<!--:es-->El Autismo: un mundo desconocido!
…Cada 20 minutos se diagnostica a un niño!!!<!--:-->

El Autismo: un mundo desconocido! …Cada 20 minutos se diagnostica a un niño!!!

“Hasta el año parecía que estaba bien, empezó a gatear y hasta balbuceaba algunas palabras”, recuerda mi amigo. “Pero de repente, como si un reloj hubiera marcado la hora, nos dimos cuenta de que empezó como a retroceder en su aprendizaje”, dice su esposa al recordar los primeros años de su hijo que hoy tiene 22 años.

“Dejó de hacer contacto visual con nosotros, parecía como si siempre estuviera ausente y nos dimos cuenta de que empezó a hacer movimientos repetitivos”, dice mi amigo.

¿Qué es el autismo?

Para la gente que como yo, no sabe qué es el autismo, les voy a decir que el autismo no es una enfermedad como tal, sino un trastorno del desarrollo, que afecta cómo un niño se desenvuelve en varias áreas, incluyendo el habla, las destrezas sociales y el comportamiento.

¿Qué causa el Autismo?

Los científicos no están seguros sobre la causa del autismo, pero es probable que tanto la genética como el entorno jueguen un papel en esto. Los investigadores han identificado diversos genes asociados con este trastorno.

Estudios sobre personas con autismo han encontrado irregularidades en varias regiones del cerebro. Otros estudios sugieren que la gente con autismo tiene niveles anormales de serotonina o algún otro neurotransmisor en el cerebro. Estas anormalidades sugieren que el autismo podría resultar de la interrupción del desarrollo normal del cerebro en una etapa temprana del desarrollo fetal, causado por defectos en los genes que controlan el crecimiento del cerebro y que regulan el modo en que las neuronas se comunican entre ellas.

¿Qué papel juega el factor hereditario?

Estudios recientes sugieren enfáticamente que algunas personas tienen una predisposición genética al autismo. En familias con un niño autista, el riesgo de tener un segundo niño con el mismo trastorno es, aproximadamente, un 5 por ciento, o 1 en 20.

Este porcentaje es más elevado que el riesgo que corre la población en general. En algunos casos, los padres y otros parientes de un niño autista muestran alteraciones leves en sus destrezas sociales y de la comunicación, o caen en conductas repetitivas.

La evidencia también sugiere que algunos trastornos emocionales, tales como la enfermedad bipolar, ocurren con más frecuencia que el promedio en las familias de personas con autismo.

El rasgo distintivo del autismo es una escasa interacción social. Desde etapas tan precoces como la de lactancia, un bebé con autismo puede no responder a la presencia de otras personas o concentrarse solamente en un objeto, excluyendo a otros, por largos períodos. Un niño autista puede, aparentemente, tener un desarrollo normal y luego replegarse y volverse indiferente al contacto social.

Los menores con autismo pueden ser incapaces de responder a su nombre y a menudo evitan sostener la mirada de otra gente. Asimismo, tienen dificultades para interpretar lo que otros están pensando o sintiendo ya que no logran comprender los códigos sociales, tales como un tono de voz o expresiones faciales.

Muchos niños con autismo efectúan movimientos repetitivos tales como, mecerse o retorcerse, o caen en conductas autodestructivas como morderse o golpearse la cabeza. También tienden a empezar a hablar más tarde que otros niños y puede que se refieran a ellos mismos por su nombre en vez de “yo”. Los niños con autismo no saben jugar en forma interactiva con otros niños.

Muchos niños con autismo tienen una baja sensibilidad al dolor pero son anormalmente sensibles al ruido, al tacto u otro estímulo sensorial.

¿Existe cura?

No existe la cura para el autismo. Las terapias e intervenciones conductuales están diseñadas para remediar síntomas específicos y pueden otorgar una mejoría sustantiva.

El plan ideal de tratamiento coordina terapias e intervenciones que tienen como blanco los principales síntomas del autismo: problemas de interacción social y comunicación verbal y no verbal, y rutinas e intereses obsesivos o repetitivos. La mayoría de los profesionales concuerdan en que mientras más temprana la intervención, mejor.

Más información

El autismo afecta a alrededor de 2 a 4 niños en 1,000 en los Estados Unidos. Sin embargo, el número de niños afectados parece estar aumentando, con tasas cuatro veces más altas que 30 años atrás. De acuerdo al Centro de Control de Enfermedades en Estados Unidos, uno de cada 150 niños tiene autismo.

Las causas de este aumento no se conocen, pero el mejor conocimiento y los cambios en cómo se diagnostica el autismo puede explicar gran parte del aumento.

Recursos:

Centro de Información

para Niños con

Discapacidades

Tel: 1-800-695-0285

Manitas por Autismo

Soc. Americana de Autismo

Tel: (619) 298-1981

Autism Tree Project

Foundation

Tel: (619) 980-8614

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