<!--:es-->Los nuevos Cardenales han deslumbrado!
… Pujols ya no carga con el peso ofensivo.<!--:-->

Los nuevos Cardenales han deslumbrado! … Pujols ya no carga con el peso ofensivo.

NUEVA YORK – Albert Pujols está más relajado estos días y no es porque se hable menos de la Triple Corona.

Pujols tiene menos peso encima por la sencilla razón que la ofensiva de los Cardenales ya no depende casi en exclusiva de los batazos del dominicano. Ya no hay que cuidarse sólo de Pujols

“El lineup se ve mejor, no es una tontería decirlo, todo el mundo lo puede ver”, dijo Pujols en una entrevista reciente con The Associated Press. “Tiene más fuerza y ya no es fácil pitchearnos como era anteriormente”.

Pujols sigue siendo un bateador que los pitchers rivales tratan de esquivar, lo cual se refleja por liderar abultadamente la estadísticas de boletos intencionales de su circuito. Su total de 36 está muy por delante de los 17 que ha recibido Adrián González de San Diego.

Pero la cifra ha decaído a cuatro tras la pausa por el Juego de Estrellas y no es casualidad que la inclusión de Holliday como quinto al bate, justo detrás de Pujols, ha alterado la rutina y se ha convertido en el complemento ideal que el club desde hace tiempo buscaba para el dominicano.

El mensaje es obvio: no sólo de Pujols hay que cuidarse cuando te toca jugar con los Cardenales.

Los Cardenales ostentaban una marca de 16-6 desde que obtuvieron a Holliday mediante un canje con los Atléticos de Oakland, el 24 de julio.

También incorporaron al tercera base De Rosa y al campocorto dominicano Lugo –cuyo salario es pagado por los Medias Rojas de Boston– para reforzar su cuadro interior.

Entre los tres acumulan un promedio de .330 (89 hits en 269 turnos) desde que se integraron al equipo, incluyendo 19 dobles, 14 jonrones, 50 carreras anotadas y 44 remolcadas.

“Eran cambios que nosotros necesitábamos”, afirmó Pujols. “Son muchachos que nos van a ayudar ganar la Central”.

Pujols fue profético cuando pronunció esas palabras, ya que paulatinamente los Cardenales han ido despegándose como líderes de su división, la cual hasta hace un par de semanas tenía a los Cachorros de Chicago, Cerveceros de Milwaukee y hasta los Astros de Houston a corta distancia de la punta.

Ya no es así. San Luis aventaja por seis juegos a Chicago. Milwaukee y Houston, cuyo balance no llega a .500, se encuentran a nueve y diez, respectivamente.

Los dirigidos por Tony LaRussa atraviesan su mejor momento de la campaña, ganadores de nueve de sus últimos diez juegos. Se trata de su mejor racha desde que triunfaron en 11 de 12 a mediados de abril de 2005.

¿Son los Cardenales el mejor equipo del viejo circuito?

Hasta hace poco el debate se centraba entre los Dodgers de Los Angeles y los Filis de Filadelfia, los actuales campeones de la Serie Mundial.

Pero los Dodgers han empezado a trastabillar y los Filis tienen un serio problema con su cerrador Brad Lidge, quien lleva ocho salvamentos malogrados después que el año pasado no falló ninguno.

San Luis tiene bateo, pitcheo y buena defensa, es decir todos los ingredientes para ir lejos en la postemporada.

El desempeño de sus lanzadores ha pasado inadvertido debido a la inmensa atención que genera Pujols.

Lo que pocos se han dado cuenta es que los Cardenales tienen a tres de sus abridores entre los 15 primeros en promedio de carreras limpias admitidas en la Nacional: Chris Carpenter (segundo, con 2.27), Adam Wainwright (quinto, con 2.62) y el renacido puertorriqueño Joel Piñeiro (13ro, con 3.25).

Carpenter ha sido el gran baluarte, luego que lesiones limitaron su aporte las dos campañas previas. Como botón, su foja es de 8-0 con 2.12 de efectividad en nueve salidas desde julio.

Wainwright comparte con Josh Beckett de Boston el liderato de victorias (14) en las mayores, mientras que Piñeiro ha descubierto la efectividad de su sinker con la ayuda de los consejos del coach de pitcheo Dave Duncan.

Y su taponero Ryan Franklin, en su primer año en esas funciones, encabeza la liga con sus 30 rescates.

Se puede decir que después del séptimo inning, y si los Cardenales están en ventaja, el partido está definido. Su actual marca es de 55-4 en esa condición cuando el año pasado terminaron 73-14.

San Luis le está pisando los talones a los Dodgers por el mejor récord del circuito, a dos juegos y medio, pero nadie se fía.

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