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Reforma vuelve a dividir al país!

El mismo día que un grupo de legisladores demócratas entregó en el Capitolio un “listado de principios” para redactar una propuesta de ley de reforma migratoria que incluya un camino hacia la residencia para millones de indocumentados, grupos antiinmigrantes lanzaron mensajes por internet y convocaron a marchas para rechazar cualquier posibilidad de legalización bajo el mandato del presidente Barack Obama.

Liderado por el congresista Luis Gutiérrez (Illinois), el grupo busca revivir el debate migratorio estancado desde junio de 2007, cuando el congreso suspendió las discusiones tras una votación en el Senado que evidenció carencia de apoyo bipartidista.

Desde entonces los esfuerzos por reactivar las discusiones han sido infructuosos, a pesar de la promesa que hizo el presidente Barack Obama durante su campaña de entregar un plan durante el primer año de su mandato, que arrancó el 20 de enero.

Si bien la iniciativa de Gutiérrez no es una legislación completa que permita la convocatoria de un debate, sacó a flote un tema que tiene divididos a los estadounidenses, entre quienes quieren que se legalice a los indocumentados y aquellos que exigen al gobierno federal que los detenga y los deporte porque la estadía sin papeles infringe la ley.

La Raza aplaude

Para el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), la vigilia del martes en el Capitolio, donde se entregó el “listado de principios” es positiva porque permite hablar de la necesidad de que el Congreso apruebe una reforma migratoria progresista “tan pronto como sea posible”.

La NCLR, una de las 600 organizaciones y grupos que respaldaron la iniciativa, reiteró que el esfuerzo del martes resalta la necesidad de contar con un sistema de inmigración viable y humano, que promueva la legalidad, es congruente con los intereses nacionales y defiende la Constitución y los valores estadounidenses.

“El país no puede permitirse el lujo de esperar más”, dijo Janet Murguía, presidente de La Raza. “Necesitamos una reforma integral de inmigración que restablezca el Estado de derecho mediante la puesta en marcha de manera inteligente de una vía de legalización (…) Ello fortalecerá nuestra economía y garantizará el bienestar de las familias estadounidenses”, agregó.

Pero no todos son tan optimistas como La Raza. Organizaciones antiinmigrantes contrarias a la amnistía, entre ellos Unite Against Amnesty, están convocando marchas de oposición a una reforma migratoria amplia y cualquier “forma de amnistía o de camino hacia la ciudadanía para los extranjeros ilegales en Estados Unidos”.

La entidad dijo en su página de internet que pese a que las encuestas muestran que una mayoría de estadounidenses se oponen a cualquier forma de amnistía, el presidente Obama “insiste en crearla”, y fustigaron recientes decisiones adoptadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre ellas la suspensión de redadas en los centros de trabajo y los cambios al programa 287(g) que faculta a las policías locales ejercer como funcionarios de inmigración.

Según las organizaciones antiinmigrantes, las decisiones adoptadas por Obama son “autoridarias y dictatoriales” y constituyen “una violación a la letra y al espíritu de la Constitución” estadounidense y “violan la confianza pública”.

Unite Against Amnesty convocó a marchas de protesta para el 14 de noviembre en las capitales de los estados para decirle a la Casa Blanca y al Congreso que no apoyen ningún tipo o clase de amnistía para indocumentados.

Vanessa Cárdenas, directora de medios del Center for American Progress, en Washington, comentó que los grupos antiinmigrantes “proponen ataques y no soluciones” al problema de la inmigración, lamentó que utilicen “falsedades” y, dijo, “tienen el don de asustar a los congresistas con sus campañas”.

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