo a Efe Barbara González, portavoz de la ICE en Miami.

Jonathan Fried, director ejecutivo de “We Count”, comentó que las redadas causan temor en la comunidad y son un factor más de preocupación al incidir en la separación de las familias.

En su opinión, todo el área del sur del país, se ha convertido un una zona difícil para la comunidad de inmigrantes también por la falta de trabajo.

“Por la desaceleración de la economía no hay muchos trabajos. Hay menos construcción en el área, hay una crisis en la vivienda por los créditos hipotecarios (de alto riesgo) y las personas están gastando menos en lujos, como construir jardines”, explicó a Efe el ejecutivo de la organización pro inmigrantes de Homestead.

Esta situación está impulsando a los inmigrantes a abandonar la ciudad.

“Para los jornaleros es peor. Cientos de personas se han visto afectadas”, indicó Fried.

Según datos del Censo del 2000, un total de 1.862 personas estaban empleadas en el sector de la construcción de Homestead.

Ante este escenario, la comerciante María de Quesada subrayó la necesidad de “parar las redadas porque están afectando los negocios de Homestead”.

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