<!--:es-->Los suplementos de vitamina D no mejorarían la salud cardíaca
…Pero sí acelerarían la recuperación de la tuberculosis.<!--:-->

Los suplementos de vitamina D no mejorarían la salud cardíaca …Pero sí acelerarían la recuperación de la tuberculosis.

NUEVA YORK – A pesar de los beneficios detectados en estudios previos, un nuevo ensayo clínico revela que el uso diario de suplementos de vitamina D no reduce el riesgo cardíaco en las adultas mayores.
En el estudio, los niveles de colesterol, presión y azúcar en sangre de las participantes tratadas durante un año con una de dos dosis de vitamina D no eran menores que los de un grupo tratado con placebo.
«Existe una cantidad enorme de información epidemiológica que muestra una relación entre los niveles bajos de vitamina D y un aumento del riesgo cardiovascular», dijo el doctor Michel
Chonchol, de la University of Colorado, en Denver, pero que no participó del nuevo ensayo.
El equipo de Adrian Wood, de la University of Aberdeen, en Gran Bretaña, dividió en tres grupos a 305 mujeres de 60 años.
Durante un año, todas las mañanas, las participantes ingirieron 400 o 1.000 unidades internacionales (UI) de vitamina D o una
píldora placebo.
Cada dos meses, se les realizó una batería de test de salud cardíaca en el laboratorio.
Al inicio del estudio, los grupos obtenían resultados similares en la mayoría de esas pruebas. Las mujeres del grupo tratado con placebo, por ejemplo, pesaban unos 69 kilogramos,
tenían 128/78 de presión y 238 mg/dL de colesterol total.
Durante el año siguiente, los valores de colesterol y presión variaron según la estación del año, pero no del consumo de extra o no de vitamina D.
Al final, no hubo una diferencia clara entre los tres grupos en cuanto a los cambios de los marcadores asociados con el corazón, según publica el equipo en Journal of Clinical
Endocrinology & Metabolism.
El estudio no fue lo suficientemente lejos o contó con la cantidad suficiente de mujeres como para determinar si la vitamina D influiría en los ataques cardíacos o la mortalidad.
Entre los alimentos que aportan la vitamina se encuentran el aceite de hígado de bacalao y otros pescados, además del jugo y los lácteos fortificados.
El Instituto de Medicina de Estados Unidos recomienda que la mayoría de los adultos consuman 600 UI de vitamina D por día.
En un informe del 2010, el instituto concluyó que existían pruebas suficientes de que la vitamina D y el calcio refuerzan la salud ósea, pero que el resto de los beneficios promocionados, incluida la prevención de la hipertensión y la enfermedad cardiovascular, no eran tan sólidos.
Aun así, algunos investigadores consideran que el consumo extra de vitamina D, en especial en las personas con muy bajos niveles del nutriente, ayudaría a prevenir la inflamación sistémica y regularía los niveles de azúcar en sangre.

Pero si aceleraría la recuperación
de la tuberculosis

LONDRES – Científicos demostraron cómo y porqué la
vitamina D, también llamada vitamina del sol, puede acelerar la recuperación de los pacientes con tuberculosis (TB), lo que ayuda a explicar por qué en la era previa a la existencia de
los antibióticos habría funcionado la denominada helioterapia.
Desde fines del 1800 -mucho antes del desarrollo de los antibióticos en la década de 1930- los pacientes con TB solían ser enviados a retiros donde recibieran los rayos del sol, en lo
que se conoce como helioterapia o fototerapia.
Un estudio dirigido por investigadores británicos halló que altas dosis de vitamina D -que el cuerpo genera cuando se expone a la luz del sol- junto con un tratamiento antibiótico, parecían
ayudar a los pacientes a recuperarse más rápidamente de la enfermedad pulmonar infecciosa.
Los resultados sugieren que altas dosis de la vitamina reducen la respuesta inflamatoria del cuerpo a la infección, disminuyendo el daño causado a los pulmones, dijo Adrian Martineau, profesor de infecciones respiratorias e inmunidad en la Queen Mary University de Londres, quien dirigió el estudio.
«A veces estas respuestas inflamatorias pueden causar daño en el tejido que produciendo (…) perforaciones en el pulmón», dijo el experto.
«Si podemos ayudar a que estas perforaciones se curen más rápido, entonces los pacientes deberían ser infecciosos por un período de tiempo más breve, y también sufrirían menos daño pulmonar», agregó.
Los investigadores también señalaron que creen que la capacidad de la vitamina D de reducir las respuestas inflamatorias sin interferir con la acción de los antibióticos sugiere que los suplementos serían útiles para los pacientes que
toman esos fármacos para enfermedades como la neumonía, la sepsis y otras infecciones pulmonares.
La TB, que muchas personas de las zonas más ricas del mundo suelen creer erróneamente que es una enfermedad del pasado, está mostrando ser una dolencia difícil de combatir. En el 2010,
afectó a 8,8 millones de personas y causó la muerte de 1,4 millones a nivel mundial.
La infección destruye el tejido pulmonar, provocando que los pacientes al toser diseminen la bacteria, que luego queda en el aire y puede ser inhalada por otros.
En los últimos años, han crecido las tasas de TB resistente a la medicación en todo el mundo, lo que genera alarma entre los funcionarios sanitarios y despierta pedidos de mayor
investigación sobre nuevos tratamientos, más efectivos.
El nuevo estudio fue publicado el lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Martineau dijo que era demasiado pronto para recomendar a todos los pacientes con TB que tomen altas dosis de vitamina D junto con los antibióticos, dado que primero se necesita
investigar más y sobre un mayor número de personas.

Share