Nostradamus y sus aterradoras profecías para 2019

Nostradamus y sus aterradoras profecías para 2019

Profecías

Michel de Nôtre-Dame, popularmente conocido como Nostradamus, se destacó a lo largo de la historia por sus poderosas predicciones a futuro plasmadas en su obra «Les Propheties». Si bien no se cumplió al pie de la letra su profecía acerca de que el fin del mundo llegaría en 2012, sin dudas han habido cambios y ya el mundo no es el de aquel entonces.
Por eso es que sus previsiones siguen siendo tomadas en cuenta a la hora de enfrentar un nuevo año. Y sobre la llegada del 2019, Nostradamus auguró eventos realmente importantes y hasta escalofriantes, según recopila el canal de YouTube Unexplained Mysteries. ¡Te contamos cuáles son para que te vayas preparando!
Predicciones de Nostradamus para 2019
Tercera Guerra Mundial: La posibilidad de que se concrete una Tercera Guerra Mundial ha sido mencionada en muchas ocasiones, y parece que 2019 será el año en el que se desencadene, según el astrólogo. «Dos veces levantado y dos veces abatido. El este también debilitará al oeste. Su adversario después de varias batallas perseguidas por el mar fallará en el momento de necesidad», escribió Nostradamus en uno de sus pasajes del libro.
Las interpretaciones al respecto de sus escritos aseguran que hace referencia a una guerra entre los Estados Unidos y Corea del Norte o Estados Unidos y Rusia, y que el conflicto durará aproximadamente 27 años.
Impacto de un asteroide que destruirá parte de la humanidad: El mundo deberá prepararse para el impacto de un asteroide con la Tierra, que diezmará a la humanidad: «Un momento de gran violencia coincidirá con la aparición de un cometa en el cielo. El terrorismo nuclear y las catástrofes naturales destruirán nuestro planeta». Nada bueno puede pasar tras esas palabras.
Los humanos podremos hablar con los animales: Al mejor estilo Dr. Dolittle, nuestra conexión con los animales se volverá mucho más fuerte, y hasta es probable que podamos hablar con ellos. «Los cerdos se convertirán en hermanos del hombre», afirmó Nostradamus.
Importantes cambios en el planeta como consecuencia del cambio climático: El cambio climático seguirá haciendo de las suyas con el planeta Tierra. Grandes inundaciones, algunas que ya hemos visto a lo largo de 2018, tendrán lugar en países en donde nunca antes se vieron fenómenos de ese tipo.
¡Adiós a los impuestos!: La mala administración del dinero, la corrupción y los problemas en la economía mundial harán que la sociedad se organice para cambiar el sistema y los impuestos dejen de ser pagados.
El papa Francisco será el último papa de la Iglesia católica:Sin especificar los motivos, y de acuerdo a sus profecías, el papa Francisco sería el último máximo pontífice de la Iglesia católica.
Grandes erupciones de volcanes: El 2018 fue un año de grandes erupciones volcánicas. Estas y nuevas catástrofes afectarán a los territorios con volcanes en el mundo, y habrá mucha destrucción.
Cura de enfermedades graves y avances en la medicina: Los avances de la medicina darán pasos agigantados en 2019, sobre todo respecto a la cura de enfermedades graves de las que hasta ahora no se conoce más que un tratamiento.
La esperanza de vida aumentará: Lo de Nostradamus no son solo malos augurios. Como consecuencia de su presagio anterior sobre los avances en la medicina, el astrólogo también predice que la esperanza de vida de las personas aumentará.
Se eliminarán las barreras idiomáticas: Ya sea por el invento de un idioma universal, o de alguna tecnología que permita eliminar esta división entre las diferentes culturas, el 2019 será un año que nos permitirá comprendernos fácilmente entre todos, según Nostradamus.
Está claro que estas son meras profecías de un astrólogo del 1500 quien, en algunas ocasiones, ha tenido aciertos. No debe ser tomado al pie de la letra, pero está en cada uno retener sus predicciones para que, pasado el año, podamos comprobarlas con los hechos.

Nostradamus
Michel de Nôtre-Dame (Saint-Remý-de-Provence, Francia, 14 de diciembre de 1503 – Salón de Provenza, Francia, 2 de julio de 1566), también llamado Michel Nostradame, usualmente latinizado como Nostradamus, fue un médico, teúrgo y astrólogo francés de origen judío, considerado uno de los más renombrados autores de profecías. Su obra profética Les Prophéties se publicó por primera vez en 1555
Desde la publicación del libro, muchas personas se han visto atraídas por sus misteriosos versos (comúnmente escritos en cuartetas).

INFANCIA
Hijo del notario Jaume de Nostredame, Michel de Nostredame nació el 14 de diciembre de 1503 en Rue de Berry, Saint-Rémy-de-Provence, al sur de Francia, en una casa que aún está en pie. Judío de origen ―su abuelo paterno, médico llamado Emilio, pertenecía al pueblo judío―, su familia se convirtió, al menos externamente, a la religión católica cuando las autoridades de Provenza forzaron a los ciudadanos judíos a convertirse a esta religión.

De niño, Nostradamus demostró grandes aptitudes para las matemáticas y la astrología. De hecho, sus maestros a menudo se ofendían por el apoyo que demostraba a las teorías presentadas por Copérnico dentro de la astronomía.

Época de estudiante
A la edad de 15 años, Michel ingresó en la Universidad de Aviñón, en Francia, para estudiar el bachillerato. Tras un año, logró acreditar el trivium ―unión existente en la época medieval de tres materias: gramática, retórica y lógica―, tiempo tras el cual se vio en la necesidad de buscar una nueva institución donde continuar sus estudios a causa de la clausura de Aviñón por la epidemia de peste negra persistente durante esa época. Años después, ingresó a la Universidad de Montpellier para estudiar Medicina, pero fue expulsado de la escuela de medicina cuando se descubrió que era boticario o farmacéutico. Terminó sus exámenes de bachillerato en 1525.
La aparición de la peste bubónica interrumpió nuevamente sus estudios, y se vio obligado a viajar por toda Francia asistiendo a los enfermos a través de la estructuración de mejores dietas en la alimentación y vestimenta de cama, agua y pasillos bien aseados.
Mientras se hallaba viajando encontró e intercambió información con varios doctores, alquimistas, cabalistas y místicos renacentistas en la clandestinidad. Sus conocimientos como apotecario le fueron de utilidad para crear la «píldora rosa», la cual fue muy aclamada en la época por ofrecer una solución médica para la peste al contener aparentemente una fuerte dosis de vitamina C.
En 1530, regresó a Montpellier para recibir su doctorado, pero la conservadora de la universidad lo expulsó al descubrir su anterior oficio como boticario, una ocupación estrictamente prohibida por los estatutos de la universidad.
Después de su expulsión, Michel volvió a ejercer sus conocimientos como boticario en una sociedad atemorizada por la existente epidemia de peste.

Primer matrimonio
En 1531, Michel fue invitado por el médico Giulio Cesare Scaligero (conocido como Julio César Escalígero en la tradición literaria española) para acudir al pueblo de Agen, donde desposó a una mujer cuyo nombre se encuentra aún bajo disputa ―se discute entre Anna de Cabrejas (una joven catalana, de Perpiñán) y Henriette d’Encausse―, con la cual tuvo dos hijos. En 1537 murieron su esposa y sus dos niños, presumiblemente a causa de la peste bubónica. En ese momento, Escalígero tuvo una disputa con él, y las autoridades de la Iglesia le solicitaron enfrentarlo a la Inquisición en Toulouse por un descortés comentario hecho sobre la realización de una estatua de la Virgen María.
En 1545, acudió con el físico Louis Serre para combatir un brote de peste en la comunidad de Marsella, para luego continuar en su intento por la erradicación de la misma en las regiones de Salon-de-Provence y Aix-en-Provence, siendo la primera donde establecería su residencia, la cual habitaría hasta su fallecimiento.

Segundo
matrimonio
Al establecerse en Salon-de-Provence, en 1547 desposó a una viuda adinerada llamada Anne Ponsarde Gemelle. Durante este período, Michel comenzó a alejarse de la Medicina para acercarse a lo oculto. Con su supuesta habilidad para prever el futuro, escribió una serie de almanaques anuales (siendo el primero publicado en 1550), donde comenzó a utilizar la versión latina de su nombre auténtico, refiriéndose ahora como Nostradamus. Fue gracias a su éxito que se vio motivado a continuar redactando con mayor frecuencia dichas publicaciones.

Relación con
la aristocracia
Tras el exitoso serial de publicaciones proféticas, muchas personas provenientes de alejadas regiones francesas comenzaron a contactar a Nostradamus con tal de conocer lo que les depararía en su vida futura a través de los horóscopos. Debido al creciente número de clientes, decidió iniciar un proyecto, consistente en escribir un libro de 1000 redondillas, conocidas como «centurias»,2​ las cuales consistían en versos proféticos donde extendía la información contenida en sus anteriores almanaques. Sin embargo, con la intención de evitar una polémica que condujera a posibles enfrentamientos con la Inquisición, inventó un método para oscurecer las profecías del libro utilizando juegos de palabras y mezclando idiomas, tales como provenzal, griego, latín, italiano, hebreo y árabe.
Al ser publicada su máxima obra escrita bajo el nombre de Las profecías, muchos empezaron a criticar su contenido, argumentando que constituía información obtenida del demonio, y clasificando a Nostradamus como hereje. Contrariamente, ciertos sectores sociales apoyaron la publicación, otorgándole un distintivo de importancia espiritual, al considerar la obra como una post-biblia auténtica.
Catalina de Médici ―esposa del rey francés Enrique II― se pronunció como una de las más grandes admiradoras de Nostradamus, tras leer cada uno de sus almanaques publicados. Debido a ello, lo invitó a París para preguntarle sobre el futuro de sus hijos a través de horóscopos.

Últimos años y muerte
En sus últimos años en Salon de Provence,3​ Nostradamus sufría de insuficiencia cardiaca,3​ artritis y gota.
Hacia 1566, la gota se convirtió en un edema cardiopulmonar, que le causaría la muerte.3​ A finales de junio de 1566, hizo llamar al notario Roche para redactar su testamento.3​ Al amanecer del 2 de julio de 1566, su secretario, Jean de Chavigny, lo encontró muerto,3​ de un ataque cardiaco.
“Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo”.
Así reza el epitafio de Nostradamus, cuyas primeras profecías ya le habían otorgado cierta fama.

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