DESDE MI PUNTO DE VISTA – 09 20 18 –

– Tratan de proteger y ayudar a la policía Amber Guyger desde el Departamento de Policía, después del crimen cometido.
– Tratan de enlodar la vida
del joven Botham Jean
– La familia de Jorge Olguín espera
conocer el nombre del oficial
que lo mató.
– Cuidado policías andan sueltos!!!

Han pasado dos semanas desde que la oficial Amber Guyger, se “confudió” de casa y asesinó al joven Botham Jean, inquilino de otro departamento, en South Side Flats y aún hay muchas dudas sobre la verdad de los hechos y cómo fue que la oficial se equivocó de casa y asesinó a un estudiante.
El Departamento de Policía de la Ciudad de Dallas levantó información del departamento de la víctima: 1 computadora, varias fotografías e incluso 10 gramos de mariguana y de forma subterránea los dieron a conocer a los medios de comunicación tratando de influir en la opinion pública sobre la vida de la víctima.
Según versiones de los vecinos, Botham, un vecino tranquilo, se encontraba en el interior de su departamento cuando la oficial se “confundió” de departamento y aseguran, quienes lo escucharon, que Amber gritaba que “abrieran” la puerta.
Fue tanta la insistencia y la fuerza que utilizó la oficial, que el joven abrió y se encontró de frente a una oficial de policía de la ciudad de Dallas que pensó equivocadamente que se trataba de un ladrón.
Jean no tuvo oportunidad de nada, tal vez jamás supo que la oficial se había “confudido” de puerta y estaba tratando de entrar a otro hogar que no era el suyo.
Como las cerraduras en ocasiones fallan al abrir, según versión de algunos vecinos, piensan que tal vez eso ocurrió a la oficial que estaba pasando con la cerradura de su hogar y alguien estaba dentro y se negaba a salir y dar la cara.
Desde un principio el Departamento de Policía de la Ciudad de Dallas, dejó en manos de los Texas Rangers la investigación y fue a petición de éstos últimos que Guyger fue puesta tras las rejas, después de varios días de seguir pistas.
Sin embargo, la forma en que se han comportado las autoridades ha generado mucha inconformidad entre la población, especialmente entre la comunidad afroamericana residente en la ciudad de Dallas, que sienten que la policía ha caído en exceso de violencia, en la brutalidad.
Porque aparte de Botham Jean, en días anteriores oficiales de la policía de Arlington acribillaron a otro mientro de la comunidad afro, como si no importara la vida de los negros o eso piensan ellos, que han tomado las calles y hasta la Interestatal 30 para manifestar su repudio por la forma en que las autoridades han atendido las demandas de justicia que ellos exigen.
Incluso, hay molestia porque la oficial Amber Guyger no fue detenida de forma inmediata, a pesar de haber asesinado a una persona inocente y de haber cometido una “pifia” al confundirse de domicilio, lo cual ha sido cuestionado por mucha gente que piensa que la oficial estaba intoxicada al momento de asesinar a Jean.
Se le dieron unos días de suspensión o de descanso, en lo que los investigadores de Texas Rangers daban una información, como tres o cuatro días, en los cuales se informó que la oficial aprovechó para sacar todas sus pertenencias del departamento que ocupaba y secretamente se mudó a otro sitio.
La administración de los departamentos South Side Flats sólo ha informado que la oficial desalojó el inmueble que ocupaba y que ahora se encuentra disponible a la renta, mientras que el de la víctima está en investigación, asi es.
Por su parte, la familia de Botham Jean y miembros de la comunidad afroamericana han contratado un equipo de abogados que están haciendo todo lo legal posible para que en este caso se haga justicia y el artero crimen no quede impune.
La mdre y el padre de Jean claman justicia, pero esta parece que se hace del rogar como ocurre en el caso del mexicano Jorge Olguín quien también fue asesinado por un oficial de seguridad de un complejo de departamentos en Red Bird a donde acudió a un cumpleaños y terminó asesinado delante de sus hijos, hace dos semanas.
Familiares de Jorge Olguín también están a la espera de que las autoridades les den a conocer el nombre del oficial que mató a su pariente, frente sus hijos, los cuales también fueron rociados con gas pimienta en un exceso de brutalidad oficial.
Jorge Olguín había vivido en ese complejo residencial hasta finales del 2017 pero el oficial que lo asesinó era de reciente ingreso, por lo que no lo conocía y al momento de terminar el cumpleaños Olguín y su familia ayudaron a levantar las mesas y las sillas de la fiesta y fue en ese momento que el guardia les urgió a retirarse por que había horarios; de las palabras pasaron a los gritos y el oficial roció de gas pimienta a toda la familia Olguín.
Esto provocó que Jorge se le fuera a los golpes y en ese momento recibió un disparo en la cabeza que lo mató casi instantáneamente delante de sus hijos que lo vieron agonizar.
Bueno, desde ese día todo es un misterio para la familia Olguín y como no tienen dinero los llamados “líderes” hispanos, esos que “no se rajan”, pues no ayudan, sobre todo porque no hay posibilidades de éxito o porque no interesa a la televisión, el caso es que la familia Olguín no tiene ayuda y espera que un Gran Jurado haga pagar al oficial que mató a su pariente, lo cual está en chino y nos queda claro que los crímenes que comenten los oficiales de policía difícilmente se llegan a comprobar y así la brutalidad policial seguirá en aumento.
…y hasta la próxima.

Share