La renuncia que más golpea al sexenio de AMLO, por lo que no pudo (o no quiso) cumplir

La renuncia que más golpea al sexenio de AMLO, por lo que no pudo (o no quiso) cumplir

renuncia

El pasado 8 de agosto el subsecretario Alejandro Encinas, de la secretaría de Gobernación, presentó el Informe de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia del caso Ayotzinapa. Dijo que el responsable “Fue el Estado” y mencionó que estaba solicitando a la Fiscalía General de la República (FGR) el trámite de 83 órdenes de aprehensión en contra de los responsables, entre los que figuraban integrantes del ejército mexicano.
El gobierno del presidente López Obrador desde el principio de su gestión enfatizó su compromiso por llegar a la verdad sobre los sucesos de 2014 en Ayotzinapa. Con esa intención en la FGR se creó la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa y fue nombrado como fiscal especial Omar Trejo Gómez.
El lunes anterior, después de tres años en el cargo, renunció Omar Trejo Gómez a la fiscalía que atendía el caso Ayotzinapa y lo hizo, según la versión del presidente López Obrador porque “No estuvo de acuerdo con los procedimientos que se siguieron para aprobar las órdenes de aprehensión, hubo diferencias en eso, y yo apoyo el que hayan sacado las órdenes de aprehensión de acuerdo con lo que establece el documento que es el resultado de una investigación de mucho tiempo”.
A cargo de Omar Trejo Gómez estaba el trámite y resolución de las averiguaciones previas, carpetas de investigación, procedimientos judiciales y administrativos, medidas precautorias o cautelares, medios de defensa ordinarios o extraordinarios, juicios de amparo y otros relacionados con el Caso Ayotzinapa.
La renuncia de Trejo Gómez sucedió inmediatamente después de que la FGR canceló 21 órdenes de aprehensión contra personas vinculas a la desaparición de los 43 estudiantes, de los cuales 16 son integrantes del ejército
Su trayectoria profesional aporta datos para comprender su actitud. Fue consultor de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, se desempeñó como secretario ejecutivo del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), presentó las conclusiones de la investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes, con lo que se posicionó como opositor a la llamada “verdad histórica”.
Por sus funciones, Omar Trejo era un canal de interlocución válido para los padres de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Su abogado, Vidulfo Rosales, en entrevista con la periodista Azucena Uresti comentó: “Nos preocupa la renuncia porque nosotros la vemos como un desmantelamiento del mecanismo extraordinario de justicia que se creó para esclarecer los hechos de Ayotzinapa con este gobierno. Se da en el marco de la cancelación de las órdenes de aprehensión y dentro de esa presión que ha estado ejerciendo el Ejército mexicano para que no sean judicializados”.
El abogado Rosales comentó que, la cancelación de las órdenes de aprehensión de los militares fue realizada por un grupo de ministerios públicos ajenos a la unidad especial de Omar Trejo, quien le dijo que un grupo de ministerios públicos había tomado la oficina y que ya no tenía condiciones para seguir laborando y algunos, están relacionados con la construcción de la Verdad Histórica. (Radio Fórmula, 27 de septiembre de 2022)
Según Vidulfo Rosales, Alejandro Gertz Manero presionó al fiscal del “caso Ayotzinapa”, Omar Trejo Gómez, para que renunciará.
Los oficiales del ejército señalados se declararon inocentes y procedieron a fundamentar sus pruebas, mismas que fueron avaladas por los altos mandos de la secretaría de la Defensa Nacional, lo que marcó un eje de contradicción dentro del Poder Ejecutivo, que significó una confrontación al interior del gabinete de seguridad, entre la secretaria de Gobernación y la Defensa Nacional.
Es evidente el apoyo que el presidente ha construido para su gobierno en las fuerzas armadas a las que privilegia con funciones reservadas para los civiles en la Constitución, así como presupuestos sin precedente.

Los temas de seguridad y construcción de los proyectos emblemáticos de López Obrador han significado el establecimiento de una relación dependiente entre las fuerzas armadas y el presidente en la que aparece como una especie de coartada, a favor de los militares, que un civil es su Jefe Supremo.
El informe del subsecretario Alejandro Encinas tuvo como consecuencia el disgusto del Ejercito y la Armada. El presidente López Obrador no está en posición para poner en riesgo el apoyo que para él es fundamental.
En México el presidente nunca se equivoca. Parece un montaje para detener el deterioro de la imagen del ejercito decir que no es culpable, como institución, de los sucesos de Ayotzinapa, aunque podrían serlo algunos de sus integrantes.
En política no hay casualidades y para descarrilar el proceso judicial mediante la manipulación del debido proceso, “alguien” con una copia sin censura de la Investigación de Alejandro Encinas, la filtró.
La cadena de mando es tan fuerte como el más delgado de sus eslabones y ese fue el fiscal especial Omar Trejo Gómez, quien fue rebasado desde adentro por los ministerios públicos que le fueron infiltrados.

Quien lo sustituya va a tener la función de retardar los resultados de la investigación y, desde luego, culpar a los de antes. Tienen razón, Fue el Estado. El de antes y el de ahora. Son los mismos.

Share