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«Hijos de la Tierra» vuelven a nacer!<!--:-->

MILAGRO EN CHILE!!! «Hijos de la Tierra» vuelven a nacer!

MINA SAN JOSE, Chile – Desde primeras horas de ayer miércoles y en un clima de alegría, Chile logró el rescate de los 33 mineros, que permanecieron 69 días a 700 metros bajo tierra en la mina San José, ubicada en Copiapó (850 kilómetros al norte de Santiago). La transmisión del histórico rescate, el de mayor profundidad en la historia, fue seguido por al menos 1,000 millones de personas, según reportes de prensa.

Daniel Herrera, el minero más «regalón» (mimado) fue recibido hoy en la superficie por su madre, Alicia Campos, de la que estuvo separado durante los 70 días que duró el encierro a 700 metros de profundidad en una mina en el norte de Chile.

Herrera, de 37 años y que se convirtió en el decimosexto minero en ser rescatado, nunca había estado tanto tiempo separado de su madre, con la que vive y quien le llama «osito gominolas» porque es «regalón con todas las letras».
Víctor Segovia, «El Escritor», como le han llamado sus compañeros, se ha convertido en el minero número 15 en dejar el que fuera su refugio obligado en la mina de Atacama. Es separado, padre de cinco hijas y se ha ganado ese mote por llevar un diario desde el primer día de su encierro, con lo que espera publicar un libro.
El 14° minero en salir fue otro Víctor, este de apellido Zamora y de 27 años. Estuvo precedido por Carlos Barrios, de 27 años, Édison Fernando Peña, de 34 años, Jorge Galleguillos, de 56 años de edad y Alex Richard Vega Salazar, de 32 años.
Barrios, soltero, fue recibido por su padre, quien no pudo contener el llanto y se fundió en un abrazo con su hijo, quien dijo «Gracias a todos» dirigiéndose a los rescatistas.
El noveno minero en salir a la superficie fue Mario Gómez, de 62 años, apodado «El abuelo» y quien es el mayor del grupo de los 33.
Según las autoridades y rescatistas, Gómez es el trabajador que puede sufrir más afectaciones de salud por su edad y problemas de diabetes.

Una vez que Gómez salió de la cápsula Fénix abrazó a su esposa, se arrodilló para dar gracias por su rescate y de inmediato fue recostado en una camilla con una máscara de oxígeno para ser trasladado a revisión médica en un hospital de campaña construido en las afueras del yacimiento
El octavo rescate

El octavo rescate correspondió a Claudio Yañez, de 34 años, quien arribó a la superficie a las 07:02 horas locales. Padre de dos ni;as, Yañez llevaba ocho meses trabajando en la mina cuando ocurrió el derrumbe el pasado 5 de agosto.

El recorrido desde el sitio donde estaban hasta la superficie tiene un largo de 622 metros y el ducto por donde fueron rescatados tiene 66 centímetros de diámetro.

El minero, quien prometió que se casaría a su salida al exterior, fue recibido por su pareja Cristina Núñez, con quien se dio un largo y emocionado abrazo, y por su hija, que registró el momento con una cámara de video.
José Ricardo Ojeda, de 46 años, arribó a la superficie la madrugada de este miércoles y se convirtió en el séptimo de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en ser rescatado del fondo de la mina San José, en el norte de Chile.
Ojeda, quien es viudo y tiene una hija, emergió a las 06H21 (09H21 GMT) tras seis de sus compañeros, luego de recorrer un ducto de 622 metros de extensión y 66 centímetros de diámetro.

El minero, quien pertenece al grupo de los más frágiles por sufrir diabetes, salió emocionado de la cápsula con una bandera chilena en las manos, y fue recibido por su hija, con quien se fundió en un abrazo.
Uno a uno, felices por estar afuera
Osman Araya fue el sexto minero en salir a la superficie tras dejar la cápsula que lo trasladó casi 700 metros desde la profundidad del yacimiento de oro y cobre.
Jimmy Sánchez, de 19 años, el más joven de los mineros atrapados, salió en quinto lugar del profundo socavón. Con su salida faltaban aún 28 hombres en ser retirados del fondo de la mina.
Jimmy, cuya hija se llama Bárbara y tiene cuatro meses de nacida, mostró al salir de la jaula la bandera azul del equipo de fútbol Universidad de Chile, del cual es seguidor.
Uno a uno y con sorprendente buen estado de salud iban saliendo la madrugada del miércoles los 33 hombres que estuvieron atrapados durante más de dos meses en una mina de cobre chilena.
El cuarto en salir fue el boliviano Carlos Mamani, de 24 años, único extranjero entre los 33 mineros atrapados, y quien al llegar a la superficie se arrodillo y mostró un pequeño aviso que llevaba pegado a la tela de su overol, en el pecho: Gracias Chile.

Horas más tarde, Mamani recibirá la visita de su presidente, Evo Morales.
El presidente Morales, que prometió que le conseguirá a Mamani en Bolivia trabajo y casa, estaba por llegar el miércoles más tarde a Copiapó, distante 50 kilómetros al oeste de la mina, y del aeropuerto se trasladará al hospital de esa localidad, adonde serán llevados en pequeños grupos todos los mineros que permanecerán allí al menos dos días.

El primer rescatado
Una baliza y sirenas anunciaron la llegada a la superficie del primer rescatado de las extrañas de una mina del desierto chileno, Florencio Ávalos, que junto a los otros 32 mineros quedaron atrapados el 5 de agosto.
Florencio Avalos, 30 años, casado, dos hijos, es un conductor que dejó al fondo de la mina a su hermano Renán y a su primo Osmán Araya, que serán rescatados en las próximas 24 o 48 horas.

El minero parecía en buenas condiciones cuando salió de la cápsula y caminó con paso firme para recibir los saludos de su esposa Mónica y su hijo Byron, pero luego recibió instrucciones de tenderse en una camilla en la que fue llevado a una revisión médica, haciendo el gesto de «todo bien» con el pulgar hacia arriba.

El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, le dio un abrazo entre gritos de “Vamos Florencio” entonado por otros mineros que presenciaron el rescate, que incluso contó con una cámara de televisión instalada en el fondo de la mina.

Byron, el hijo de Ávalos, lloraba a gritos al momento de asomar la cápsula Phoenix. El minero abrazó primero al niño y luego a los rescatistas. En cuanto emergió por el túnel, le colocaron gafas especiales para que sus ojos no se dañen.

Campanas al vuelo

En Copiapó, 50 kilómetros al norte del yacimiento, sonaron las campanas de las iglesias, bocinas de decenas de automóviles. La escena se repetía en otras ciudades del país.

La cápsula que lo trajo de regreso volvía a descender por otro minero.

Ávalos fue elegido por un equipo de especialistas para ser el primero en dejar el socavón porque integra un reducido grupo de los más hábiles y tiene la tranquilidad necesaria para resistir el largo trayecto de 622 metros hacia la superficie.

El minero, quien manejó la cámara de vídeo que mostró la mayoría de las imágenes del grupo en el refugio, donde sobrellevaron la difícil odisea en la que se sumergieron el pasado 5 de agosto, cuando un derrumbe tapó la galería, la única vía de escape que tenían los obreros, porque los dueños de la mina no cumplieron con la obligación de tener una segunda vía de salida, por lo cual están demandados.

El sicólogo Alberto Iturra, que apoya a los socorristas, dijo que el sutil humor de Ávalos y su manejo del doble sentido contribuyeron a mantener a los 33 más unidos.

El primer rescatista

El descenso de la cápsula Phoenix tardó 16 minutos y llevaba a bordo al rescatistas Manuel González, personal permanente de la Corporación Nacional del Cobre –CODELCO-, con más de 15 años de experiencia en este tipo de operaciones.

La sorpresa para los medios de comunicación fueron las imágenes en vivo de la llegada de la cápsula al refugio donde estaban los 33. Las sorprendes imágenes dieron la vuelta al mundo y fueron transmitidas por los principales sitios de Internet y canales de televisión, entre ellos Univision en Estados Unidos.

Los ingenieros del equipo de rescate indicaron que la primera canasta bajó un total de 622 metros.

Arriba, en la superficie, el campamento Esperanza era fiesta de aplausos y lagrimas.

Presentadores de la televisión nacional de Chile indicaron que unos 1,000 millones de teleespectadores presenciaron el rescate de Ávalos.

La jaula del rescate llegó en medio de la penumbra al socavón y sorpresivamente se pudo ver cómo los mineros, sin camisa, botas y pantalones cortos, la recibían con aplausos.

González, además de rescatistas, es también un ex futbolista profesional que jugó contra Franklin Lobos, otro jugador ya retirado y uno de los mineros atrapados.

El segundo rescatado

El minero Mario Sepúlveda, que impresionó con su desplante para describir en transmisiones de vídeo la vida de los 33 atrapados en un profundo socavón, se convirtió en el segundo rescatado tras 69 días bajo tierra. Fue izado a la superficie a la 01:09 horas de este miércoles.

Sepúlveda hizo gala de su reconocido humor gritando saludos y bromas desde la cápsula que lo traía a la superficie, aún antes de llegar a la salida del túnel de salida.

El presidente Sebastián Piñera y la esposa del minero encabezaron los saludos a la llegada. El minero hizo repetidas bromas e intercambió varios abrazos con Piñera.

Arrancó risas cuando llamó «jefazo» al ministro de Minería, Laurence Golborne. Exuberante, lideró al grupo de autoridades y rescatistas en gritos de ¡Viva Chile!.

Tras repartir abrazos, besos y algunos recuerdos de la mina, y al igual que el primer rescatado Florencio Ávalos, fue llevado a la revisión médica, que parecía innecesaria en su caso, dada su vitalidad.

En un acto inesperado, Sepúlveda se acercó a un grupo de mineros ubicado a unos 10 pasos de la zona de rescate para gritar un grito de guerra muy propio de los chilenos, el que fue respondido a viva voz por los presentes, quienes luego propinaron un caluroso aplauso.

Los que siguen

Posteriormente serán izados un grupo de 10 mineros más débiles porque presentan enfermedades como hipertensión, diabetes, afección respiratoria e infecciones bucales y a la piel.

El rescate de los mineros muestra la excelencia de la ingeniería chilena, que con la cooperación de firmas internacionales, venció la dura roca del cerro donde está la mina San José, en lo que fue una tarea titánica, que de paso marcó un record al sacar a la superficie a los trabajadores que más tiempo han permanecido a 700 metros de profundidad.

Cápsula especial

Los mineros están siendo izados en una cápsula de acero especialmente diseñada por la armada, de 53 centímetros de diámetro, 400 kilos de peso, pintada en blanco, azul y rojo, los colores de la bandera chilena. En su interior lleva al menos tres tanques de aire comprimido, con 40% de oxígeno y 60% de nitrógeno y una cámara enfocada a la cara de su ocupante.

La jaula fue bautizada como Phoenix (Fénix), en alusión al ave mitológica que renació de las cenizas.

El gobierno de Santiago anunció que este miércoles llegará el presidente boliviano, Evo Morales, para visitar a su compatriota Mamani, el único extranjero del grupo.

Los mineros fueron revisados exhaustivamente y estabilizados en un área montada cerca de la mina. Luego, pasaron a un hospital de campaña y enseguida se reuniron con un par de familiares. Esta fase duró dos o tres horas aproximadamente. Más tarde fueron trasladados al hospital de Copiapó, a 50 kilómetros al oeste, donde estuvieron otras 48 horas antes de ser dados de alta y regresar, por fin, a sus hogares.

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