<!--:es-->El ocaso de Oscar De la Hoya
…Faltaba una vergonzoza derrota para el retiro!<!--:-->

El ocaso de Oscar De la Hoya …Faltaba una vergonzoza derrota para el retiro!

La derrota de Oscar De la Hoya ante Manny Pacquiao debe poner fin a una de las carreras más y mejor mercadeadas de la historia contemporánea del boxeo.

El Golden Boy demostró sobre el cuadrilátero del MGM de Las Vegas que es un gran promotor boxeo, un hombre que le ha dado un segundo aire al espectáculo de los guantes, pero cuyo su futuro debe continuar en pantalones largos y corbata.

El sueño truncado

de Oscar

La gran mayoría de los pronosticadores auguraron una victoria fácil para Oscar De la Hoya. Sin embargo, la realidad fue diametralmente opuesta. La pelea fue de una sola vía a favor de Manny Pacquiao. El filipino terminó intacto, mientras De la Hoya tuvo que ir a un hospital para ser observado.

Fue desconsolador ver a Oscar De la Hoya impotente desde el primer asalto. En los primeros rounds uno esperaba ver alguna reacción. Pero a medida que avanzó la pelea el dominio de Pacquiao se hizo más latente y abrumador. En el séptimo y en el octavo round fue un auténtico ‘Pac-Man’ devorándose al fantasma de lo que fue Oscar De la Hoya, acorralado y sin respuesta contra las sogas.

Se esperaba ver a Oscar De la Hoya dominando con su jab, y fue el recto de izquierda de Pacquiao el que entraba una y otra vez traspasando impunemente la guardia del ‘Golden Boy’ hasta dejar su pómulo completamente inflamado.

Freddie Roach, entranedor de Pacquiao, había dicho que “En el boxeo la velocidad mata”.

En esta pelea se vio que estaba en lo cierto. La rapidez de manos de Pacquiao “mató” cualquier estrategia que De la Hoya tuviese en mente. Cada pequeño intento de “jabear” o de atacar de Oscar fue respondido con una seguidilla de jabs y combinaciones de Pacquiao que aterrizaron ante el indefenso rostro del “Golden Boy’ sin ningún problema.

Don Nacho Beristain fue una vez más un sabio del boxeo y pidió parar la pelea. En un principio dio la sensación de que la decisión había sido del ‘Golden Boy’, pero el entrenador mexicano confesó que la orden vino de su parte. Gracias a él De la Hoya pudo salvar su único logro de este enfrentamiento: no haber besado la lona a pesar de la paliza sin proporciones que recibió.

Los logros de Oscar De la Hoya en el boxeo no se pueden borrar con esta derrota. Su triunfos sobre Julio César Chávez -aunque muchos digan que el gran campeón mexicano ya estaba en plena decadencia-, Héctor Camacho, Pernell Whitaker o Frenando Vargas, así como sus buenas peleas ante Shane Mosley, Félix Trinidad o Bernard Hopkins, quedaron escritos en la historia reciente del boxeo desde antes de esta última pelea.

Sí se pueden borrar sus últimas peleas. Un regreso que nos mantuvo en vilo durante casi tres años, pero que tuvo más decepciones que alegrías. Contra Ricardo Mayorga pareció estar en forma, pero ante Floyd Mayweather Jr., aunque no fue apaleado, se vio lento e impotente. Fue ahí cuando Freddy Roach se dio cuenta que su pupilo era muy superior. La pelea contra Steve Forbes ni siquiera es digna de mención por la calidad del rival.

Ahora sólo hay que esperar la decisión final de Oscar De la Hoya. Esperemos que sea el retiro, ya que sería muy triste volver a verlo sentando en la esquina de un ring, descubriendo que cualquiera tiempo pasado fue mejor.

Manny Pacquiao, El Rey

La demostración de Manny Pacquiao lo elevó a una categoría de mito del boxeo.

El filipino ganó su primer título en las 112 libras –comenzó peleando en 106- y ha ido escalando exitosamente hasta las 145. En sus últimas tres peleas ha ganado en tres categorías diferentes. A Juan Manuel Márquez en superpluma, a David Díaz en ligero y a Oscar De la Hoya en welter.

Es, sin duda alguna, el mejor boxeador libra por libra. Incluso demostró estar muy por arriba de Floyd Mayweather Jr. Es tan rápido o más que el estadounidense, pero aún más contundente y explosivo.

Lástima que Floyd Mayweather Jr. haya decidido retirarse porque un pelea suya contra manny Pacquiao hubiese sido de antología. Seguramente se hubiese encontrado con la horma de sus zapatos.

La calidad de Pacquiao también habla bien de algunos boxeadores a los que enfrentó y que se fajaron cara a cara con él, como Marco Antonio Barrera y, en especial, de Juan Manuel Márquez, quien en marzo de este 2008 perdió una decisión dividida y muy discutida contra el filipino.

Ahora hay que ver cuál es el próximo rival de Pacquiao. Ya se habla de Ricky Hatton. Antonio Margarito o Shane Mosley parecen grandes, aunque ya demostró que él no es rival pequeño para nadie. ¿Podría hacer salir a Floyd Mayweather del retiro?

Sea quien sea, para Manny Pacquiao solo quedan peleas grandes.

Oscar De la Hoya tiene un gran futuro!

Cuando Oscar De la Hoya arrancó con Golden Boy Promotions en el 2001, el negocio del boxeo se encontraba en franco declive. Bob Aurum y Don King, los grandes magnates de este deporte, le había perdido la vuelta a la tuerca de la maquinaria boxística.

Oscar De la Hoya comenzó atraer boxeadores a su cuadra bajo la promesa de mejores condiciones, contratos más justos y grandes carteleras donde podrían aumentar el valor de sus nombres. El mismo Oscar De la Hoya era la carnada ideal de esas carteleras. Al fin de cuentas, ¿quién no iba a querer pelear en una preliminar del ‘Golden Boy’ ante grandes llenos y millones de televidentes?

Bob Arum se reía en áquel entonces de Oscar De la Hoya y decía que ningún boxeador había triunfado en los negocios. Oscar no le hizo caso, se asoció con Richard Schaefer y siete años después no sólo ha demostrado ser un promotor de primera, sino que su éxito ha hecho revivir a sus competidores, Top Rank y Don King.

Sin ir más lejos, la pelea con Pacquiao que Bob Arum, a nombre de Top Rank, y De la Hoya firmaron, ha dejado más de $80 millones en Pay-Per-View, a pesar de la crisis económica mundial.

Oscar De la Hoya se ha apuntado éxitos organizando carteleras de gran nivel y ha expandido su negocio a otros países y a otros deportes. Además ha reunido una cuadra de boxeadores que incluye a grandes leyendas, figuras consolidadas en pleano apogeo y futuras promesas.

Lo más importante, según sus propios boxeadores ha cumplido con su palabra de darles una mejor plataforma para su carrera y su futuro.

En conclusión, como promotor Oscar De la Hoya aún puede dar muchos golpes y tener Peleas Soñadas. Ya no hace falta que se ponga los guantes.

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