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Qué Hacer después de un huracán?

Todos sabemos que un huracán arrasa. Pero también es cierto que, después de su paso, es mucho lo que podemos hacer para recuperarnos de los daños, reorganizar la casa y la oficina, reclamar el resarcimiento a la aseguradora y volver con más fuerzas al trabajo y la vida cotidiana. No te dejes arrasar por el huracán. Lee estos tips de especialistas y te será más fácil recuperarte.

Las primeras medidas

Tanto si eres propietario de una casa como de una oficina, el Instituto para la Seguridad de Negocios y Viviendas (Institute for Business & Home Safety o IBSH) elaboró estos consejos generales para ayudar a recobrarte del huracán:

Antes que nada, protégete. Sé muy cuidadoso al entrar a un edificio dañado y, si notas problemas estructurales, contacta a la oficina local antes de ingresar. Reporta las pérdidas de gas o electricidad.

Contacta a tu agente de seguros lo más rápido posible y entrégale una descripción general de los daños. Reenvía el formulario de reclamo que te enviará la compañía en el tiempo estipulado y no dejes de preguntar todo lo que no entiendas.

Protege tu propiedad tomando las medidas necesarias para prevenir futuros daños (por ejemplo, entablando las ventanas). Consulta a tu compañía aseguradora cuánto pagarán por la protección.

Prepara una lista de las pérdidas y daños en los objetos. Puedes documentarlo con fotos o videos para adjuntar en el reclamo.

Guarda todos los recibos. Si necesitas una relocación, conserva todos los documentos y recibos de expensas adicionales.

Construye más resistente la próxima vez. Consulta con el contratista sobre las reformas y agregados que deberías incorporar para aumentar la resistencia de la estructura.

La mayor parte de los daños producidos por huracanes están cubiertos por las pólizas de seguros estándar, pero es importante chequear que los bienes estén cotizados a su valor actual. Por eso, todos los especialistas recomiendan contactar al agente de seguros rápidamente, tomar fotos de los daños y guardar todas las notas y recibos.

Rosanne Grimberg, encargada de desarrollo de negocios del Better Business Bureau, ofrece los siguientes consejos para los consumidores:

Chequea con tu aseguradora qué cubre tu póliza y cuáles son los requerimientos específicos de esa compañía.

Aunque estés ansioso por volver a la normalidad, no te apresures demasiado con arreglos o contratos a largo plazo. Si fuera necesario, haz arreglos temporarios.

Para las reparaciones más importantes, tómate tu tiempo para buscar contratistas, comparar precios y chequear referencias.

Cuídate de los supuestos contratistas que llaman a tu puerta para ofrecer sus servicios. Si hay alguna posibilidad de que tu casa haya sufrido daños estructurales, hazla inspeccionar por un ingeniero, arquitecto o constructor oficial.

Firma un acuerdo por escrito con el contratista, donde se especifique el trabajo que va a realizar, los materiales y el precio. No pagues por adelantado.

La inundación no siempre está cubierta por las pólizas estándar, por lo tanto debes chequear con tu agente.

El otro problema con el agua es que a veces, en la terrible tarea de sacarla de la casa, sin quererlo se causa aún más destrucción. Por eso, ante la menor duda, conviene llama a una empresa especializada.

ServiceMaster Clean, compañía líder en servicios de limpieza y recuperación de catástrofes, recomienda tomar las siguientes medidas sobre los cinco problemas más detectados después de los huracanes de los últimos años:

Moho. Si puedes oler moho pero no lo ves, busca sobre el cielorraso y detrás de las paredes. No dudes en llamar a un experto: como el crecimiento bacteriano puede comenzar casi de inmediato, una respuesta profesional en las primeras 24 horas hace toda la diferencia.

Calor vs. acondicionador de aire. No abras las ventanas si la humedad exterior es mayor del 40 por ciento; esto sólo empeorará las cosas. El aire caliente absorbe más el agua que el frío, pero demasiado calor incentiva el crecimiento del moho.

Pisos. Una aspiradora común hará poco o nada para ayudar con el agua o con el daño causado por ella, y hasta puede resultar peligroso. Usa una bomba sumergible o una aspiradora de limpieza en seco y húmedo.

Muebles. Saca con un paño o un trapeador tanta agua como puedas, y seca tus muebles. Inserta los extremos de tus cortinas a través de un gancho para la ropa y colócalo en la varilla de las cortinas para mantener los extremos lejos de la alfombra mojada.

Gabinetes. Abre todas las puertas de los gabinetes, los cajones y otras cosas cerradas para ayudarlas a que se sequen.

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