<!--:es-->Frenan operaciones de rescate en el Costa Concordia
…El barco se desplazó y esperarán a que parte del casco se vuelva a sentar en el fondo
…Capitán de Costa Concordia niega que abandonó el barco<!--:-->

Frenan operaciones de rescate en el Costa Concordia …El barco se desplazó y esperarán a que parte del casco se vuelva a sentar en el fondo …Capitán de Costa Concordia niega que abandonó el barco

ROMA – Las cuadrillas de rescate suspendieron el miércoles las operaciones en el crucero encallado después de que el barco se desplazó un poco sobre las rocas cerca de la costa toscana, causando preocupaciones por la seguridad de los buzos y los bomberos que buscan a 22 personas que siguen desaparecidas.

El Costa Concordia, de $450 millones, tenía más de 4,200 pasajeros y tripulantes a bordo cuando se impactó en el arrecife el viernes en la costa de la pequeña isla italiana de Giglio, después de que el capitán realizó una maniobra no autorizada.

Los cadáveres de cinco pasajeros adultos -cuatro hombres y una mujer, todos con el chaleco salvavidas puesto- fueron hallados entre los restos del barco el martes, lo que elevó a 11 la cifra de muertos. Sus nacionalidades no han sido reveladas, dijo The Associated Press.

Instrumentos conectados al barco detectaron movimientos el miércoles temprano, obligando a que fuera suspendida la búsqueda a pesar de que los bomberos que pasaron la noche buscando en la superficie no pudieron detectar el movimiento. No se han encontrado más pasajeros ni tripulantes.

Rescate dificultoso

«Hemos estado un poco en el agua, un poco en cuatro patas y un poco avanzando en la oscuridad», dijo a la Agencia Francesa de Noticias (AFP) Antonino Bileddu, quien se sumergió en las entrañas del «Costa Concordia» en busca de personas desaparecidas luego del naufragio ante el litoral italiano.

«Después de la inmersión, llegamos a la cubierta número 3 del barco y allí encontramos de todo, objetos y hasta sofás que flotaban», dijo Bileddu.

Desde el naufragio, ocurrido en la noche del viernes, socorristas, buzos y hasta espeleólogos se turnan alrededor del navío sumergido por la mitad.

La prioridad absoluta es encontrar las víctimas de un accidente que produjo, según cifras oficiales, 11 muertos.

Cifras inciertas

Unas 28 personas son consideradas aún oficialmente como desaparecidas, aunque seis de los 11 cuerpos extraídos del navío aún no han podido ser identificados.

The Associated Press cifra en 22 el número de desaparecidos.

«Ayer, hemos penetrado en el navío a través de una abertura practicada por la marina militar en el casco y hemos examinado toda la parte frontal del navío a partir del centro, incluyendo la sala de cine», narró Roberto Carminucci, un buzo y espeleólogo.

Carminucci hacía parte de un grupo de 18 hombres que poseen la misma doble especialización, y tienen la tarea de recorrer la nave.

«Nos hemos sumergido tanto en el exterior como en el interior de la nave para tratar de encontrar otras eventuales entradas» para tener acceso a zonas del navío donde podría haber cuerpos de desaparecidos, dijo.

«Tenemos equipos muy especializados, tanto para el buceo como para la espeleología. Por ejemplo, tenemos respiradores de circuito cerrado para impedir las burbujas de aire, que crean turbulencias y afectan nuestra visibilidad», dijo.

Desplazamiento peligroso

Las operaciones alrededor del navío fueron suspendidas en la mañana del miércoles después que se registraron movimientos del barco, y ahora todos los socorristas aguardan autorización para retomar las inmersiones.

Según el vocero de los guardacostas italianos, Cosimo Nicastro, el programa para este miércoles prevé, si las condiciones lo permiten, la apertura de tres nuevos huecos en el casco con micro cargas explosivas para acelerar las tareas de búsquedas en el interior del navío.

Otras tareas continuaban a ritmo frenético.

Bombearán combustible

Un pontón flotante se aproximaba lentamente del puerto después de navegar alrededor del Concordia, transportando una inmensa grúa negra de unos 50 metros de altura.

Esta grúa, que pertenece a la compañía holandesa Smit Salvage, será utilizada en el bombeo de las 2,400 toneladas de combustible que se encuentran en el interior del navío, y apenas espera la llegada del resto del material para iniciar esa operación.

«Tenemos un plan operacional que podemos iniciar rápidamente y vamos a movilizar todos los medios necesarios para proceder a la operación de bombeo», dijo Filippo Marini, comandante de los guardacostas.

El crucero había zarpado el viernes a las 19:00 (18:00 GMT) de Civitavecchia, cerca de Roma, y chocó contra una roca cerca de la Isla del Giglio, en la costa de Toscana, antes de naufragar.

Capitán de Costa Concordia niega que abandonó el barco

Van 11 muertos por tragedia

El capitán del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino, negó este martes haber abandonado el barco tras el naufragio ocurrido el viernes frente a la isla italiana del Giglio, indicó su abogado en Grosseto (centro).
«Declaró a los jueces que no abandonó la nave y que salvó miles de vidas», contó su defensor, el abogado Bruno Leporatti.
El capitán, que permanece bajo arresto por orden de la fiscalía de Grosseto, que lo investiga por supuesto homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de la nave, se defendió ante los jueces.
«Defiende la decisión de haber cambiado la dirección del crucero después del choque contra el escollo, lo que permitió salvar a cientos o miles de vidas», aseguró el abogado.
El fiscal, Francesco Verusio, acusa al oficial de haber cometido «errores» en la trayectoria de la ruta y durante la evacuación de emergencia, y pidió a los jueces de Grosseto que ratifique su detención.
Revelan conversación teléfonica
Una conversación telefónica entre el capitán del crucero Costa Concordia y la Capitanía de Puerto publicada hoy en la prensa italiana desvela que este abandonó el barco antes de que se evacuara a todos los pasajeros y no volvió a pesar de que se le ordenó regresar.
La prensa italiana transcribe varias conversaciones entre el capitán Francesco Schettino, de 52 años, y la Capitanía de Puerto que desvelan además que se ocultó también el motivo del naufragio.
A las 21.54 horas locales (20.54 GMT), con el barco ya encallado frente a las costas de la isla del Giglio, en el centro de Italia, el capitán aseguraba que todo estaba bien y que se había tratado de un problema técnico.
Según publica «Corriere della Sera», la Capitanía preguntó a Schettino a las 00.32 horas locales (11.32 GMT) cuántas personas quedaban a bordo, y aunque la nave estaba aun llena el comandante respondió que solo unas 200 o 300.
La respuesta hizo levantar sospechas a la Capitanía que le preguntó si aún estaba a bordo, y Schettino confesó que el barco se estaba inclinando y lo había abandonado.
Sorpresa por abandono de la nave
«¿Pero cómo qué ha abandonado la nave?», preguntaron desde la Capitanía.
Aunque el capitán se retractó y dijo que no había abandonado el crucero, desde la Capitanía no le creyeron.
«Vuelva inmediatamente a bordo, suba por la escalera de seguridad y coordine la evacuación. Debe decirnos cuánta gente hay todavía allí: niños, mujeres, pasajeros, el número exacto de cada categoría», añadieron.
«Comandante, es una orden, ahora mando yo. Antes ha declarado que ha abandonado el barco, vuelva a la proa y coordine el rescate porque ya hay muertos», le exigieron.
Schettino que ya se encontraba en tierra firme y que nunca regresó a la nave, según los investigadores, preguntó cuántos cadáveres había.
«Es usted quien me tiene que decir cuántos. ¡Qué quiere hacer! ¿Irse a casa?. Vuelva inmediatamente arriba y nos diga lo que hay qué hacer, cuántas personas quedan y lo que necesitan», ordenaron desde la Capitanía.
El comandante aseguró que volvería, pero tanto testigos como los investigadores que llevan el caso, afirman que nunca volvió y que le vieron coger un taxi hacia un hotel.
Piden prisión para capitán
La Fiscalía de Grosseto ha solicitado la prisión cautelar para Schettino, mientras la jueza ha decidido aplazar su decisión sobre la confirmación de la detención del comandante y sobre la petición de medidas preventivas.
Verusio explicó que la reconstrucción de los hechos facilitada por Schettino durante el interrogatorio no modifica el cuadro de acusaciones que pesan contra él por un naufragio en el que la compañía propietaria del buque, Costa Cruceros, ha admitido que hubo un «error humano» y que el capitán no respetó el reglamento, acercándose hasta unos 150 metros de la costa.
Las acusaciones que pesan sobre Schettino son las de homicidio culposo múltiple, abandono de nave y naufragio, por los que el comandante podría ser condenado hasta 15 años de cárcel.
Encuentran cinco cadáveres más
Los buzos de la Guardia Costera italiana anunciaron este martes a la prensa que hallaron otros cinco cuerpos a bordo del crucero «Costa Concordia», que naufragó la noche del viernes frente a la isla italiana del Giglio.
La información fue confirmada por un vocero de la alcaldía del Giglio, que no especificó la nacionalidad ni si se trataba de pasajeros, miembros de la tripulación o personas que figuraban en la lista de desaparecidos.
Con los nuevos cuerpos, hallados en la proa del barco semihundido, el balance de muertos en la catástrofe subió a once.
Los socorristas aceleraron la búsqueda de los desaparecidos empleando un sofisticado sistema de microcargas explosivas para poder acceder a los pasillos, camarotes, salones y teatros del enorme crucero, que yace a pocos metros de distancia de la pequeña isla italiana.
Según cifras oficiales, 29 personas estaban desaparecidas, una cifra que había aumentado en las últimas 24 horas.
Entre los desaparecidos figuran tanto pasajeros como miembros de la tripulación: 12 alemanes, 6 italianos, 4 franceses, 2 estadounidenses, un húngaro, una peruana y un indio.
La cifra de alemanes descendió de 14 a 12, según el ministerio de Relaciones Exteriores alemán, que tardó en divulgar cifras oficiales, lo que demuestra la dificultad de las operaciones de rescate y de recuento de sobrevivientes.
Nave insignia de la compañía, «Costa Concordia» transportaba a 4,229 personas y naufragó el viernes al chocar contra un escollo cerca de la isla del Giglio, en Toscana, en el centro de Italia.
Ineptitud en la emergencia
Una familia chilena de cinco miembros que sobrevivió al naufragio del crucero italiano Costa Concordia llegó a su país y denunció la «nula reacción» de la oficialidad del barco tras el accidente y su ineptitud para operar los equipos de emergencia.
«No hubo reacción de la oficialidad e incluso los botes salvavidas no sabían como bajarlos, cortaban (las cuerdas) con hachas, por lógica supongo que las cuerdas de un barco no se cortan con hachas», aseguró en el aeropuerto de Santiago Claudia Fehlandt, que viajaba en el crucero junto a su esposo, Ernesto Trincado, y sus tres hijos.
Claudia Fehlandt dijo que el bote salvavidas al que lograron subir, «se dio vuelta», por lo que debieron volver al barco, encaramándose. «Había partes donde uno aplastaba a la gente, todos estábamos aplastados, los botes de arriba caían sobre los de más abajo, mi hija apenas podía respirar; así (debimos) volver al barco para ahí empezar a escalar», relató.
«Todos estábamos aplastados», dijo a los periodistas y subrayó que estaban «todos (los pasajeros) igual de desamparados», al ser preguntada si habían percibido alguna discriminación por su condición de latinoamericanos.
Unas personas «lograron acercar unos botes a la parte ya escorada del barco y saltamos adentro, con bastante miedo porque se golpeaban y todo, era un bote chico y llegamos a la playa a las 02.30 de la mañana (del sábado)».
Por su parte Ernesto Trincado relató: «el momento más crítico fue cuando debimos tomar una decisión, ahí Felipe (su hijo) toma el liderazgo del grupo y dice que lo que tenemos que hacer es subir a lo que esté como cubierta, que en ese caso era el costado del barco que al ladearse queda como cubierta eso».
«Ahí tomamos la decisión de tirarnos al agua, como estamos cerca (de la costa), tendríamos que nadar unos 300-400 metros y llegábamos, pero (finalmente) nos arreglamos bien» y no fue necesario nadar, relató.
Siguen los testimonios
Su esposa señaló en tanto que » no entiende como en el año 2012 puede pasar algo así». «Yo no soy experta, pero los radares detectan una roca de ese tamaño», agregó.
«No sé si había alguien o no en el puente de mando, pero no hubo reacción de la oficialidad y al no haber reacción de la oficialidad del barco, difícilmente los demás, los pasajeros, podían hacerlo», añadió.
En ese contexto, dijo que hubo tripulantes que se preocuparon de la evacuación de los pasajeros, pero con una notoria falta de especialización: «El hombre de seguridad era el mismo que era el cocinero, o que era el barman. Evidentemente no tenían claro lo que tenían que hacer», afirmó.
Felipe Trincado, uno de los hijos de la pareja, señaló por su parte que «ningún oficial dio órdenes, los subalternos decían que esperaban órdenes que nunca llegaron», por lo cual los pasajeros debieron ayudarse entre ellos para salir del barco.
La familia, que fue recibida en Santiago por funcionarios de la Cancillería chilena, dijo que está evaluando eventuales acciones legales contra la operadora del crucero.
«Estamos evaluando, esto (el viaje), no hemos tenido tiempo para ordenar todo. Entre los pasajeros se hablaba de que era necesario tomar acciones, pero no sabemos como funciona», dijo al respecto Claudia Fehlandt.

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