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Prepara tu Hogar! Sobrevive al Frío y la Nieve!

Frío, nieve, heladas, congelamiento… Cualquiera de estas inclemencias puede afectar tu hogar de una manera peligrosa o simplemente haciéndote sufrir el frío más de lo pensado. Toma tus precauciones y si ya pasaste tu mal momento, prepárate para enfrentar la próxima tormenta de nieve más protegido.

Medidas básicas

Muchos de los daños producidos por la nieve, el frío o los vientos se pueden prevenir con algunas precauciones básicas, como las que aconsejan los expertos de la aseguradora MetLife Auto & Home:

Trata de mantener los caminos y entradas a tu casa libres de hielo y nieve.

Mantén el termostato de la calefacción a un mínimo de 65 grados Farenheit (18.33 grados Centígrados), incluso cuando estás fuera. El interior de las paredes (por donde corren las tuberías de agua) está más frío que el exterior, por lo tanto una temperatura más baja podría provocar que los tubos se congelen.

Deja abiertas las puertas del gabinete bajo el fregadero, para que el calor de la casa mantenga templadas las tuberías (si tienes niños, no olvides guardar en otro sitio los limpiadores o químicos peligrosos).

Deja que las llaves de agua goteen un poco para evitar que se congelen.

Retira las ramas muertas de los árboles que se apoyan en la casa.

Identifica dónde está la llave de paso principal del agua. Si las tuberías se congelan, cuanto más rápido puedas cerrar el paso del agua menores serán los daños.

Inspecciona continuamente las canaletas para verificar que estén libres y limpias.

Saca la nieve del techo. Si puedes, hazlo con un rastrillo para nieve o, mejor aún, llama a un especialista. La temperatura más caliente de la casa hace que la nieve se derrita y chorree sobre el borde del techo, donde se congela y termina bloqueando las canaletas y los sumideros. El peso de la nieve puede además hacer colapsar la estructura, por lo que se necesita, en lo posible, removerla. Sin embargo, hay que tomar muchas precauciones al subir al techo, para no sufrir daños ni dañar más aún la estructura, así que lo mejor es llamar a un contratista.

En una situación de emergencia, si el agua se filtra dentro de la casa, el mejor consejo es también llamar a un profesional rápidamente.

Las tormentas de nieve fuertes y los fríos extremos pueden inmovilizar regiones enteras, provocando inundaciones, calles bloqueadas, carreteras cerradas o cables eléctricos caídos. La Agencia Federal para la Administración de Emergencias (FEMA) recomienda:

Aísla las paredes

y la buhardilla.

Tapa las grietas y aplica burletes en puertas y ventanas.

Coloca contraventanas o cubre las ventanas con plástico.

Si es necesario, aumenta las precauciones sobre las tuberías para que no se congelen. Envuélvelas con cinta aislante o capas de periódicos viejos y cúbrelos con plástico.

Prepárate para un aislamiento de, por lo menos, tres días. Asegúrate de tener a mano sal de piedra para derretir el hielo en aceras y caminos, arena para mejorar la tracción, palas para nieve y otros equipos de remoción.

Prepara un equipo de calefacción de emergencia y combustible (chimenea de gas, estufa o chimenea de leña, calentadores de queroseno) para poder mantener habilitada, por lo menos, una habitación.

Almacena una buena cantidad de leña seca y acondicionada para la chimenea o estufa a leña.

Conserva a mano los extintores de incendios.

Prepara una reserva de medicinas, botiquín de primeros auxilios, agua y alimentos que no requieran cocinarse o refrigerarse.

Por si se interrumpe el suministro de electricidad, debes tener a mano linterna con pilas adicionales y una radio portátil con pilas adicionales.

Qué cubre el seguro

La póliza estándar de seguros de vivienda cubre los daños más comunes, como la ruptura de tuberías y el colapso de la estructura por el peso del hielo o la nieve.

Según las estadísticas del Insurance Information Institute, las tormentas de invierno provocaron el 7.8 por ciento de las pérdidas catastróficas entre 1987 y el 2006, con un promedio de $23.1 millones en pérdidas anuales.

Los destrozos por agua y congelamiento fueron la causa del 17 por ciento de los reclamos de seguros de vivienda, con un costo promedio de $5,095.

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