Fidelity reta a Buenos Aires por pago de bonos y gana en grande

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Fidelity Investments anotó una victoria sobre la provincia de Buenos Aires al lograr que funcionarios allí cumplan con un pago de US$250 millones que habían amenazado con retener.
El administrador de fondos con sede en Boston rechazó las solicitudes de la provincia de una postergación de tres meses para el pago que vencía originalmente en enero, incluso cuando funcionarios indicaron que no había forma de que la provincia, con escasez de efectivo, pudiera cumplir con las obligaciones. La enorme tenencia de Fidelity significa que efectivamente pudo bloquear la propuesta, y al final la provincia aceptó pagar.
Fue una victoria sorprendente para acreedores y una vergonzosa derrota para el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien es criticado por inversores debido al antagonismo que mostró en las negociaciones de deuda hace años durante su período como ministro de Economía del gobierno federal. También alimentó la especulación de que inversores tendrán la ventaja cuando llegue el momento de negociar con el soberano, ya que busca reestructurar miles de millones de dólares de deuda en medio de una severa recesión y una caída del valor del peso.
“El mensaje para los tenedores de bonos es que tienen suficiente influencia para negociar”, dijo Joaquín Bagues, jefe de estrategia de Portfolio Personal Inversiones en Buenos Aires.
Buenos Aires, la provincia más grande de Argentina, había solicitado el consentimiento de los acreedores para retrasar los pagos del bono con vencimiento en 2021, lo que crearía tiempo para elaborar un plan sostenible en las negociaciones y evitar así un incumplimiento potencialmente caótico. Sin embargo, los funcionarios solo pudieron lograr que los tenedores de aproximadamente 50% de los bonos firmaran el acuerdo, y no alcanzaron el umbral de 75% que necesitaban para cambiar los términos sin causar un default.
Fidelity es el mayor inversor en esos bonos, con más de 16% del total en tenencia a fines de diciembre, según datos compilados por Bloomberg. Kicillof tildó la participación de “posición bloqueadora” el martes, lamentando la “enorme intransigencia” de Fidelity durante las negociaciones.
“Estamos denunciando y repudiando esta actitud”, dijo Kicillof, aparentemente mostrando rastros de la intemperancia que los inversores habían conocido en años pasados. “Ese fondo de inversión no tuvo la misma actitud constructiva, de diálogo. En concreto, lo que ofrecía era cobrar todo pero en cuotas. Eso no constituye una solución para la provincia de Buenos Aires ni para el proceso de reestructuración de la nación, no servía”.
Adam Banker, vocero de Fidelity, declinó hacer comentarios.
La provincia de Buenos Aires utilizará el dinero de sus arcas para efectuar el pago de capital, dijo Kicillof. Luego, la provincia comenzará el proceso de reestructuración de su deuda en moneda extranjera, junto con el gobierno nacional, dijo Kicillof.
La medida calmó las preocupaciones de que Buenos Aires entrará en un tumultuoso default que podría conducir a un litigio prolongado. Los inversores han estado analizando el manejo que Kicillof da a bonistas como primera prueba, a medida que el presidente, Alberto Fernández, formula su propia estrategia para buscar alivio de la deuda tanto de los tenedores de bonos privados como del Fondo Monetario Internacional.
“La provincia siempre buscó encontrar una solución constructiva de buena fe”, dijo Kicillof a los periodistas.
Los bonos con vencimiento en 2021 bajaron, cayendo 0,2 centavos a 50,9 centavos por dólar durante las operaciones de mediodía en Nueva York. Los bonos habían cotizado hasta en 69,5 centavos a principios de enero.
Los bonos soberanos se recuperaron tras las noticias, y los títulos con vencimiento en 2028 subieron 1,56 centavos a 46,6 centavos por dólar.
Los inversores se sienten alentados por el cambio de actitud de Kicillof, que señala que la provincia y el ministro de Economía, Martín Guzmán, consideran que un default es el resultado menos deseable y que, en cambio, querrán un acuerdo negociado, según Daniel Kerner, director gerente para América Latina de Eurasia Group.
“El proceso podría ser complicado, pero en última instancia está claro que ni Guzmán ni Fernández quieren un incumplimiento”, escribió Kerner en una nota. “Si tienen que sacrificar algo, probablemente será un alivio de la deuda, incluso si al principio presionan de manera agresiva”.
La provincia provocó una caída en sus bonos cuando solicitó a los tenedores el mes pasado que aceptaran un retraso del pago –originalmente con vencimiento el 26 de enero– al 1 de mayo. Buenos Aires había extendido el plazo de su propuesta cuatro veces, y mejoró los términos de su oferta antes de la fecha límite. Un periodo de gracia para el pago del bono, tras el cual se habría considerado en default, expiraba el 5 de febrero.
La provincia, que alberga alrededor de 40% de la población de Argentina, enfrenta otros US$700 millones en pagos de capital en junio, según un informe publicado por Portfolio Personal Inversiones. La provincia tiene vencimientos de aproximadamente US$3.000 millones este año, dijo Kicillof.

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