¿Qué oculta la exenfermera y confidente de Chávez?

¿Qué oculta la exenfermera y confidente de Chávez?

Exenfermera

¿Qué oculta la enfermera más famosa de Venezuela cuya extradición a ese país está pendiente de los tribunales españoles? A sus 44 años, Claudia Díaz Guillén es mucho más que una asistente sanitaria. Se la sospecha conocedora de secretos asociados al gobierno del fallecido ex presidente Hugo Chávez y poseedora de cerca de 2000 millones de dólares de las arcas del país caribeño.
Caracas la reclama por “lavado de dinero” y pide su extradición urgente. Ella dice que es una víctima de la “persecución política” y suplica a los tribunales de la península que no la envíen de regreso a su país. Porque “corre peligro”.
En medio, quienes se dedicaron a seguir sus pasos en el círculo íntimo del fallecido bolivariano la tienen como una figura clave para acceder a los secretos y a los fondos asociados con esa gestión.

“Número dos” del Tesoro

Tiene, cuando menos, una carrera curiosa. De instrumentista en el Hospital Militar pasó a ser enfermera personal de Chávez y, también, “número dos” en la Oficina Nacional del Tesoro. Los dos cargos al mismo tiempo.
Con eso, la mujer que jamás había puesto un pie en cuestiones financieras, accedió a la oficina encargada de controlar y movilizar los fondos y valores de la República y autorizar las transferencias de pagos del caso.
Dicho de otro modo: tenía acceso a los miles de millones de dólares del por entonces inagotable petróleo venezolano. El investigador Carlos Tablante, autor de “El Gran Saqueo” fue el primero en mencionar la cifra de 2.000 millones de dólares que habrían manejado esta mujer y su marido, el militar Adrián José Velásquez, por entonces, a cargo de la seguridad de Chávez.
“Pocas veces se vio tanto poder y tanto acceso a decisiones y a fondos públicos concentrados en dos personas”, sostiene.

Blanqueo de fondos

Con esos antecedentes como trasfondo, le toca ahora a la Justicia española decidir qué hace con la poderosa enfermera que llegó a España hacia 2013, apenas después de la muerte de su poderoso paciente.
Tal como se presenta el caso, existen posibilidades de que, finalmente, sea extraditada. La Fiscalía ya se pronunció a favor de su envío a Venezuela. En las próximas semanas el tribunal deberá dar su veredicto.
Si llegara a ser favorable ya no habrá nada en su contra, puesto que el Consejo de Ministros, que debe autorizarla, adelantó que secundará la decisión de los magistrados. Secundada por su abogado, el español Ismael Oliver, la enfermera declaró con voz trémula ante la Audiencia Nacional su condición de perseguida por negarse a “realizar actos ilegales”.
“Me quisieron imponer ciertas ilegalidades y yo me negué y no las cumplí”, sostuvo la exadministradora del Tesoro Nacional venezolano, en una crítica alusión al gobierno de Nicolás Maduro, que tomó el poder tras la muerte del bolivariano.
El abogado Oliver, en tanto, aseguró que “no hay razón jurídica” para la extradición que pide Caracas y que, en cambio, existen “indicios firmes” de que su defendida podría ser víctima de acoso y persecución política.
“Además -aseguró- el organismo que la requiere está acusado de ser violador de los derechos humanos”, dijo, en relación al Servicio Bolivariano de Inteligencia (Serbin).
Paralelo al pedido de extradición de Venezuela, la justicia española inició su propio expediente por blanqueo de capitales contra la peculiar enfermera.

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