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Monterrey le ganó a Pumas en una pésima noche de defensa universitaria

Monterrey, México.- El Monterrey puede desaparecer de la cancha por lapsos durante un partido y aún así es capaz de golear a su rival para mantenerse entre los mejores equipos del Apertura 2010, y así lo demostró una vez más anoche.

Los Rayados tuvieron una avasallante reacción para venir de atrás y golear por 5-2 a los Pumas, que jugaron los últimos 40 últimos con un hombre menos en el Estadio Tecnológico.

Después de cuatro jornadas, los albiazules siguen invictos, con 10 puntos y mantienen un paso muy similar al del torneo anterior, cuando fueron superlíderes.

Aunque volvieron a mostrar esa cara vulnerable en un lapso del primer tiempo, una vez más bastaron unos 15 primeros minutos apabullantes y un muy buen segundo tiempo para arrollar a los universitarios, a los que incluso pudieron anotarles mínimo tres goles más.

Un torbellino fue el equipo dirigido por Víctor Manuel Vucetich al inicio del partido, en el que no dejó respirar a Pumas, cuyo dinámico estilo no aparecía ni por asomo.

En los primeros 15 minutos, el Monterrey estrelló dos balones en el travesaño, uno de Humberto Suazo y otro de Neri Cardozo, tras la atajada del portero Alejandro Palacios y tuvo otra oportunidad clara que falló Sergio Santana.

Pero su dominio no fue en vano, pues el 1-0 llegó a los 8 minutos con un gol del «Chupete», en un contrarremate.

Desesperado, Marco Palacios, defensa central puma, brincaba y gritaba intentando poner orden en la zaga.

Pero el apuro pasó, el Monterrey se borró de la cancha a partir de que Leandro Augusto empató el juego con un golazo de tiro de media distancia a los 18.

Entonces, Pumas equilibró el partido, fue mejor y se puso adelante en el marcador.

A los 24, Dante López aprovechó un balón que rebotó en un poste, a tiro de David Cortez, aprovechando que William Paredes titubeó y no despejó, para vencer a Jona y anotar el 2-1 a los 24.

Como en los dos partidos anteriores, el Monterrey tenía que remar contra corriente, algo que se está haciendo costumbre.

Pese al letargo en que cayeron, el empate 2-2, con un cabezazo de Santana,a centro de Neri, cuando se jugada el minuto dos del tiempo de compensación del primer tiempo, les permitió a los Rayados empezar de cero en el segundo tiempo.

Y en la primera jugada ofensiva del complemento, el portero Alejandro Palacios derribó en el área a Darío Carreño, y aunque Suazo anotó entre dos zagueros, al quedar el balón a la deriva, el árbitro novato Fernando Guerrero marcó penalti y expulsó al arquero puma.

El «Chupete» se encargó de anotar el 3-2, cobrando el penal al estilo «Panenka», como lo hizo Sebastián Abreu en el pasado Mundial de Sudáfrica 2010, para poner al Monterrey en una inmejorable posición para aniquilar al rival.

El torbellino rayado se convirtió en un ciclón que con toda su fuerza derribó cualquier muro que intentó construir el técnico Guillermo Vázquez, quien sacó a Francisco Palencia, su mejor hombre en el ataque, para meter al novato Carlos Orrantia.

En el Monterrey, entró Osvaldo Martínez más tarde y anotó el 4-2 con un golazo de tiro libre directo a los 77.

Con tal ventaja, la noche era ideal para el regreso de Aldo De Nigris, quien después de 4 meses volvía a jugar un partido oficial en Primera División.

Su vuelta no pudo ser mejor, De Nigris tomó un balón en el borde del área, recortó a un rival y de zurda lanzó un tiro cruzado con la suficiente fuerza para anotar el 5-2 y completar el festín en el Tec.

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