Fracasa proyecto de ley migratoria  por los republicanos en el Congreso

Fracasa proyecto de ley migratoria por los republicanos en el Congreso

Fracasa Proyecto

El proyecto de reforma migratoria presentado este miércoles por la mayoría republicana en la Cámara de Representantes fracasó estrepitosamente, logrando menos apoyo del que originalmente se esperaba.
Con 301 votos en contra y solo 121 a favor, la última iniciativa patrocinada por el representante Bob Goodlatte (Virginia) y respaldada por el presidente de la cámara, Paul Ryan (Wisconsin) y el presidente Donald Trump, sufrió una estrepitosa derrota que deja a la Casa Blanca sin fondos para implementar la dura política migratoria que el mandatario prometió a sus electores,.
Poco antes de la votación, Trump arengó a los republicanos para que apoyaran el plan que incluía la residencia provisional para los dreamers protegidos por DACA a cambio de $25,000 millones para la seguridad fronteriza
“Los republicanos de la Casa (de Representantes) deben pasar la factura fuerte de inmigración conocida como Goodlatte II esta tarde. Voten hoy”, dijo en un tuit escrito con letras mayúsculas, advirtiendo que los demócratas no la dejarán pasar en el Senado.

Conteo de votos
La votación ocurrió un día después de que Trump se reuniera con un grupo de 18 legisladores republicanos (9 senadores y 9 representantes) para sondear terreno y contar los votosvque disponía y tomar la decisión de arriesgar capital político.
Fuentes republicanas que estuvieron presentes en el almuerzo organizado por la Casa Blanca habían advertido, después del encuentro, que la propuesta de ley no tenía asegurados los 218 votos mínimos necesarios en el pleno, donde los republicanos dominan con 243 de los 435 asientos. A pesar de ello, el mandatario dio la orden de continuar con el proceso
“No pasó. El plan que respaldaba el presidente solo recibió 121 votos a favor y 301 en contra. Es una dura derrota para la Casa Blanca”, dijo Carlos Paz, vocero del Caucus Congresional Hispano (CHC). “Y también para los dreamers”, agregó.

Doble derrota

El fracaso de este miércoles es el segundo que registra Trump en una semana en el Congreso. La semana pasada el pleno de la Cámara de Representantes rechazó el proyecto de ley HR 4760 del congresista Bob Goodlatte, un proyecto apoyado por el ala ultraconservadora que le otorga a Trump los recursos necesarios para poner en marcha la reforma migratoria que le ofreció a sus votantes en 2016.
El plan, además del muro en la frontera con México, criminaliza la estadía indocumentada, restringe el asilo, aumenta las penas por presencia indocumentada, establece un sistema de visas por mérito, restringe la reunificación familiar y coloca a más de 10 millones de indocumentados al borde de la deportación de Estados Unidos.

Cambio de posturas

Tres días antes de la votación de la semana pasada, Trump le prometió al liderazgo republicano de la Cámara, durante un encuentro a puertas cerradas en el Capitolio, que apoyaría cualquiera de las dos versiones de reforma migratoria que se discutirían en el pleno, ya sea la versión de Goodlatte o la versión moderada que los demócratas bautizaron como Goddlatte versión 2.0.
Tres días más tarde de aquel compromiso y luego de la votación de desestimó el plan conservador, el presidente le pidió a los republicanos que “deberían dejar de perder su tiempo en Inmigración hasta después de que elijamos a más senadores y congresistas en noviembre”.
“¡Podemos aprobar una gran legislación después de la Ola Roja!”, escribió Trump, deseando que en los comicios de medio tiempo del primer martes de noviembre ambas cámaras se lleven representantes y senadores republicanos hasta conseguir la mayoría absoluta.
Este miércoles, cinco días después del brusco cambio de opinión, reculó para pedir votos que al final del debate se convirtió en una nueva derrota.

Por qué lo hace

A la pregunta respecto a por qué Trump pidió a los republicanos que no debatan sobre inmigración sino hasta después de las elecciones, si obedece a falta de paciencia y una simple rabieta, Roberto Izurieta, director de los programas de América Latina y Campañas Políticas de la Universidad George Washington, enfatizó que se trata de “la misma clase de comentario que (el mandatario) realizó desde el inicio de su campaña electoral” y que “lamentablemente apela el voto de un sector de la población que le encanta este tipo de comentarios”.

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