Estas son todas las razones por las que no deberías beber nunca de la lata

Estas son todas las razones por las que no deberías beber nunca de la lata

¿Quién no ha bebido alguna vez directamente de la lata? Estás con los amigos, una barbacoa, ¿para qué usar vasos? Realmente beber directamente de la lata de aluminio pone en riesgo nuestra salud. Las latas son principalmente fabricadas en aluminio y suelen ser barnizadas. Son recipientes que se almacenan en lugares, por lo general, no higiénicos y, por lo tanto, nunca deberíamos beber directamente de ellas. Cuando menos, siempre deberías limpiarlas si es que vas a beber directamente de su ranura. La suciedad puede estar visible, pero muchas veces no la percibimos directamente. Puede que, aunque no la veas sucia tengan bacterias que te pueden causar, diarrea, enfermedades respiratorias o neumonía. Piensa en el típico cubo lleno de agua y hielos del que tomamos latas frías para beber. No están limpias, ni mucho menos, todas han permanecido en agua y lo que tuviera una ahora lo tienen todas. Si la lata está abollada también aumentan las posibilidades de que contengan alguna sustancia nociva. Las partículas de aluminio se pueden desprender del envase contaminando la bebida que vas a ingerir. Demás, cuando bebes directamente de la lata ingieres más aire. Bebiendo a morro perdemos más reflejo de la deglución. Es lo mismo que ocurre si comemos rápido. Hay que recordar que las latas de bebida, sin importar el contenido que tengan, se almacenan unas por encima de otras, y en ocasiones con todo tipo de productos en su alrededor. Por ello, beber directamente de la lata puede ocasionarnos problemas e infecciones bucales.

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