Daña a Texas endeudamiento de estudiantes por encarecerse la educación universitaria

Político local externó su preocupación ante un revelador estudio que demuestró que cada vez más jóvenes universitarios padecen de alarmantes niveles de endeudamiento a causa de préstamos estudiantiles y al encarecimiento para inscribirse en una escuela superior.

Indicó que la Contraloría de Cuentas Públicas (CPA) difundió los resultados de un reciente análisis que realizó con el fin de alertar sobre esta problemática a los legisladores texanos. Mediante esa investigación –indicó- la oficina gubernamental pretende llamar la atención de la próxima Legislatura para detener los desenfrenados aumentos registrados para matricularse en una universidad y su impacto que éstos tienen en la deuda de los préstamos estudiantiles.

En el sitio web Pagando la cuenta: Rising Costos Universitarios, la Profundización de la Deuda (www.window.state.tx.us/specialrpt/student_loan), la oficina de la Contraloría detallada el impacto que están teniendo entre los jóvenes las deudas derivadas de préstamos estudiantiles y de los aumentos que se han venido suscitando principalmente durante los últimos años en los precios de inscripción en una universidad.

Ante ese inquietante panorama, el reconocido legislador demócrata méxicoamericano aseveró que ha llegado el momento de detener esa carrera desenfrenada de incrementos en las tarifas de educación superior, ya que de lo contrario –advirtió- “millones de estudiantes continuarán dejando las universidades por careceer de dinero para pagar esos altos costos”.

Por tal motivo, dijo que la próxima Legislatura que inicia este mes debe debatir con profundidad esa “cruda realidad que está dañando no sólo el futuro de nuestra juventud, sino de Texas y Estados Unidos”. “Nuestros estudiantes, con su ferviente deseo de convertirse en profesionistas, se han mantenido dispuestos a incurrir en esas deudas, por lo que es necesario y urgente detener los incrementos a los precios para recibir una educación universitaria”.

Como resultado de ese estudio, la contralora de Texas, Susan Combs, dijo que girará una serie de recomendaciones a la Legislatura con el objeto –recalcó- de mejorar la transparencia en ese ámbito.

Entre sus puntos que externará a los parlamentarios para llamar su atención hacia esta problemática, Combs indicó que los pagos a la deuda por préstamos estudiantiles a menudo “toman una gran parte de los salarios de los graduados”. Para los universitarios graduados en Texas menores de 30 años, el saldo promedio del préstamo-deuda fue de 22 mil 600 dólares, equivalente al 46 por ciento de los ingresos promedio anuales (49 mil 112 dólares) en 2011. En 2012, alrededor del 20 por ciento de los poseedores de una deuda por préstamo estudiantil en el estado tuvieron más de 90 días de atraso en su pago.
Pero también las cifras más recientes indican que el 14 por ciento de todos los prestatarios que recibieron fondos federales estudiantiles no pudieron pagar sus préstamos durante los tres primeros años después de haber salido de la escuela, de acuerdo con el Departamento de Educación de Estados Unidos.
Expertos financieros afirman que la deuda ocasionada por préstamos estudiantiles podría reducir significativamente la actividad económica, la demanda de crédito hipotecario y provocar un impacto negativo en la economía en general mediante la inhibición de una iniciativa empresarial y la creación de pequeñas empresas.
El crecimiento de ese tipo de deudas, indica el estudio, se refleja en el aumento de las tarifas para asistir a la universidad. En Texas, los precios para matrícularse y residir en el campus de una universidad pública se incrementaron en un 90 por ciento entre 2003 y 2012. Sin embargo, pese a esos drásticos aumentos la inscripción en las instituciones que otorgan títulos de Texas subió 49 por ciento entre 2000 y 2012.
Debido a que la universidad es generalmente un buen medio de inversión -los graduados universitarios ganan alrededor de dos veces más que los que no tienen un título profesional- se espera que estos incrementos para matricularse continuarán. Por lo tanto, es imperativo que los estudiantes se informen más sobre la mejor manera de gastar sus préstamos y de tener un mejor acceso a las herramientas que les ayude a obtener un panorama más completo sobre los costos universitarios.
Para asegurar que los precios a la educación superior sigan situándose al alcance de los estudiantes de Texas, la CPA hizo énfasis en varias recomendaciones que presentará a los legisladores en cuanto empiece la sesión ordinaria, entre las que destacan las siguientes:
El pago de la deuda de los estudiantes pueden tener un impacto real en la economía de Texas. Los estudios muestran que la deuda de préstamos estudiantiles podría reducir significativamente la actividad económica y la demanda de crédito hipotecario, e inhibe la iniciativa empresarial, la formación de pequeñas empresas y disminuye los ahorros para la jubilación. La delincuencia entre los poseedores de una deuda estudiantil en los Estados Unidos aumentó de 9.4 por ciento en 2004 al 17,3 por ciento en 2012; en Texas, este índice criminal pasó del 12 a 20,5 por ciento.
Para obtener más información y conocer el informe completo, visite el sitio web: www.window.state.tx.us/specialrpt/student_loan.

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