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Entre rechazos, nombran a exembajador y exfiscal como ministro de Suprema Corte en México

El Senado de México eligió este martes al exfiscal general y extitular del servicio de inteligencia, Eduardo Medina Mora, como ministro del máximo tribunal del país, una de las propuestas del presidente Enrique Peña Nieto que provocó el férreo rechazo de la izquierda y otros sectores.
Con 83 votos a favor, Eduardo Medina Mora, embajador de México en Estados Unidos hasta el martes, fue electo entre tres candidatos propuestos por Peña Nieto para sustituir a Sergio Valls, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), fallecido en diciembre.
Peña Nieto propuso el 17 de febrero al Senado la terna compuesta por Medina Mora, y los jueces Felipe Alfredo Fuentes Barrera y Horacio Armando Hernández Orozco, quienes obtuvieron cuatro y 15 votos respectivamente, y 16 boletas fueron anuladas, precisa la Agencia France Press.
Medina Mora fue director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (2000-2005), secretario de Seguridad (2005-2006), fiscal federal (2006-2009), entre otros cargos, pero nunca ha sido juez.
Duras críticas
Previo a las ponencias de los tres candidatos en el Pleno, el senador Javier Corral del Partido Acción Nacional (PAN, conservador) espetó una dura crítica a la propuesta de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que tiene la mayoría en el Congreso mexicano.
El presidente “está construyendo su impunidad transexenal”, aseguró Corral. Medina Mora “es un hombre sin atributos judiciales”, acotó Corral.
Otros legisladores señalaron la falta de independencia en la que puede incurrir Medina Mora con relación al poder Ejecutivo, blanco de críticas recientes por denuncias de supuestos actos de corrupción.
Al frente de los cargos nombrados, según el senador Isidro Pedraza (del Partido de la Revolución Democrática), Medina Mora se caracterizó por haber sido “enemigo de la transparencia y de la rendición de cuentas” en tiempos en los que se militarizó la guerra contra las drogas y que dejó desde diciembre de 2006 a la fecha más de 100,000 muertos y desaparecidos.
Uno de los episodios que la izquierda le reclamó a Medina fue el operativo antidrogas “Rápido y furioso” (2009) que consistió en que agentes estadounidenses permitieron que traficantes ingresaran a México de forma ilegal armas de alto calibre con la intención de seguirles la pista a los carteles, pero finalmente se les perdió el rastro a la mayoría de esas más de 2.000 armas.
Medina sostiene que el gobierno de Estados Unidos emprendió de forma unilateral y sin avisar al gobierno de México el operativo, aunque algunas investigaciones de prensa internacional sostienen que sí fue notificado.
“Mi actuación ha sido sustentada en la buena fe y el cumplimiento de la ley”, señaló Medina Mora en el Plano.
Desde la presentación de la terna, numerosas organizaciones civiles y partidos de izquierda expresaron su rechazo a la postulación de Medina Mora, destacó por su parte Efe.
Medina Mora se comprometió a “trabajar en el respeto a precedentes judiciales, reconfigurar estándares judiciales y por la construcción del Estado de derecho”, mientras se escuchaban rechiflas de senadores de izquierda.

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