<!--:es-->Miles huyendo de violencia en México
Se han establecido en El Paso, Texas<!--:-->

Miles huyendo de violencia en México Se han establecido en El Paso, Texas

«Es necesario estar preparados para responder a estos incidentes con las herramientas necesarias, y los criminales están armados con rifles de alto poder», comentó a Efe un agente de la dependencia que no quiso ser identificado.

El concejal O’Rourke, que defiende la legalización de la marihuana como una posible solución a la «narcoviolencia», sostuvo que la llegada de mexicanos enriquece culturalmente las comunidades en las que se establecen, así como la economía, porque rentan viviendas y hacen sus compras en la ciudad.

De hecho la crisis inmobiliaria en este sector no ha sido tan fuerte en parte porque muchos mexicanos han adquirido casas, incluso al contado, para radicarse en Estados Unidos tras recibir amenazas en su país.

«Fui amenazado hace poco. Me dijeron que me iban a matar y ese día me vine a El Paso», relató Carlos, ex residente de Ciudad Juárez y que vive ahora en esta ciudad en casa de unos conocidos con una visa de cruce local.

«Yo no regreso a Ciudad Juárez porque así amenazaron a un amigo y lo mataron», aseveró el joven de 24 años.

Fernando, quien también pidió reservar su identidad, contó que sus padres se trasladaron a El Paso a vivir después de que secuestraran a su progenitor, quien viajaba en un vehículo con placas de Texas aunque vivía en Juárez.

«Al parecer lo confundieron porque los secuestradores se subieron a su vehículo y le preguntaron sus datos personales. Después lo llevaron a un estacionamiento, le indicaron que contara hasta mil y se bajaron del carro sin hacerle nada», narró Fernando quien dice que por un momento su padre pensó que le darían un tiro.

«Mi papá llegó a la casa, habló con mi mamá, subieron a la camioneta lo que les cupo y se fueron a El Paso dejando abandonada su casa en México», añadió el mexicano, quien indicó que sus padres tenían residencia legal en Estados Unidos.

«Ha pasado un año y si han venido tres veces a Juárez ha sido mucho. Pero a vivir no se quedan», expuso y dijo que hace un mes compraron casa en El Paso.

El abogado de inmigración Carlos Spector confirmó que muchas personas que están llegando están explorando las posibilidades de convertirse en residentes legales, de obtener una visa de negociante o bien el asilo político cuando no hay más recursos.

La mayoría de estas personas cruzan la frontera con visas de turista o de cruce local que les permite una estancia máxima y continua en el país de hasta 30 días, explicó.

«Pero hay quienes no tienen las vías para legalizar su estancia en Estados Unidos, y simplemente se están quedando a pesar de que esto representa el riesgo de ser descubiertos y de que se les retire su documento de cruce local indefinidamente», finalizó.

«Es necesario estar preparados para responder a estos incidentes con las herramientas necesarias, y los criminales están armados con rifles de alto poder», comentó a Efe un agente de la dependencia que no quiso ser identificado.

El concejal O’Rourke, que defiende la legalización de la marihuana como una posible solución a la «narcoviolencia», sostuvo que la llegada de mexicanos enriquece culturalmente las comunidades en las que se establecen, así como la economía, porque rentan viviendas y hacen sus compras en la ciudad.

De hecho la crisis inmobiliaria en este sector no ha sido tan fuerte en parte porque muchos mexicanos han adquirido casas, incluso al contado, para radicarse en Estados Unidos tras recibir amenazas en su país.

«Fui amenazado hace poco. Me dijeron que me iban a matar y ese día me vine a El Paso», relató Carlos, ex residente de Ciudad Juárez y que vive ahora en esta ciudad en casa de unos conocidos con una visa de cruce local.

«Yo no regreso a Ciudad Juárez porque así amenazaron a un amigo y lo mataron», aseveró el joven de 24 años.

Fernando, quien también pidió reservar su identidad, contó que sus padres se trasladaron a El Paso a vivir después de que secuestraran a su progenitor, quien viajaba en un vehículo con placas de Texas aunque vivía en Juárez.

«Al parecer lo confundieron porque los secuestradores se subieron a su vehículo y le preguntaron sus datos personales. Después lo llevaron a un estacionamiento, le indicaron que contara hasta mil y se bajaron del carro sin hacerle nada», narró Fernando quien dice que por un momento su padre pensó que le darían un tiro.

«Mi papá llegó a la casa, habló con mi mamá, subieron a la camioneta lo que les cupo y se fueron a El Paso dejando abandonada su casa en México», añadió el mexicano, quien indicó que sus padres tenían residencia legal en Estados Unidos.

«Ha pasado un año y si han venido tres veces a Juárez ha sido mucho. Pero a vivir no se quedan», expuso y dijo que hace un mes compraron casa en El Paso.

El abogado de inmigración Carlos Spector confirmó que muchas personas que están llegando están explorando las posibilidades de convertirse en residentes legales, de obtener una visa de negociante o bien el asilo político cuando no hay más recursos.

La mayoría de estas personas cruzan la frontera con visas de turista o de cruce local que les permite una estancia máxima y continua en el país de hasta 30 días, explicó.

«Pero hay quienes no tienen las vías para legalizar su estancia en Estados Unidos, y simplemente se están quedando a pesar de que esto representa el riesgo de ser descubiertos y de que se les retire su documento de cruce local indefinidamente», finalizó.

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