Incongruencias Olímpicas!

Llevar a cabo los Juegos Olímpicos en un país dictatorial, bárbaro y opresor como lo es China, ante los ojos de un mundo que guarda silencio y festeja las fiestas olímpicas, es una demostración del más alto nivel de incongruencia en el que los seres humanos actuamos hoy en día.

Se pregona una cosa y se hace otra.

Muchos países del mundo que participarán en la Olimpiada presumen su adhesión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Ésta, en su artículo primero, reconoce que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

En el artículo tercero declara que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”.

El cuarto hace mención de que nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, las cuales estarán prohibidas en todas sus formas. El artículo quinto sentencia que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Y así podría seguir con los 30 artículos que la conforman y constatar que en China no se respeta ninguno, ya que los habitantes de este país viven inimaginables vejaciones.

En China se practican, sin consentimiento, cientos de miles de abortos forzados y esterilizaciones cada año para evitar que las parejas tengan más de un hijo. No existe libertad de culto, ni de expresión, ni de libre creencia. Hay una inquisición literaria contra todo aquel que propague ideas distintas a las del Gobierno comunista. Cada año, incontables páginas web son cerradas, blogs suprimidos y palabras escabrosas filtradas.

China tiene la proporción de penas de muerte más elevada del mundo. Están prohibidas las manifestaciones y las huelgas. No existen tribunales ni sindicatos independientes. Cualquier persona puede ser detenida de uno a tres años sin que se le indique el motivo. Miles son capturados a diario y enviados a campos de trabajo o salas psiquiátricas por décadas. La detención podría ser por haber hecho un poema, publicar alguna petición, llevar consigo una Biblia o hacer un ejercicio físico que resulte inapropiado para quienes ostentan el poder.

Algunas prácticas de meditación son consideradas inapropiadas para el Gobierno comunista, por lo que sus seguidores han sido perseguidos ferozmente e incluso les han extirpado órganos aún estando con vida.

La República Popular tiene el mayor sistema de policía secreta del mundo y ejerce su poder más allá de la ley. Los métodos de tortura para obtener confesiones incluyen la inserción por el ano o la vagina de falos metálicos que imprimen descargas eléctricas fortísimas que desmayan a sus víctimas. También están el uso de agujas eléctricas, ser golpeado de manera inclemente o colgado por días enteros; la privación del sueño, las inyecciones químicas que provocan daños en el sistema nervioso y la perforación de los dedos.

Muchos chinos duermen al pie de la maquinaria que manejan en sus fábricas porque al día siguiente pudieran encontrar a otro trabajador ocupando su empleo.

Para realizar las majestuosas edificaciones que albergarán los Juegos Olímpicos, fueron despojados de sus viviendas más de un millón y medio de personas. Se calcula que al menos un 20 por ciento de ellos quedará en la indigencia.

Desde el año 2001 en que se designó a Beijing como sede de los Juegos Olímpicos del 2008, se ha esclavizado a niños, quienes han sido sometidos a entrenamientos inhumanos con el fin de obtener medallas en esta temporada.

La realización de los Juegos Olímpicos es una esperanza de paz universal. Los anillos de su símbolo representan los cinco continentes entrelazados. El signo de la antorcha es “Enciende la pasión y comparte el sueño” y “Un mundo, un sueño” es el eslogan de los Juegos.

Ojalá el Gobierno Chino hiciera honor al lema que eligió y se diera cuenta de que el mundo tiene un sueño universal: lograr un país libre en China.

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