<!--:es-->Multitud enardecida linchó a tres cerca de Ciudad de México
…Pero No eran secuestradores los tres linchados<!--:-->

Multitud enardecida linchó a tres cerca de Ciudad de México …Pero No eran secuestradores los tres linchados

MÉXICO – Tres presuntos secuestradores fueron linchados la noche del viernes por una turba en una comunidad del municipio de Chalco, en el Estado de México, vecino a la capital del país, informó la Agencia de Seguridad Estatal (ASE).
Un portavoz de la dependencia dijo a Efe que cientos de vecinos de la población de San Mateo Huitzilzingo sorprendieron a tres presuntos secuestradores que pretendían llevarse a unos jóvenes y les lincharon, lo que dejó un saldo de «dos muertos y un herido», indicó la misma fuente.
«Una turba de más de 500 personas linchó a tres hombres, uno de ellos falleció la mañana de este sábado en el hospital», comentó bajo anonimato y sin dar más detalles una fuente del departamento de Comunicación Social de la secretaría de Seguridad del Estado de México, colindante con la capital mexicana, a la AFP.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 21:30 hora local del viernes (03:30 GMT del sábado), cuando los delincuentes intentaron secuestrar a dos estudiantes de la escuela secundaria local pero vecinos de la localidad se percataron del hecho y de inmediato evitaron el crimen.
Fue entonces cuando cientos de personas armadas de piedras y palos agredieron a los delincuentes, los colocaron en un automóvil en la plaza de la comunidad y les prendieron fuego, lo que les causó la muerte.
El tercero murió en el hospital
Los policías locales forcejearon con la turba y consiguieron rescatar a un presunto secuestrador, que fue trasladado grave al hospital y luego perdió la vida. Posteriormente, con el apoyo de refuerzos, lograron controlar la situación.
Varios medios informan que los agentes municipales que se encontraban en la población presenciaron los hechos pero no pudieron evitar el linchamiento a manos de cientos de vecinos.
Mujeres incitaron el linchamiento
Por la tarde, la versión digital del periódico mexicano El Universal publicó que, en conferencia de prensa, las autoridades del Estado de México informaron que 23 personas han sido detenidas por su presunta participación en el linchamiento.
Alfredo Castillo el procurador (fiscal) local, dijo que un grupo de seis mujeres incitó a los hechos violentos que derivaron en la muerte de los tres presuntos delincuentes; todas ya están identificadas.
Luego de que una de ellas gritara «justicia, justicia, son secuestradores», se hicieron sonar las campanas de la Iglesia, tras lo que comenzó el linchamiento. Se «ha podido establecer que las acciones dolosas tenían ya premeditación para cometerse, lo que impidió que un operativo de autoridades estatales pudiera llegar al lugar al rescate de las personas», citó El Universal al funcionario.
«No se permitirá que ningún mexiquense tome por cuenta propia la justicia en sus manos, y quienes lo hagan pagarán por sus delitos», señaló enfático Castillo.

No eran secuestradores los tres linchados en centro de México

El delito de uno de ellos: estar enamorado

MÉXICO – Uno de los tres jóvenes que fueron linchados en Chalco, en el céntrico Estado de México, perdió la vida junto con dos de sus amigos, ltras haber ido a visitar a su novia en Huitzilingo, luego de que la furiosa madre de ésta corriera el rumor de que los tres eran secuestradores.
Una turba enardecida agredió a dos jóvenes de 16 años y a uno de 26, para luego prenderles fuego después de desnudarlos. Los jóvenes no sabían a ciencia cierta de qué se les acusaba.
El medio relata que José Manuel, de 26 años, era trabajador de la construcción. Sostenía un romance con una muchacha de Huitzilingo, el lugar en donde fue linchado. La madre de la chica se oponía a la relación, pues José Manuel era casado.
La chica y su madre discutieron la noche de aquel viernes trágico por la relación que la joven sostenía, quien amenazó a su progenitora con fugarse con su novio, que había ido a visitarla con dos de sus amigos. La madre entonces comenzó a gritar que querían raptar a su hija.
A los pobladores, relata el medio, les pareció creíble la versión de que José Manuel Mendoza, Raúl Aboytes y Luis Alberto Cárdenas eran secuestradores, puesto que apenas hace un mes fueron plagiados dos jóvenes de este poblado, y luego hallados muertos.
No sabían de qué se les acusaba
Entonces, la multitud los rodeó. Asustados, los jóvenes trataron de huir a bordo de su camioneta a San Juan Tezompa, la localidad de la que eran originarios, pero no lo lograron.
Arrastrando y a golpes, los tres jóvenes fueron llevados hasta la plaza principal, frente a la Iglesia.
“Primero nos dan aviso de una riña en la calle de Zaragoza. Se acude al lugar y ya habían hecho sonar las campanas de la iglesia, los traían arrastrando, todos lastimados”, citó el medio a un policía municipal. Los uniformados se enfrentaron a la turba y lograron trasladar a los muchachos a la delegación municipal.
“Alcanzamos a meterlos dentro de la delegación, pero éramos 10 compañeros contra toda la gente”, dijo el policía.
Más de 300 personas abrieron por la fuerza las puertas de la delegación, se llevaron nuevamente a los jóvenes hasta prenderles fuego en la plaza principal.
“Gritaban que era gente mala y que merecían eso que les habían hecho”, citó el rotativo al párroco. Más tarde, unos 200 agentes de la Policía Estatal llegaron al lugar, pero ya era demasiado tarde. Dos de los hombres murieron entre las llamas y el tercero tenía lesiones que resultaron fatales.
Una vecina afirmó al medio que “la verdad es que los policías le tuvieron miedo a la gente y para no meterse en líos mejor se los dieron para que los mataran”.
Indignación en los funerales
En el funeral de José Manuel Mendoza, uno de los tres hombres, privó la indignación.
“Lo que sabemos es que ellos habían estado trabajando todo el día y fueron allá a cargar gasolina y ahí dos carros, una camioneta y un coche, los interceptaron y empezaron a seguirlos”.
La viuda de Mendoza afirmó que “ellos trabajaban juntos y siempre estaban juntos”.
“Eran personas honradas, eran personas trabajadoras, personas muy solidarias ante el pueblo, ante la comunidad. Desgraciadamente hay menores de por medio, de la familia de José Manuel”, explicó Germán Morales Hernández, delegado municipal de la comunidad.

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