“Ni remedio, ni  derechos”: China impide salir  a extranjeros

“Ni remedio, ni derechos”: China impide salir a extranjeros

Impiden Salir

Se suponía que Mandy Luo se subiría con su madre a un avión con rumbo a Seattle y terminaría la escuela secundaria como todo el mundo. Pero en el aeropuerto de Shanghái, un agente de seguridad dijo a la madre de Luo, Jodie Chen, que no podía salir de China. Tampoco su padrastro, un ciudadano estadounidense llamado Daniel Hsu. La adolescentes se quedó congelada, con la mente en blanco y las piernas paralizadas.
En el vuelo a casa sola, pasó 10 horas vomitando. No dejaba de pensar “Mamá, ¿por qué no estás aquí?”. En la práctica, Luo se vio huérfana en un suburbio de Seattle a los 16 años debido a las leyes chinas que dan a las autoridades una amplia autoridad para impedir que tanto ciudadanos chinos como extranjeros abandonen el país.
Las voces críticas dicen que la práctica huele a toma de rehenes y castigo colectivo, en contra del derecho internacional. También advierten que deja al descubierto la voluntad de China de influir no solo sobre los ciudadanos chinos en su territorio, sino también sobre los residentes permanentes y ciudadanos de otros países.
Sin embargo, dentro de China las prohibiciones de salida se han celebrado como una forma de convencer a los funcionarios corruptos de que regresen a su patria para ser procesados, dentro de la amplia campaña del presidente, Xi Jinping, de sanear el gobernante Partido Comunista y reforzar su autoridad moral.
Se investigaron 10 casos que afectaban a ciudadanos estadounidenses, canadienses, australianos y chinos, hablando con personas sujetas a prohibiciones de salida, sus familiares, abogados y funcionarios que hacían presión en su nombre. También se revisaron documentos legales y correspondencia del gobierno. La mayoría habló bajo condición de anonimato por miedo a poner en una situación más difícil a las personas sin autorización para salir de China.
Los casos mostraban un patrón básico: los afectados no se dieron cuenta de que no podían irse de China hasta que se vieron bloqueados en el aeropuerto. No recibieron notificación formal sobre por qué estaban retenidos. Las prohibiciones de salir no tenían límite ni un mecanismo claro para resolverlas o apelarlas. Se retenía a gente aunque no hubiera acusaciones en su contra.
“Este es un comportamiento increíble e inaceptable del gobierno chino y una violación clara del derecho internacional”, dijo James P. McGovern, presidente de la Comisión Ejecutiva-del Congreso de Estados Unidos sobre China.
Según personas con conocimiento directo de los casos, se ha vetado la salida a niños, una mujer embarazada y un sacerdote, todos con pasaportes extranjeros.

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