<!--:es-->Reaparece la abogada del diablo
…Los allegados de Clarke dicen que se opone a la pena de muerte como postura política<!--:-->

Reaparece la abogada del diablo …Los allegados de Clarke dicen que se opone a la pena de muerte como postura política

Ciudad de México.- Judy Clarke, la abogada que representará a Jared Loughner, acusado por el tiroteo de Tucson, es una reconocida defensora de oficio que ha logrado sentencias de cadena perpetua en casos en los que se pedía la pena de muerte, publicó The New York Times.

Clarke ha ayudado a una serie de acusados tristemente célebres, entre ellos Theodore Kaczynski, el «Unabomber»; Eric Robert Rudolph, el terrorista de los Juegos Olímpicos de Atlanta, y Susan Smith, una mujer de Carolina del Sur que ahogó a sus bebés a mediados de los 90.

En su carrera de más de 30 años, Clarke se ha convertido en la defensora de oficio más conocida en Estados Unidos, con una reputación de aceptar casos que parecen imposibles, como los de Timothy McVeigh, el terrorista de Oklahoma, quien sí fue ejecutado, y Zacarias Moussaoui, conspirador de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

«Ha tomado casos que reciben el mayor desdén del público», dijo Gerald Goldstein, abogado de San Antonio que la conoce desde hace años.

Aunque el bajo perfil de Clarke la hace parecer una novata, quienes han trabajado con ella dicen que es una maestra de la estrategia en los casos de pena de muerte.

La abogada no ha querido hacer comentarios luego de que la corte la aceptara el lunes como defensora de Loughner, pero sus allegados dicen que se opone a la pena de muerte como postura política y por sus experiencias al indagar las intrincadas historias de sus clientes.

«Judy probablemente diría que si el público viera todo lo que ella ve, vería al cliente en forma diferente», dijo David Bruck, veterano abogado que la invitó a colaborar con él en la defensa de Smith, la mujer que ahogó a sus hijos.

Mientras que Smith fue condenada a cadena perpetua, Loughner podría ser ejecutado por el tiroteo del sábado que dejó 6 muertos y 13 heridos, entre ellos la legisladora demócrata Gabrielle Giffords.

En tanto, los padres de Loughner, quienes permanecían atrincherados en su casa desde el ataque, ofrecieron ayer disculpas públicas y pidieron respeto a su privacidad.

«No entendemos por qué ocurrió esto», dijeron Randy y Amy Loughner en un comunicado.

Los padres de un amigo íntimo de Loughner, Zach Osler, declararon que el atacante, quien es hijo único, tenía una relación tensa con su familia.

Las autoridades revelaron ayer que el día del tiroteo el acusado salió corriendo de su casa luego deque su padre lo vio sacar una bolsa de plástico de la cajuela de un auto.

También había dejado una nota en su hogar con el mensaje «Die, bitch» (Muere, perra), que los investigadores creen que estaría dirigido a la congresista Giffords.

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