Los Cowboys quedaron muy cerca de la  sorpresa: derrota 24-19 frente a los Steelers

Los Cowboys quedaron muy cerca de la sorpresa: derrota 24-19 frente a los Steelers

Cowboys

El ganador del juego fue el que todos esperaban. Pittsburgh llegaba como el único invicto de la NFL para medirse contra un equipo en caída libre. En el último cuarto de hecho mostraron su jerarquía para finalizar ese parcial 15-0. Sin embargo, los Cowboys no fueron arrollados ni mucho menos. Fue incluso el equipo que mejor jugó a pesar de la derrota.
Una serie de detalles fueron los que le impidieron a Dallas dejar en silencio a toda la liga. La más fácil de recordar posiblemente sea la intercepción en la zona de anotación rival. Luego de una devolución extraordinaria del novato Rico Dowdle la ofensiva logró llega hasta lo profundo del territorio acerero.
Hasta allí estaban 19-15 adelante en el marcador. Un gol de campo quizás no hubiera sido malo para sacar diferencia de una anotación. No obstante, Garrett Gilbert recibió la presión de la defensiva de elite que poseen los Steelers y lanzó un muy mal pase. El balón fue interceptado por Minkah Fitzpatrick para cambiar el momentum del juego.
Aceptar la captura en lugar de forzar el ovoide quizás hubiera sido la mejor decisión. No obstante, es importante remarcar algo muy importante. El quarterback estaba buscando a Amari Cooper en un corte hacia adentro. Cooper le había ganado la posición al esquinero, pero fue tomado por el CB. Ese cobro de interferencia podría haber significado el triunfo.
Otra jugada decisiva llegó por un error individual. Una vez más Jaylon Smith se encargó de cometer una infracción muy tonta, por no utilizar otro adjetivo. En 3ra y 10 con 4:03 en el reloj, Ben Roethlisberger lanzó un pase incompleto que le devolvía el balón a los Cowboys. En esa instancia el score además los favorecía.
Aunque ahí llegó una interacción del linebacker que fue demasiado costosa. Un golpe al caso de Roethlisberger regaló 15 yardas junto con el 1ro y 10 automático. Ese fue el inicio de una serie para el olvido. En la jugada posterior los Steelers aprovecharon que Saivion Smith estaba reemplazando a Trevon Diggs por una lesión para sumar 42 yardas en un solo pase.
Este avance fue en realidad más culpa del esquinero que mérito del WR. Un pase que no generaba tanto se transformó en una jugada grande por un tackle fácil errado.
La actuación de Smith no terminaría allí porque sería clave en el touchdown. Cerca de la zona de anotación fue saltado como una valla de atletismo por alguien pesado como el ala cerrada Eric Ebron.
A pesar de estas cuestiones hay muchas cosas buenas para destacar. La más importante de todas es el cambio de actitud del equipo completo. Es cierto que se había visto algo de esto frente a los Eagles, pero había que repetirlo ante un rival serio. Eso se vio desde el primer snap hasta el último en las tres unidades.
Una novedad interesante fue la presencia de Gilbert en los controles. Más allá de la intercepción en la que los árbitros tuvieron mucha responsabilidad, se mostró en un nivel enormemente opuesto al de Ben DiNucci. Viendo este juego es difícil pensar qué vio el staff para creer que el novato estaba mejor preparado que el veterano QB.
Las estadísticas no llamaron tanto la atención porque fueron bastante discretas. Completó 21/37 pases para 243 yardas, con un pase de anotación a CeeDee Lamb y la intercepción ya explicada. Sin embargo, lo más destacado fue la tranquilidad con la jugó. La ofensiva se vio capaz de mover las cadenas a pesar de estar enfrentando a una defensiva Top 3.
La otra gran modificación fue una especie de redención momentánea de John Fassel. Porque los equipos especiales fueron realmente determinantes. Faltó un poco de precisión en el ataque para poder concretar con puntos las jugadas clave que realizó esta unidad. Hubo varios elementos muy destacados en la sección que coordina Fassel.
Por ejemplo una devolución muy creativa que casi concluye con una anotación increíble. El receptor del despeje era Cedrick Wilson, quien al recibir el balón se lo lanzó lateralmente a C.J. Goodwin. Una corrida que tenía destino de anotación fue interrumpida por un mal bloqueo de Darian Thompson, que además resultó en una infracción de diez yardas.
Un punto extra bloqueado por Tyrone Crawford fue otra acción que podría haber sido determinante en un juego tan cerrado. La tercera situación para recordar es el kickoff devuelto por Dowdle para 64 yardas. El corredor novato recibió el balón en el borde de las diagonales, pero colocó a Dallas en posición de asegurar la victoria. En esa serie llegaría el pick.
Es justo mencionar a su vez a la defensiva. Si bien es cierto que Big Ben estuvo lesionado en casi toda la segunda mitad, fueron consistentes antes de esa cuestión. Una merecida mención aquí debe ir para Neville Gallimore. El tackle defensivo novato le dio otra energía al centro de la línea que antes no había con Dontari Poe.
A fin de cuentas fue una nueva derrota para los Cowboys para que el récord ahora sea un lamentable 2-7. Sin embargo, haber estado cerca de vencer a un rival tan sólido como los Steelers da un poco de esperanza para lo que resta de temporada. Este será el camino que deberán seguir para finalizar el año de manera más aceptable. De a poco habrá que seguir avanzando.

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