Estudiantes de Oaxaca aún sin aulas a casi un año del sismo

Estudiantes de Oaxaca aún sin aulas a casi un año del sismo

Estudiantes Oaxaca

Los padres y maestros de la escuela Olímpica de Huchimil, Oaxaca, arrancaron el año escolar de sus hijos con una acción poco didáctica, aunque urgente: lejos de las aulas bloquearon la carretera en protesta porque después de un año del derrumbe de su escuela por el sismo del pasado 7 de septiembre, tienen que tomar clases entre las ruinas.
Las interrupciones al tráfico regional buscan enviar un mensaje al Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa para que se haga cargo de la reconstrucción inexistente y, aunque la promesa está en pie, cada vez recortan más los dineros.
“Dijeron que iban a hacer ocho aulas y ahora dicen que sólo la mitad”, advirtió el profesor Obel Santiago. “En solidaridad todas las escuelas del municipio pararon y no hay clases“.
La sombra de la corrupción ha sido una constante de acusaciones a casi un año del sismo que dejó en el estado 800,000 damnificados y 96 muertos en 41 municipios.
Tarjetas sin fondo, censos incompletos, constructoras que no cumplen o asignación de recursos con poca transparencia son algunas de las causas que, según los damnificados, ha impedido la reconstrucción no sólo de las escuelas aunque en éstas el drama se concentra por la cantidad de niños concentrados en un solo espacio.
“Hay muchas injusticias que se ven reflejadas en las condiciones que los niños toman las clases”, señaló Nobel López, integrante de la Coordinadora General de Damnificados en 20 municipios del Itsmo.
El ciclo escolar 2018- 2019 arrancó en el estado con uno de cada 10 alumnos sin aulas (100,000 de la matrícula de un millón) por lo que se han visto forzados a estudiar en lugares alternos y muchas veces improvisados.
En Juchitán, los estudiantes de 24 grupos la Escuela Secundaria Técnica 50 se encuentran aún tomando lecciones bajo la sombra de arboles o techos de lona, aulas de madera o en cualquier descampado debido a la lenta reconstrucción, según denuncias del sindicato de maestros; otros, se instalaron en escuelas que aún se encuentran parcialmente entre los escombros. “Mejor hacerlo así que dejar de tener las clases porque eso nos perjudica mucho”, dijo el profesor Santiago.
El gobernador del estado, Alejandro Murat (quien es el principal acusado del desorden en la reconstrucción) prometió ante los afectados que en cuatro meses terminará con las instalaciones escolares que faltan. “Son 100 nada más las restantes de un universo de 800 escuelas contabilizadas con daños”.

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