<!--:es-->Devuelve Obama golpes a Romney
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Devuelve Obama golpes a Romney …El debate fue moderado por Candy Crowley, de la cadena CNN

Más conciso y agresivo, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, logró dominar el segundo debate con el candidato republicano, Mitt Romney, y se quedó con una noche que podría devolverle el impulso que perdió hace dos semanas, en el primer choque entre ambos en Denver, a tan sólo 21 días para las elecciones presidenciales.

Esta vez, Obama no dudó en decirle a Romney en la cara en más de una ocasión que mentía, y logró asestar un par de golpes en temas espinosos para el republicano, como su riqueza, calculada en 250 millones de dólares, o su fatídico comentario en el que calificó como mantenidos del Gobierno a 47 por ciento de los estadounidenses, una línea de ataque ausente en Denver que el Mandatario reservó de manera estratégica para el final del encuentro.

«Creo que el Gobernador Romney es un buen hombre, ama a su familia, se preocupa por su fe. Pero también creo que cuando dijo a puertas cerradas que el 47 por ciento del país se cree víctima sin responsabilidad personal… piensen de quién estaba hablando», dijo en su comentario final. «Yo quiero pelear por ellos».

Dichas declaraciones fueron el punto final de un debate que cubrió desde la inmigración, la ley SB1070 de Arizona, la economía, los precios de la gasolina y la política energética, la salud y las políticas de igualdad de género, así como la política exterior.

Hubo espacio también para un cruce abierto por Romney sobre la operación Rápido y Furioso, en una pregunta sobre el control de armas en Estados Unidos.

«Es el mayor fracaso de esta Administración en lo que se refiere a la violencia de armas», dijo Romney. En su réplica, Obama eludió referirse al escándalo por el envío encubierto de armas a México.

El choque de esta noche fue mucho más aguerrido que el primero: los candidatos se interrumpieron, se lanzaron acusaciones y forcejearon por el tiempo para hablar e incluso por el control territorial del escenario, ambos de pie, refutándose.

Obama apareció más suelto que Romney, quien, con todo, no tuvo un desempeño tan malo como el del Mandatario hace dos semanas.

Uno de los cruces más jugosos surgió cuando el republicano, en un intento por devolver un ataque del demócrata, que le había dicho que invertía su dinero en China, le dijo que mirara su pensión, que él seguramente también tenía inversiones en el país asiático.

«Presidente, ¿ha mirado su pensión?», le preguntó Romney. «No suelo mirarla. Seguro no es tan grande como la tuya», le respondió, irónico, Obama.

El Presidente demócrata había llegado a este debate forzado a brindar un desempeño sólido y convincente tras el traspié que sufrió en Denver, cuando Romney dominó la discusión y emergió como el claro ganador, algo que le permitió recortar la ventaja que Obama le llevaba en las encuestas hasta estar hoy prácticamente empatados.

Obama se preparó hasta el último minuto, al repasar por la mañana durante casi una hora sus respuestas en el resort de Williamsburg, Virginia, donde se recluyó con sus principales asesores durante tres días.

En una de las señales más claras de la buena noche del Mandatario, sus colaboradores, exultantes, salieron a hacer declaraciones a la prensa antes de que terminara el debate. En Denver, se demoraron 15 minutos en enfrentar las cámaras. Ambos equipos, sin embargo, cantaron victoria.

El debate de esta noche se realizó bajo el formato de «cabildo abierto», con 82 votantes indecisos del condado de Nassau seleccionados por la firma Gallup. Las preguntas fueron escogidas y moderadas por la periodista de la cadena CNN, Candy Crowley.

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