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…Javier Hernández hizo tres tantos ante El Salvador<!--:-->

Cumple Tri con triunfo y goleada …Javier Hernández hizo tres tantos ante El Salvador

Cinco goles, cuatro de ellos en 12 minutos fueron la carta de presentación ideal de la Selección Mexicana en la Copa Oro 2011 y el aviso de una serie de variantes con el arsenal que mostrará en el torneo.

El Tricolor superó 45 minutos de inestabilidad, de imprecisión y mareos en su sistema para dar una cara de inventiva y contundencia del minuto 55 al 67, cuando cayó la principal tormenta de anotaciones sobre la cabaña salvadoreña.

México derrotó 5-0 a El Salvador, se apuntó sus primeros tres puntos y se encaramó al primer lugar del Grupo A, el que también tiene Costa Rica por sus cinco tantos a Cuba.

El equipo nacional tiene la posición de privilegio y encontró aspectos que lo colocan como un cuadro de variantes, de distintas caras a lo largo de un partido, de capacidad para modificar sobre la marcha y romper el esquema del rival y hasta el propio.

El primer tiempo el Tricolor no pudo con su sistema de 4-4-1-1. Se topó con pared cada vez que Pablo Barrera y Andrés Guardado intentaron desdoblar por las bandas, al grado de que debieron alternar los costados para acercarse a los hombres de ataque, Javier Hernández y Giovani dos Santos.

El Salvador fue certero en las anticipaciones, cubrió los trazos diagonales del estilo de José Manuel de la Torre y causó desesperación al apretar en el medio campo y robar balones.

Incluso la dureza con que jugó su estelar Rodolfo Zelaya y la rudeza de su volante izquierdo Jaime Alas estuvieron a punto de dar el primer gol al lado salvadoreño.
Y vino la suerte con el gol fortuito de Efraín Juárez ante un portero cuscatleco, Miguel Montes, que se lució hasta ese momento.

México no estaba dispuesto a irse en blanco y la sorpresa de la noche la dio «Chepo» al sacar a un contención, Israel Castro, y meter a Aldo de Nigris para acompañar a «Chicharito» y Dos Santos.

El Tricolor apostó a un solo contención, Gerardo Torrado, quien recibió un poco de ayuda de Andrés Guardado, y fue un conjunto espectacular, de toque rápido, de llegada, de goles.

Vino el segundo con la firma del «Tano» y luego el concierto del «Chicharito»: de cabeza, con el pie, de penal, y su sonrisa en la pantalla gigante fue el colofón a la noche con traje de luces para el Tri.

México se atrevió a cambiar y generó magia para romper el cero salvadoreño, elevar al «Chicharito» a la primera posición de los goleadores en la Copa Oro y decir que tiene de dónde escoger, en táctica y en nombres, para hacer suyo un partido.

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