DESDE MI PUNTO DE VISTA – 06 21 18 –

Tener a los niños de padres inmigrantes como rehenes es la nueva política migratoria de
Donald Trump, la cual es repudiada en todo el mundo, pues 2 mil 400 niños han sido separados de sus padres.

Sinceramente nunca pensé que un hombre que se había esforzado por alcanzar la presidencia del país más poderso del mundo, como lo hizo Donald Trump, se comportara tan cobardemente como lo ha hecho al separar a niños de sus padres al momento que piden “asilo” en cualquier punto de la frontera de México con Estados Unidos.
Es lamentable que un hombre que se cree inteligente, audaz, millonario, con poder político tenga que secuestrar a miles de niños y mantenerlos en jaulas como si fueran los peores criminales, a los que se tiene que castigar a pesar de que sean unos pequeños que no saben ni por qué están detenidos, ni cuánto tiempo tendrán que soportar esta situación.
Son ya más de 2 mil 400 niños los que han sido separados de sus padres en las últimas semanas y muchos de ellos ya han sido dados en custodia y hasta en adopción a familias estadounidenses que han aplicado para adoptarlos.
Casi todos, cerca del 95 por ciento de los padres de estos niños (2 mil 400), han sido deportados a sus lugares de origen y muchos de ellos han perdido la pista y la comunicación con sus hijos, mientras que los menos, muy muy pocos se pueden comunicar con ellos a través de las videoconferencias.
El problema de la separación familiar se agravó luego de que una caravana de migrantes centroamericanos, integrada por unas mil 500 personas, la mayoria de ellos originarios de Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y otras naciones de la región, logró cruzar el territorio mexicano a pesar de que el presidente de Estados Unidos había advertido que no quería que esos “animales”, como llama a los migrantes, llegaran a pedir asilo.
Pero como se fue duro contra México y su presidente por tener unas leyes migratorias “muy pobres”, Enrique Pena Nieto decidió otorgar “una visa humanitaria” a todos los integrantes de la “caravana” y esa fue la gota que derramó el vaso en la relación entre Estados Unidos y México.
Por principio de cuentas y como si fuera un tipo muy rudo acostumbrado a mandar pendenjos, y tomando en cuenta que EPN lo bateó gacho y que en México no obtuvo la respuesta esperada con respecto a su muro y otros tonterías, determinó de manera unilaral incrementar los impuestos que se cobran al aluminio de alta calidad que compra México para la fabricación de vehículos.
Pero la reacción de Mexico fue de forma similar e impuso impuestos a productos que México importa de Estados Unidos en la misma proporción, e incluso Trump, ha puesto cualquier pretexto para que no se firme -en la administración de Enrique Peña Nieto- el nuevo acuerdo del Tratado de Libre Comercio para América del Norte.
Pero lo peor, lo que no tiene nombre, es la separación familiar que se inició a raíz de que la llamada “caravana” arribó a los Estados Unidos los primeros dias de mayo, ya que decidió instruir a su Secretario de Seguridad, Jeff Sessions, para que se hicieran los cambios pertinentes y evitar que se reciban más casos de asilo basados en violencia doméstica y tratar de huir de las maras.
Es decir, que a partir de esta fecha será más difícil aplicar a través del “asilo” y por lo mismo la Patrulla Fronteriza y la Guardia Nacional están haciendo el trabajo sucio de separar a las madres de sus hijos.
El año pasado fueron dados en adopción miles de niños y a mil 500 de ellos se les perdio la pista totalmente y en estos momentos, dicen que no saben donde están estos menores de padres centroamericanos y hasta mexicanos.
El repudio internacional para Donald Trump no se ha hecho esperar, porque de una forma u otra se filtró un video donde los agentes de inmigración se burlan de los niños; de las preguntas que los niños hacen y se han vuelto insensibles a los llantos de los mismos.
Claro este video se volvió viral y ahora son miles, digo millones de personas en todo el mundo que ya no están de acuerdo en que se le entregue el Premio de la Paz a Donald Trump, a quienes muchos ahora critican duramente por ser tan cruel e insensible y piden que ya no le entreguen ningún premio a una persona que por sus acciones sigue la escuela de Adolfo Hitler al separar a las familias en la Segunda Guerra Mundial.
En la Ciudad de Dallas, Texas, el Juez del Condado Cley Jenkins, ha pedido a Washington y al presidente Trump que se envíen a los niños a albergues en esta localidad, donde el Distrito Escolar Independiente también ha dicho que está dispuesto a dar clases a los niños en el tiempo que estén en Dallas en espera de sus padres.
Finalmente: “Le pido al presidente Trump que respete a los niños y no los tome de rehenes en sus abiciones políticas, porque es un hecho que la reelección se le está yendo de las manos por acciones tan absurdas y fuera de sentido común como es el separar a los niños de sus madres”. Por favor ya no lo hagan.
… y hasta la próxima.

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