DESDE MI PUNTO DE VISTA – 06 07 18 –

Guerra Comercial

Se aproxima la guerra comercial entre México y Estados Unidos, donde el consumidor será el único que pierda, porque Trump está perdiendo el juicio.

La propuesta de llevar a cabo un Tratado de Libre Co-mercio exclusivo con Canadá y otro muy diferente con México, es inaceptable para el gobierno de Enrique Peña Nieto y para todos los mexicanos que opinan que ésta no es la forma de tratar a un vecino, socio comercial y amigo, que siempre ha estado de acuerdo en colaborar y cooperar en la relación bilateral.
Desde el inicio de su gestión, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, se ha comportado grosero, agresivo, mentiroso, altanero y provocador, en su relación con México y con su presidente Enrique Peña Nieto.
El madatario norteamericano ha expresado cada tontería o falsedad, sobre los mexicanos a los que califica de animales, criminales, narcotraficantes, violadores y cuanta estupidez viene a su mente al monento de mal hablar de México y los mexicanos.
Desde el inicio de su campaña rumbo a la presidencia de los Estados Unidos ha insistido en construir un muro a lo largo de los tres mil kilómetros de frontera con México y lo más absurdo es que pretende que los Mexicanos paguen por la construcción y aparte asegura que van a disfrutar este pago, lo cual ha provocado que en México se le mire como un tonto, loco, desquiciado. Nadie lo traga.
Hace unas sumanas exigió de forma altanera y hasta grosera, que no se permtiera el paso de la llamada “Caravana Humana Centroamericana” que estaba integrada principalmente por familias completas de personas provenientes de Honduras (la mayoría), El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Panamá y otros países de la región, en total sumaban unos mil 500 migrantes.
El gobierno de México trató en un principio de disolver la “marcha” cuando Trump empezó a pegar de gritos, pero la forma en que el presidente Trump exigía y hablaba mal del presidente de México terminó por incomodar a los funcionarios de la administración de Peña Nieto, que decidieron otorgar visas “humanitarias” a los integrantes de la “Caravana”.
Acción calificada como la gota que derramó el vaso, porque Trump tuvo que tragarse sus malos modos, sus exigencias y se tuvo que mantener callado, esperando el momento del desquite como cualquier pandillero de la Mara Salvatrucha.
En total la entrega de visas humanitarias permitió a cientos de migrantes cruzar el territorio mexicano de manera legal y no sólo eso, sino que los migrantes contaron a su paso con el apoyo de los gobiernos de los estados, organizaciones sociales y sindicatos que de alguna u otra forma les ofrecieron transportación, alojamiento y alimentos.
A la fecha el 90 por ciento de los migrantes que integraban la llamada Caravana ya se encuentran en suelo de los Estados Unidos, lo cual ha sido como un ‘chingazo’ al orgullo de Trump que como un niño chillón estaba esperando el desquite.
“México pagará por el muro y lo va ha disfrutar”, fue la sentencia más reciente de Trump y obviamente el gobierno de México y el presidente Enrique Peña Nieto le afirmaron por Twitter y por todos los medios posibles de comunicación que está “equivocado” y loco y que México jamás de los jamases pagará por ese capricho tonto que tiene.
Lo peor del asunto es que a manera de desquite Trump se avienta la puntada de aumentar los impuestos de exportación para los metales automotrices o de alta calidad que tanto usan las compañías mexicanas dedicadas a la industria automotriz.
Pero el gobierno de México no se quedó con los brazos cruzados y decidió aplicar la misma norma a los productos procedentes de los Estados Unidos y gravar o aumentar los impuestos a los productos que ellos consumen y exportan a México por la misma cantidad económica que pretende el mandatario estadounidense.
Claro que el único afectado será el consumidor y es aqui donde uno se pregunta : Pues no que muy fregón el presidente Trump, que en su afán de reelegirse al cargo está haciendo cada tontería, que dejan al descubierto por qué se fue en cuatro ocasiones a la banca rota y por qué se dice que debe impuestos y se burla del sistema.
“He utilizado las leyes de este país (Capitulo 11) para hacer un buen trabajo a mi favor y para mi compañía” aseguró en el primer debate presidencial republicano el 6 de agosto del 2015. Y ahora quiere llevar al país a la banca rota sólo por sus caprichitos con China, Canadá, la Unión Europea, México y muchas naciones que ya no lo tragan.
Desde diciembre de 1822, fecha en que se iniciaron las relaciones comerciales, culturales, diplomáticas, energéticas y fronterizas, México y Estados Unidos no habían pasado por una relación bilateral tan negativa como la actual, gracias a los detalles de Trump, quien al final se ha propuesto no firmar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte y ha propuesto signar por separado ofreciendo un trato preferencial a Canadá y tratando de dar trato de segunda a México, lo cual es completamente absurdo.
Esta política comercial tan titubeante de Trump ha repercutido negativamente en los mercados bursátiles y le ha pegado especialmente a las compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores y en Wall Street causando una baja en sus apreciaciones y una ligera devaluación en el tipo de cambio.
La guerra comercial entre México y Estados Unidos está por comenzar y eso repercutirá negativamente en el bolsillo del votante y en la reelección de Donald Trump porque en primer lugar se vienen días de aumentos de precios al consumidor, aparte de que el voto hispano que es muy importante se irá con el candidato demócrata en el 2020 aunque usted no lo crea.

… y hasta la próxima.

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