Nota de Trump revela su estado mental ante el  escándalo de Ucrania que podría acabar su presidencia

Nota de Trump revela su estado mental ante el escándalo de Ucrania que podría acabar su presidencia

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El presidente Donald Trump afirmó enfático, en medio de las investigaciones del proceso de destitución que se le sigue en la Cámara de Representantes, que no le pidió nada al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y que no condicionó la ayuda militar a ese país, aprobada por el Congreso, a cambio de una investigación del exvicepresidente y aspirante presidencial demócrata Joe Biden.
Una expresión de la obstinación de Trump al respecto son las notas que él portaba cuando reiteró esas nociones este miércoles en una conferencia de prensa. Las grandes y gruesas palabras escritas en plumón negro y letras mayúsculas en cierto modo son como un grito y un reflejo del estado mental de Trump en relación al escándalo de Ucrania. Y, parecería, que esas palabras manuscritas tienen como objetivo, además de ser una posición para presentar ante los medios, reiterarle a él mismo (como una suerte de diálogo en el espejo) lo que cree, debe o quiere creer en ese punzante tema, que lo ha sumido en un proceso de impeachment.
Esas notas, captadas por fotógrafos de prensa, rezan:

“NO QUIERO NADA. – NO QUIERO NADA. – NO QUIERO QUID PRO QUO. – DECIRLE A ZELLENSKY (sic) – QUE HAGA LO CORRECTO. – ESTA ES LA ÚLTIMA PALABRA – DEL PRESIDENTE – DE ESTADOS UNIDOS”.

Sus afirmaciones van a contracorriente de lo que varios testigos clave han dicho durante las audiencias públicas (y previamente en las confidenciales) que se realizan en el Congreso en el marco del impeachment de Trump. Esos testigos, entre ellos figuras de peso en la diplomacia estadounidense y la coordinación de seguridad nacional, han señalado que Trump sí pidió a Zelensky que se investigara a Biden (y a su hijo Hunter Biden, que trabajó para la controversial empresa ucraniana Bursima) y que una visita del mandatario ucraniano a la Casa Blanca e, inclusive, unos 400 millones de dólares en ayuda militar para Ucrania fueron congelados y solo se reactivarían si ese país aceptaba las exigencias de Trump.
Trump lo solicitó en una llamada telefónica a Zelensky en julio pero, además, esa exigencia fue reiterada (por instrucciones de Trump) en múltiples ocasiones y a lo largo del tiempo por diversas figuras estadounidense, tanto diplomáticos formales como por canales informales (sobre todo, el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani).
Es lo que se ha denominado ‘quid pro quo’ (un término del latín que equivale a dar un beneficio a cambio de otro), transacción (o presión) que Trump ha negado haber buscado pero que, por lo que se ha dicho ante el Congreso, habría claramente tenido lugar.
Trump, con todo, se obstina en su narrativa sobre Ucrania: ha calificado su conversación telefónica con Zelensy (cuya transcripción es pública) de “perfecta” y ha rechazado haber buscado un quid pro quo con Ucrania. Y con frecuencia los defensores del presidente aluden a una comunicación en septiembre, cuando el escándalo de Ucrania ya había estallado, en la que el presidente (a posteriori, y posiblemente al darse cuenta de la avalancha en la que se convirtió el asunto ucraniano) dijo al embajador Gordon Sondland, una de las figuras en las negociaciones con Ucrania, que él no quería nada de ese país y que no buscaba un quid pro quo. Algo similar a las notas manuscritas citadas.

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