<!--:es-->DE LAS 500 empresas hispanas más grandes:
“All Star Auto Exchange”<!--:-->

DE LAS 500 empresas hispanas más grandes: “All Star Auto Exchange”

Nombre de la empresa: All Star Auto Exchange

Giro: Venta de automóviles

Posición: Número 475 de las 500 empresas hispanas más grandes de Estados Unidos, según el Índice de la revista Hispanic Business.

Retos: A falta de grandes presupuestos en publicidad y de las crecientes ventas de los importadores de automóviles y otros competidores, usar la red para incrementar el negocio de ventas.

All Star Auto Exchange de Tucson no tiene mucho presupuesto para anunciarse en los medios como lo tienen otros distribuidores de automóviles en dicha ciudad de Arizona.

Sin embargo, All Star tiene un magnífica página en la Web que, además de ser muy fácil de navegar, proclama tener herramientas muy sencillas de usar para solicitar un préstamo, promete rápida aprobación del mismo y que uno saldrá manejando en el mismo día el anhelado automóvil.

El sitio en la Internet está ayudando a llevar más clientes y crecer en ventas en medio de una fuerte competencia de los distribuidores más grandes. Los ingresos de esta empresa aumentaron 14.8 por ciento en el 2005, al pasar de 5 millones 300 mil dólares en 2004 a 6 millones 100 mil dólares. El 70 por ciento de ese crecimiento se realizó por medio del sitio web dijo el Director Ejecutivo de la empresa, Edmund Marquez.

Claro que los grandes distribuidores de automóviles tienen también sitios de Internet competitivos y además tienen más inventarios que otros distribuidores de automóviles más pequeños. El problema es que los costos también aumentan y eso puede comerse las ganancias.

Vendidos en la red

Sin embargo, distribuidores pequeños y grandes a lo largo y ancho de todo el país saben que están compitiendo en una industria que cambia constantemente.

Uno de los retos que enfrentan los distribuidores de automóviles más pequeños es la competencia de los fabricantes de vehículos importados que constantemente están quitando segmentos de mercado a los distribuidores locales, así como la de los conglomerados de distribuidores, regionales y nacionales que dominan las ventas.

Incluso gigantes estadounidenses como la General Motors están sufriendo en carne propia los efectos de la competencia: GM anunció planes para eliminar 30 mil empleos para el 2008, luego de que Delphi Corp. la empresa más grande de auto partes de Estados Unidos anunciara que estaba en bancarrota.

En respuesta a esta situación del mercado, los distribuidores de automóviles han incrementado su inversión en sus sitios de Internet, con el objetivo de mejorar su servicio a los clientes y, al mismo tiempo, intentar obtener una mayor parte del mercado.

De acuerdo a la Asociación Nacional de Distribuidores de Automóviles, actualmente un 61 por ciento de los sitios en Internet de distribuidores permite al usuario postular a un préstamo en línea; un 52 por ciento invita a los usuarios a hacer una cita con un vendedor.

Actualmente, las mejores mentes están compitiendo en el desarrollo de ventas facilitando cupones de descuento en línea, campañas publicitarias por e-mail y encuestas interactivas.

Evitando los problemas del crecimiento

Sin embargo, las mentes más brillantes de la red, no pueden elevar completamente el nivel de juego para los distribuidores pequeños.

Los distribuidores grandes han incrementado su presencia en la red usando incentivos especialmente en la compra de autos nuevos y ahora están haciendo lo mismo con los vehículos usados, aseguró Marquez.

Para poder competir mejor con ellos, Marquez redujo los márgenes de ganancias con el objeto de pagar los crecientes costos de vender en subastas, los automóviles usados, al mismo tiempo que aumentó el inventario de automóviles de lujo, con el objeto de incrementar las ganancias.

Marquez dijo que él aprendió de la estrategia de grandes competidores que invierten demasiado en publicidad para incrementar su crecimiento, pero luego no tienen la fuerza necesaria en ventas, en línea o en tecnología para administrarlo.

La posibilidad de aumentar las ventas y luego contratar más personal puede dañar a un negocio y la reputación de un distribuidor de automóviles, agregó Marquez.

“Pero una vez que logras manejar el crecimiento, el límite son las estrellas”, concluyó.

Share