<!--:es-->La diabetes y los pies
. . . por el Dr. José A. Rivera, diplomado de la Junta Americana de Cirugía de las Extremidades
Inferiores (American Board of Lower Extremity Surgery )<!--:-->

La diabetes y los pies . . . por el Dr. José A. Rivera, diplomado de la Junta Americana de Cirugía de las Extremidades Inferiores (American Board of Lower Extremity Surgery )

Cada 30 segundos alguien pierde una extremidad inferior a causa de complicaciones relacionadas con la diabetes; estas cifras ascienden a 2,880 piernas y pies al día.
La diabetes es una epidemia de proporción nacional, que actualmente afecta a alrededor de 24 millones de personas en los Estados Unidos u 8% de la población de este país. Alrededor de un 11% de los hispanos mayores de 20 años en los Estados Unidos padecen de diabetes. Las estadísticas aumentan considerablemente a medida que la población envejece. Por ejemplo, una de cada tres mujeres hispanas entre 60 y 74 años de edad tiene diabetes tipo 2. Los méxico-americanos, el subgrupo hispano más grande de Texas, tienen una propensión de más del doble de sufrir diabetes, en comparación con los blancos que no son de origen hispano. Además, la prevalencia de la diabetes es por lo menos dos a cuatro veces más alta en mujeres hispano-americanas que en mujeres que no son de origen hispano.
Más allá de estas cifras, también hay que considerar la forma en que la diabetes afecta el bienestar de la comunidad. Lamentablemente, mucha gente con diabetes, y las personas que corren peligro de contraerla, no están al tanto de las complicaciones más comunes relacionadas con la enfermedad. Lo que es más alarmante es que hay muchos casos sin diagnosticar y, entre los casos diagnosticados, muchos no están controlando su enfermedad.
La diabetes tiene muchas complicaciones sistémicas que afectan los ojos, riñones y el sistema
cardiovascular, para nombrar unos cuantos. En las extremidades inferiores y pies, la diabetes puede causar enfermedad vascular (mala circulación) y enfermedad neuropática (daños en los nervios y disminución en la sensibilidad). Un alto porcentaje, del 60 al 70%, de las personas que padecen de diabetes presenta un tipo de la enfermedad que causa daños más graves a los nervios, llamada neuropatía diabética periférica. El primer signo de la neuropatía diabética periférica es una sensación de hormigueo o adormecimiento en los dedos de los pies, que puede causar problemas al caminar, pues las personas que padecen esta enfermedad no pueden sentir en qué dirección van sus pies. De hecho, alrededor de dos de cada tres diabéticos con neuropatía diabética periférica dicen que la neuropatía interfiere con sus actividades diarias. Cuando la neuropatía diabética periférica no se trata con el medicamento adecuado, puede causar dolor extremo e incluso impedir que la persona pueda caminar. Además, la neuropatía aumenta el riesgo de ulceraciones diabéticas de los pies, las cuales, según han demostrado algunos estudios, son un factor que contribuye en un 85% de los casos de amputaciones de extremidades inferiores.
Aunque la diabetes es una enfermedad mortal, es posible manejar este padecimiento con atención y guía médica adecuada, y mediante un compromiso personal.
Un simple examen de los pies es esencial para todos los diabéticos. Un examen anual de los pies puede revelar los primeros signos y síntomas de la diabetes e identificar factores más graves que podrían causar mayores complicaciones. Más allá de un examen profesional de los pies al año, los diabéticos deben inspeccionarse los pies todos los días y ver al médico en cuanto descubran cortadas, hinchazón, moretes, uñas encarnadas, pérdida de sensibilidad o dolor. La diabetes se puede manejar y controlar, pero requiere que tanto el paciente como el médico pongan cuidados de su parte, para asegurar que todos velen por los mejores intereses del paciente.

Nota del editor: Originario de Puerto Rico, el Dr. Rivera obtuvo su título en Medicina Podológica de
Ohio College of Podiatric Medicine. Hizo una residencia quirúrgica integral especializada en pies y
tobillos, que abarcaba un programa de investigación en el Departamento de Ortopedia de University
of Maryland Medical Center. Aunque el Dr. Rivera se especializa en tratamientos quirúrgicos y no
quirúrgicos de todos los trastornos de los pies y tobillos, tiene un interés especial en cirugía y atención a heridas del pie diabético. Antes de ingresar al Centro de Cirugía de Pies y Tobillos (Center for Foot and Ankle Surgery), ocupó el puesto de director de Cirugía Podológica en el Florida Hospital Fish Memorial Wound Care & Hyperbaric Center, donde trató varios tipos de complejas patologías de pie diabético.

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