Guerrero, Jones y Thome encabezan la clase más prestigiosa del Salón de la Fama

Guerrero, Jones y Thome encabezan la clase más prestigiosa del Salón de la Fama

Guerrero, Jones y Thome

El Salón de la Fama de las Grandes Ligas recibió a la mayor clase de su historia compuesta por seis peloteros, principalmente Jim Thome, Vladimir Guerrero, Chipper Jones y Trevor Hoffman, además de los exaltados por el Comité de Veteranos: Alan Trammell y Jack Morris, en un emotivo acto donde los organizadores pudieron reunir a más de cincuenta miembros del olimpo de MLB. La mayoría de los asistentes tenían claro a quien iban a apoyar en tan especial jornada dada la relación cercana entre República Dominicana y Nueva York. La isla caribeña vio a su tercer jugador ser inmortalizado, con la salvedad de que es el primero del trío que no fungía como lanzador.
“Salí de un pueblecito pequeño, Don Gregorio de Baní en República Dominicana, yo sé que no hablo mucho, pero me siento contento por meterme en el Salón de la Fama con este grupo, con quienes jugué y los vi jugar”.
Al igual que él, el resto de sus colegas del sexteto homenajeados este domingo, recordaron sus inicios y agradecieron a todos aquellos que los ayudaron a obtener el mayor reconocimiento existente en el béisbol.
“Cuatro años después del draft, me fracturé la rodilla y pensé que no volvería a ser el mismo”, contó Chipper Jones, ganador de un MVP, ocho viajes al clásico de mitad de temporada y un anillo de Serie Mundial de la dinastía más asombrosa de la historia de los Bravos de Atlanta. “Hubo alguien que siempre creyó en mi, aún cuando yo no sabía que pertenecía a las mayores. Gracias Bobby Cox, te quiero”.
El ex antesalista dio uno de los discursos más emotivos de la velada en la cual recordó que su padre le insistió que se convirtiera en un bateador ambidiestro, debido a la pasión que sentía cuando su progenitor veía a Mickey Mantle jugar con los Yankees. Tres años antes de la partida de la exestrella de los neoyorquinos, Jones pudo coincidir con él para charlar un rato. “Jamás pensé que iba a estar en el mismo lugar que él”, festejó el antiguo tercera base. “Este día es tan especial que mi esposa está embarazada y hemos decidido llamar a nuestro hijo, Cooper, en honor a este momento. Le doy gracias a los periodistas que me dieron este honor de estar aquí”. La reunión concluyó con otro emocionante discurso de Jim Thome, quien estuvo varias veces a punto de romper en llanto, mientras agradecía a todos los que estuvieron involucrados en su trayectoria profesional.
Los seis nuevos integrantes del Salón de la Fama ya podrán tener su placa instalada en las próximas horas en el flamante museo, la cual ahora contará con una de las clases más prodigiosas de toda su historia.

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