Niño ocupa 3 asientos del metro y recibe tremenda lección

Niño ocupa 3 asientos del metro y recibe tremenda lección

Tremenda

Cuando un adolescente se negó a sentarse correctamente para dejar lugar en el metro, un desconocido actuó con astucia para darle una lección inolvidable…
Una lección que aprender: Viajar en metro puede llegar a ser muy incómodo. En las horas punta, encontrar un asiento es casi misión imposible. Sin embargo, si te las arreglas, no tan solo deberás sentarte a esperar cómodamente llegar a tu parada. Un niño creyó que no habría problema en estirar sus piernas a lo largo de tres asientos en el vagón de pasajeros, evitando así que otros se sentaran durante su viaje. Todo cambió cuando un pasajero decidió pronunciarse al respecto.
Pasajeros groseros: No todos pueden viajar cómodamente al trabajo. Para muchos, el transporte público puede ser una pesadilla, sobre todo cuando hay que enfrentarse a otros pasajeros sin mucho respeto por el prójimo. Por alguna extraña razón, el transporte público parece sacar lo peor de la gente. Los autobuses y los trenes se convierten en lugares plagados de gente furiosa, y esta historia no es más que una de las muchas que muestran cuán desagradables pueden ser las personas.
¿Espacio compartido?: Algunos pasajeros desconsiderados pueden sentir la necesidad de poner sus maletas o cualquier otro tipo de pertenencias en el asiento junto a ellos. Pero hay algo que es aún peor… Así es, poner tus piernas en el otro asiento. Si hay algo realmente inaceptable, eso es pedir a una persona permiso para ocupar el asiento y que se niegue por estar ocupándolo por sus piernas, que perfectamente podrían estar apoyadas en el piso. ¿Qué se supone que debes hacer cuando ese pasajero grosero dice “no”?
¿Espacio compartido?: Algunos pasajeros desconsiderados pueden sentir la necesidad de poner sus maletas o cualquier otro tipo de pertenencias en el asiento junto a ellos. Pero hay algo que es aún peor… Así es, poner tus piernas en el otro asiento. Si hay algo realmente inaceptable, eso es pedir a una persona permiso para ocupar el asiento y que se niegue por estar ocupándolo por sus piernas, que perfectamente podrían estar apoyadas en el piso. ¿Qué se supone que debes hacer cuando ese pasajero grosero dice “no”?
Como el sofá de casa: El niño no solo ignoró las peticiones de las personas que le pedían que se sentara adecuadamente para facilitar el espacio para otros pasajeros, sino que su madre también se negó a prestar atención a cómo su hijo estaba molestando a todos. ‘De tal palo tal astilla’, y es una verdad como una casa. Ninguno de ellos despegaba la mirada de su teléfono, haciendo oídos sordos a las quejas de las demás personas allí presentes y molestas por la situación.
Madre… el primer ejemplo: El niño no solo ignoró las peticiones de las personas que le pedían que se sentara adecuadamente para facilitar el espacio para otros pasajeros, sino que su madre también se negó a prestar atención a cómo su hijo estaba molestando a todos. De tal palo tal astilla’, y es una verdad como una casa. Ninguno de ellos despegaba la mirada de su teléfono, haciendo oídos sordos a las quejas de las demás personas allí presentes y molestas por la situación.
No todos los héroes llevan capa: Finalmente, un hombre de aspecto misterioso apareció y echó una mirada fulminante sobre el niño, ajeno a todo el malestar que estaba causando a su alrededor. Pero volvemos a la misma incógnita que en primer lugar nos llamó la atención sobre esta historia, que no es diferente a las que muchas veces hemos presenciado en lugares similares. ¿Qué fue exactamente lo que consiguió que esta historia arrasara en redes sociales y se volviera viral con rapidez?
Paciencia limitada: Al igual que las personas que vinieron antes que él, el tipo con un aspecto muy a lo Elton John se quedó allí, esperando que el niño le dejara espacio para que se sentara. Cuando el niño lo ignoró por completo, continuando con su juego, fue que la frustración de este hombre llegó a su pico máximo. En ese preciso momento reaccionó y lo que hizo dejó a todos aplaudiendo su actitud.
¡Se sentó encima!: Así, sin más y no dispuesto a pasar la situación por alto, el desconocido terminó por sentarse sobre las piernas del niño. Después de que el niño continuara ignorando sus peticiones de sentarse correctamente, este hombre convirtió aquella situación desagradable en una lección de por vida. La reacción inicial del niño fue alejarse del hombre grande, pero la expresión de su rostro lo dijo todo… y es que como bien dicen ¡una imagen vale más que mil palabras.
Sin palabras: En un momento realmente increíble, Isabel Kim capturó el instante exacto en que el niño quedó perplejo por tener a un completo desconocido sentándose encima de sus piernas. Con los ojos completamente abiertos por la incredulidad de lo que estaba ocurriendo, el niño parecía tener que aceptar con resignación que no le quedaba de otra que acomodarse para, ahora sí, sentarse adecuadamente y sin ser una molestia para los otros pasajeros del vagón.
¡Vaya lección!: En lo que respecta al hombre, tenía más derecho a sentarse en ese espacio que las piernas del niño, así que decidió darle una lección que el pequeño recordaría al menos por una larga temporada. Sin embargo, no se puede negar que aprendió esta lección de la manera más difícil. Y he aquí la pregunta que seguro muchos se están haciendo en este preciso momento. ¿Cómo reaccionó la madre ante esto? ¿Tendría el valor de quejarse.
Pasó de largo su parada: Después de que el hombre terminara de acomodarse en el lugar que se había hecho sentándose sobre las piernas del niño, la mujer se dio cuenta de que había perdido su parada y culpó a su hijo por ello. Es evidente, no obstante, que aquello no era más que su culpa por estar distraída con su teléfono y ni siquiera darse cuenta de las payasadas de su hijo. ¿Qué crees que ocurrió a continuación.
¡Qué boca más sucia!: Poco después del final del video, el niño finalmente terminó diciendo algo en respuesta lo sucedido antes de bajarse del tren, pues no parecía dispuesto a guardarse lo que llevaba dentro y esperó al momento oportuno para soltarlo. En una entrevista con el New York Post, Isabel declaró que el jovencito no perdió oportunidad de maldecir a aquel hombre antes de bajarse del metro. Pero esta historia ha abierto más de una puerta con sorpresa al otro lado de la misma.
¿Dónde están los límites de la legalidad?: Si bien fueron muchos los que siguieron con agrado y rieron a carcajadas con el incidente del metro, otros expresaron su preocupación acerca de si era correcto que el extraño se sentara sobre el niño. Algunos incluso cuestionaron si era técnicamente legal, y calificaron el incidente como una forma de “asalto”. Y es que nunca faltan los que cuestionen los distintos lados de la historia. ¿Qué crees tú.

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