Los inmigrantes NO ‘roban’ empleos

WASHINGTON, D.C. – Los detractores de la reforma migratoria suelen acusar a los inmigrantes de “robar” empleos a los estadounidenses, pero datos oficiales demuestran que éstos tienen poco o nada que ver con el desempleo en varias zonas de EU, según un informe divulgado el martes.

El mito anti-inmigrante

El informe del Centro para Política Migratoria (IPC, en inglés) quiere desbancar el mito propagado por grupos anti-inmigrantes de que los extranjeros le quitan empleos a los nacidos en Estados Unidos, especialmente durante tiempos de crisis económica.

Si eso fuera cierto, argumentan los investigadores del IPC, entonces habría altas tasas de desempleo en aquellas zonas del país con fuerte presencia de inmigrantes, especialmente de recién llegados dispuestos a trabajar por menos y en malas condiciones.

Sin embargo, un análisis de los datos de la Oficina del Censo “claramente revela que ése no es el caso y que, de hecho, hay poca aparente relación entre la inmigración reciente y las tasas de desempleo en los niveles regional, estatal o de condado”, enfatizó el IPC, con sede en Washington.

El informe de 12 páginas se enfoca en el impacto de los recién llegados -y no en los que llevan mucho tiempo establecidos en Estados Unidos-, debido a que gran parte del debate migratorio en Washington “se centra en el efecto de los inmigrantes más recientes, en vez de los que vinieron hace décadas”.

No hay pruebas

La lógica es que los inmigrantes que llegaron hace mucho tiempo y ya han echado raíces en Estados Unidos tienen más probabilidades de haber obtenido la ciudadanía y estar “profundamente integrados en la economía”, explicó IPC.

El análisis, que examina las condiciones económicas en los 3,140 condados del país, señala que los sitios con altas tasas de desempleo “no necesariamente tienen grandes números de inmigrantes recién llegados”, y viceversa.

Es decir, el desempleo en determinados sitios no ofrece “ninguna pista” sobre la cantidad de inmigrantes recién llegados que residen allí, ni su número provee un indicio de cuánto podría ser la tasa de desempleo.

Los inmigrantes recién llegados componen el 8.4 por ciento de la población en la región del Pacífico estadounidense, en estados como California, Oregon, Washington, Alaska y Hawai, y tan sólo el 2.8 por ciento de estados como Ohio, Michigan, Indiana, Illinois y Wisconsin, en la zona centro-norte del país. En ambas regiones, la tasa de desempleo es casi igual: 10.8 por ciento en la región del Pacífico, y 10 por ciento en la otra zona. Hay otros ejemplos: los inmigrantes recién llegados conforman el 7.3 por ciento de la población en Nueva Jersey, pero sólo el 0.8 por ciento de la de Maine, y en ambos estados el desempleo se sitúa en 8.3 y 8.1 por ciento, respectivamente. Como promedio, los inmigrantes recién llegados conforman el 3.1 por ciento de la población en condados con altos índices de desempleo que superan el 13.4 por ciento, indicó. Los extranjeros en esa categoría son el 4.6 por ciento en condados con niveles de desempleo inferiores al 4.8 por ciento.

Los investigadores del IPC también destacaron que las tasas más altas de desempleo se han producido en condados con gran actividad manufacturera y en zonas rurales, sitios que de por sí tienen relativamente un bajo número de inmigrantes recién llegados.

Share