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…Los chicos necesitan toda la ayuda posible para descubrir su vocación<!--:-->

Kids Need All the Help They Can Get to Figure Out a Career …Los chicos necesitan toda la ayuda posible para descubrir su vocación

by María de los Ángeles Corral
The College Board

Every spring, schools across the United States offer students an opportunity that can drastically
influence their path in life. I’m talking about enrollment in AP® courses. When I took my first class in Spanish, I thought, “Why aren’t all my classes like this?” Sadly, not enough students are exposed to these high-quality classes.

Besides preparing me and my classmates for the rigors of college, this first college-level course in high school gave many of us the confidence to take on other AP subjects and consider fields we might have thought were out of reach.

Years later, I realize this course work led us to an array of opportunities to apply our language and heritage skills in our careers.

Employers are increasingly recruiting and developing workers who are multilingual, says my colleague Andrés Tapia, chief diversity officer at an international human relations consulting firm. “That’s one of the reasons rigorous courses, such as an AP course, in the languages and literature are critical,” he said. “If people are going to navigate and bridge the culture, they need to have more than just vocabulary.”

I checked in with María Catalina Catalán and Marcelo Venegas Pizarro, a couple of former classmates from high school. It’s obvious that our AP Spanish courses made an impact on our lives as people and professionals.

María: What led up to you taking AP Spanish?

María Catalina: When I was 7 my family emigrated from Mexico, which ended my use of Spanish
in school until I took AP Spanish. I was then able to explore the grammar, mechanics and
beautiful literature of my culture. Many of us knew tenses and conjugation, but had not put
those labels on it.

Marcelo: Although I was a fluent Spanish speaker when I arrived from Chile at age 9, with AP
Spanish I discovered so much more about what my culture had to offer than even my parents had shown me.

María: Did taking that AP Spanish class influence your career path?

María Catalina: I think it definitely influenced my thinking. I wanted to know how to better teach
children. I earned a bachelor’s degree with a double major in early childhood education and
Spanish. I went on to earn a master’s degree that focused on dual-language education at the
University of Illinois at Chicago.

Today I teach at a predominantly Latino grammar school. I hope I am now giving children the
kind of instruction I would have liked as a second- and third-grader and the kind of education I want my child to have.

Marcelo: I went to college and then on to the University of Illinois Medical School. Today I work as medical director of Lutheran Medical Center’s HIV outpatient program in Brooklyn, N.Y.

The patients we have are 90 percent Spanish-speaking. There’s no way I could have known as a
high school student how much my language and appreciation of culture would factor in my
career.

María: Research shows that speaking additional languages helps students learn better across all
subjects. Even more, AP courses help students stand out on college applications and qualify for
scholarships. Those with a qualifying grade on an AP Exam may be eligible for college credit and
significant savings on tuition.

Let’s lead our children to a great education that can also inspire them to pursue future professions.
Student enrollment in AP courses takes place in the spring at most schools. The AP Program offers
34 college-level classes. Find out which ones are offered in your school at www.collegeboard.org/
apescuelas.

ESPAÑOL:

Los chicos necesitan toda la ayuda posible para descubrir su vocación

Por: María de los Ángeles Corral
The College Board

Cada primavera, las escuelas del país ofrecen a los estudiantes una oportunidad que puede influir
drásticamente en la trayectoria de su vida. Me refiero a su matriculación en los cursos AP®. Cuando tomé mi primera clase en español, pensé: «¿por qué no son así todas las clases?» Por desgracia, no son suficientes los estudiantes que tienen contacto con estas clases de gran calidad.

Además de prepararme a mí y a mis compañeros de clase para los rigores de la universidad, el primer curso de nivel universitario en la preparatoria nos brindaron a muchos la confianza para tomar otras materias AP y considerar campos de trabajo que podríamos haber visto fuera de nuestro alcance.

Años más tarde, me doy cuenta de que el trabajo realizado en este curso nos abrió una gama de
oportunidades para aplicar las aptitudes derivadas de nuestro idioma y herencia cultural en nuestras carreras.

Con más frecuencia hoy se contratan y se desarrollan trabajadores multilingües, señala mi colega Andrés Tapia, director de diversidad en una consultoría internacional para las relaciones humanas. «Ésa es una de las razones por las que son fundamentales los cursos rigurosos, como los de AP, en idiomas y literatura», afirmó. «Si la gente desea profundizar en la cultura y tender puentes, debe tener algo más que un simple vocabulario».

Consulté con María Catalina Catalán y Marcelo Venegas Pizarro, viejos compañeros de clase cuando
estaba en la preparatoria. Es obvio que nuestros cursos de AP de español tuvieron un impacto en
nuestras vidas como personas y profesionistas.

María: ¿Qué te impulsó a tomar un curso AP de español?

María Catalina: Cuando tenía 7 años, mi familia emigró de México, lo que puso fin a mi uso
del español en la escuela hasta que tomé el curso AP de Español. Fue entonces cuando pude
explorar la gramática, los mecanismos y la bella literatura de mi cultura. Muchos de nosotros
conocíamos los tiempos verbales y su conjugación, pero no les habíamos puesto esas etiquetas.

Marcelo: Aunque dominaba el español cuando llegué de Chile, a los 9 años de edad, con el curso
AP de Español descubrí muchas cosas más respecto a lo que mi cultura tenía qué ofrecer de las
que aún mis padres me habían enseñado.

María: ¿Tomar el curso AP de español influyó en tu trayectoria profesional?

María Catalina: Creo que definitivamente influyó en mi manera de pensar. Quería saber cómo
enseñar mejor a los niños. Obtuve una doble licenciatura en educación preescolar y lengua
española. Seguí con una maestría enfocada en la educación bilingüe en la Universidad de Illinois
en Chicago.

En la actualidad doy clases en una primaria predominantemente latina. Hoy espero que les esté
brindando a los niños el tipo de instrucción que me habría gustado recibir y el tipo de educación

que deseo para mi hijo.

Marcelo: Fui a la universidad y luego continué en la Facultad de Medicina de la Universidad
de Illinois. Hoy en día, soy el director médico del programa de pacientes externos de VIH en el
Centro Médico Luterano, en Brooklyn, Nueva York.

El 90 por ciento de nuestros pacientes es hispano. Siendo un estudiante de preparatoria, me
habría sido imposible saber lo mucho que mi idioma y apreciación de la cultura importarían en
mi carrera.

María: Las investigaciones muestran que hablar otros idiomas ayuda a los estudiantes a tener un mejor aprovechamiento en todas las materias. Además, los cursos AP ayudan a los estudiantes a destacar en las solicitudes de ingreso a la universidad y a calificar para becas. Quienes aprueban un Examen AP podrían ser elegibles para obtener créditos universitarios y ahorros considerables en la colegiatura.

Facilitemos a nuestros hijos una excelente educación que también pueda inspirarlos a ir en pos de futuras profesiones. En la mayoría de las escuelas, la matriculación en los cursos AP se lleva a cabo en la primavera. El Programa AP ofrece 34 clases a nivel universitario. Descubre cuáles se ofrecen en tu escuela en www.collegeboard.org/apescuelas.

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