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Las pocas posibilidades de una legislación aumentan las expectativas para la acción ejecutiva

Dos acontecimientos importantes de ayer sirven para aclarar la situación sobre la reforma migratoria legislativa y administrativa: 1) las posibilidades de que los republicanos de la Cámara Baja muevan la legislación por la reforma migratoria recibieron un duro golpe de Eric Cantor; y 2) el anuncio del presidente de que los resultados del análisis del DHS van a tener que retrasarse aumenta las expectativas en que el mandatario haga algo audaz y contundente, siempre y cuando anuncie la acción ejecutiva. Mientras tanto, los inmigrantes que serían elegibles para alivio con base en la legislación pendiente o que estén a la expectativa de la acción administrativa continúan siendo arrancados de sus familias y del país al que ahora llaman hogar.
Se supo ayer que la campaña de reelección del líder de la mayoría de la Cámara Baja, Eric Cantor, envió anuncios en los que subraya su papel en “detener el plan Obama-Reid de dar amnistía a los extranjeros ilegales”. Frente a un contendiente de la derecha en las primarias y colocándose a sí mismo en la contienda para presidente de la Cámara Baja cuando termine el periodo de Boehner, Cantor está claramente más interesado en adular a los votantes antiinmigrantes y a los reacios miembros del Congreso, que cumplir con un proyecto de reforma que podría ayudar a su propio partido de la desaparición.
El portavoz de campaña de Cantor incluso admite que su candidato está ayudando a bloquear la reforma, indicando a los defensores de los inmigrantes que han protestado por la obstrucción de Cantor que “al menos ellos tienen una queja legítima porque Eric ha detenido la reforma integral y está en contra de la inmigración [del proyecto de ley], de tal manera que la crítica por parte de la izquierda hace cierto sentido”. Y el presidente de la Cámara Baja, John Boehner, mientras tanto, sigue siendo un líder débil que continúa en la maraña de excusas para la inacción sin dar señas de voluntad para hacer frente al ala del partido que está con Steve King y cumplir con un voto por la reforma.
De acuerdo con Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice, “señalemos lo obvio: los republicanos de la Cámara Baja están a punto de bloquear la mejor oportunidad que hemos tenido para promulgar la reforma migratoria. Claramente, Eric Cantor está asustado y John Boehner es débil. Hay una oportunidad extremadamente estrecha para llevar a cabo la acción legislativa, y deberíamos saber para finales de junio –si no es que antes– si la Cámara Baja está planeando hacer algo antes de que dicha oportunidad se cierre finalmente”.
Si bien es cierto que el anuncio de ayer acerca del retraso en el análisis del DHS tiene seguramente la intención de enfocar la atención en la falta de acción legislativa de los republicanos de la Cámara Baja, también intensifica la presión en el presidente Obama para que realice un importante y contundente alivio ejecutivo, siempre y cuando sea claro que en efecto los representantes republicanos no van a cumplir con la legislación. Mientras tanto, decenas de miles de deportaciones innecesarias probablemente se llevarán a cabo, separado miles de familias como las de Zunu Zunaid y Jaime Rubio-Sulficio (cuyas desgarradoras historias han sido detalladas este semana en Washington Post y Seattle Times, respectivamente).
Sharry añadió: “El statu quo es inaceptable y el cambio no puede esperar. A la luz del hecho de que Obama debería indicar a Jeh Johnson nombrar inmediatamente a un funcionario del DHS para que revise los casos de quienes se encuentran en procesos de deportación y garantice que se estén usando los lineamientos procesales existentes y que nadie que califique para la ciudadanía con base en el proyecto de ley del Senado sea deportado, debido a la inacción del Congreso y al retraso del gobierno. Mantener alguna esperanza en las débiles perspectivas para un avance legislativo en los próximos dos meses no debería significar que más familias sean separadas en el ínterin”.
Sharry concluyó: “Si el Partido Republicano de la Cámara Baja hace caso a Cantor y falla en actuar, el presidente no puede y no debe anunciar ajustes menores en el DHS. En lugar de ello, necesita cumplir con el alivio afirmativo para cientos de miles de familias que aún viven con temor a la deportación y a la separación de sus seres queridos. Mientras nos acercamos al segundo aniversario el programa DACA para los DREAMers, el presidente Obama debería considerar el éxito de esa iniciativa como base para reformas más amplias que hagan ver que siempre que los republicanos detengan la reforma migratoria, él saldrá al frente y utilizará toda su autoridad ejecutiva para proteger a los inmigrantes”.

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