¿Sabes cómo debes actuar durante la entrevista con tu pareja para obtener la ‘green card’?

¿Sabes cómo debes actuar durante la entrevista con tu pareja para obtener la ‘green card’?

¿Sabes cómo debes actuar durante la entrevista con tu pareja para obtener la ‘green card’?

Abogados advierten que “una sola mentira puede dañar el caso y demorar la entrega de la residencia legal permanente, aunque el matrimonio haya sido legítimo”. Y que la espera de la tarjeta verde puede ser de hasta 23 meses en algunos casos.
Celina Hernández no olvida la entrevista de la green card durante el trámite de residencia pedido por su esposo. “Estaba muy nerviosa”, recuerda tres años después de aquel día.
Cuenta que aquella cita “se quedó grabada en mi mente” a causa del estrés que genera el proceso y las historias que otros inmigrantes publican y narran en conversaciones informales cuando sale a relucir el tema.
“Llegamos con mi esposo a la cita (convocada a través de una carta por la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración –USCIS-) sin saber qué me iban a preguntar. Llevábamos los documentos que nos pidieron, originales y copias, y también un álbum con fotografías de nuestra boda y de nuestros hijos”, cuenta.
“La agente que me entrevistó fue amena y fue más fácil de lo que pensé. Revisó y confrontó los datos del formulario y luego me pidió fotos. Ahí comenzamos a hablar de los niños, cuántos años tenían, dónde nacieron, qué estudian. Y luego me dijo que todo estaba y que en cuatro semanas me iba a llegar una carta”, agrega.
La carta llegó en el tiempo señalado. “Cuando la abrí, era un saludo de bienvenida como residente legal permanente de Estados Unidos. Imagínese la emoción de aquella tarde”, indica.
Cambio de reglas
Tres años después de aquella entrevista el proceso ya no es el mismo. “Puede que las preguntas sean las mismas, el mismo protocolo, pero ahora el escrutinio es más grande, más riguroso”, dice José Guerrero, un abogado de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “Los agentes del servicio de inmigración están pidiendo más evidencias, pruebas y también pueden revisar las redes sociales”.
Guerrero señala que los agentes de la USCIS “pueden preguntar de todo. No existe ningún formato de pregunta específico. Están abiertos a preguntar de todo”.

Entre las preguntas frecuentes, Guerrero señala:
¿Qué película vieron anoche?
¿Qué cenaron?
¿Cuándo fue la última vez que salieron solos?
¿Dónde se conocieron?
Por lo general estas preguntas se hacen por separado cuando el funcionario de inmigración detecta que la pareja puede estar mintiendo y que el propósito de la unión conyugal haya sido para que uno de ellos obtenga la residencia permanente.
“No hay un libreto de preguntas”, señala Guerrero. “Algunas pueden ser medio fuertes, pero ellos (los agentes) no se meten en la vida privada de nadie”.
Cuidado si miente
Una mentira o una contradicción puede hacer saltar las alarmas y sembrar dudas en el agente que dirige la entrevista de residencia por matrimonio.
“Asoma la presunción de fraude”, indican los abogados consultados por Univision Noticias.
Si bien la entrevista de Celina Hernández fue breve, no más de 15 minutos, puede que el proceso demore más tiempo. “Todo depende de las respuestas”, dice Guerrero. “Una sola mentira puede dañar el caso y demorar la entrega de la residencia legal permanente, aunque el matrimonio haya sido legítimo”.

La USCIS puede “separarlo”

“A todas las personas que asesoro les digo que no vayan a mentir durante el proceso”, recomienda Nelson Castillo, un abogado de inmigración que ejerce en Los Angeles, California. Y advierte que “ciertas mentiras pueden ser castigadas por el gobierno, más allá incluso de negarle el trámite de la tarjeta verde”.
“Si se casa y dice que contrajo matrimonio por amor, pero luego ellos (el gobierno) descubren que tal vez le ha pagado dinero a la otra persona y no viven juntos, entonces puede quedar en evidencia una contradicción. Si eso ocurre, los separan y los interrogan hasta estar seguros que se trata de un matrimonio legítimo o un fraude”, explica.
“Hay que ver en qué contexto ocurre una mentira”, añade tras una pausa. Y si ésta tiene impacto material en la solicitud que esta sometiendo al gobierno”, indica.
Castillo señala además que, en algunos casos, los agentes a cargo de la entrevista preguntan:
Cuándo le pidió matrimonio
Dónde le pidió matrimonio
Quién fue la primera persona que le contó que le pidieron matrimonio
Dónde se casaron y por qué eligieron ese lugar
Castillo también dijo que en el caso que una pareja se comprometa para casarse, “deben asegurarse que no estén casados anteriormente. Y si lo están, deben estar divorciados”.
Otras preguntas
Cabe la posibilidad de que el agente de la USCIS también le pregunte:
A qué hora suele llegar su esposo a casa
Cómo se transporta para llegar a casa se regreso del trabajo
Adónde fueron la última Navidad
Qué cenaron para Año Nuevo
Cuando conoció a la suegra(o)
Tiene tatuajes su pareja
En qué hospital nació su hijo
Si el agente todavía tiene dudas después de la entrevista, es probable que programe una cita para visitar el lugar donde viven. E incluso hablar con sus vecinos.

Larga espera
Hernández esperó cinco meses desde que su esposo presentó la solicitud de residencia (formulario I-485) hasta el día de la entrevista. Hoy en día, de acuerdo a los nuevos tiempos de procesamiento de la USCIS, la espera puede demorar hasta 23 meses.
“Los procesos ahora son mas lentos y los oficiales se están tardando mucho más que durante el gobierno anterior”, dice Barrón. “Y cuestionan mucho más que antes las evidencias del matrimonio”.
Añade que una de las razones de las actuales demoras “es que no hay suficientes agentes. Por eso se tardan más. No les alcanza el tiempo para tanto trámite acumulado y tampoco tienen tiempo para revolver los detalles de cada caso”.
La falta de personal en la USCIS se debe “a que el gobierno actual prioriza la contratación de agentes de deportación”, dice Alex Gálvez, un abogado de inmigración que ejerce en Los Angeles, California. “Hay más recursos para expulsar que para otorgar beneficios de inmigración. Por eso los procesos ahora son más lentos y más caros”.
No hay caso fácil
Las preguntas, a simple vista, son sencillas. Pero la clave no está en cómo se formulan, sino en las respuestas y las evidencias que se presentan durante la entrevista.
“Es raro encontrar un caso simple, sin ninguna duda”, dice Jaime Barrón, un abogado de inmigración que ejerce en Dallas, Texas. “No es un proceso complicado si el matrimonio es de buena fe y la persona entró legalmente. Pero siempre pueden haber tropiezos”.
“Ahora bien, si entró indocumentado a Estados Unidos, habrá más detalles que tener en cuenta, el proceso será más difícil, el trámite se volverá lento, más caro y el inmigrante se topará con una serie de factores que pueden descalificarlo para recibir la green card”, advierte.
Uno de los mayores riesgos se encuentra en la fecha de entrada a Estados Unidos.
La Ley del Castigo
El 1 de abril de 1997 entró en vigor la denominada Ley del Castigo o Ley de los 10 años.
“Antes de esa fecha, no importaba cuántas veces una persona pudo haber entrado indocumentada a Estados Unidos”, dice Gálvez. “Pero después de esa fecha, hay que tener en cuenta los días de permanencia, porque de ello dependerá si puede convertirse en residente. Si fueron más de 180 días le cae en cima la Ley del Castigo”.
Esta señala que si la permanencia ilegal pasa de 180 días, la persona debe permanecer fuera de Estados Unidos por tres años. Y si la permanencia indocumentada pasa de 365 días (12 meses), el castigo se eleva a 10 años.
Transcurrido el tiempo, el inmigrante debe pedir un perdón y tramitar una visa de inmigrante para regresar Estados Unidos. Mientras tanto, queda excluido de recibir beneficios migratorios, entre ellos la green card.
“También, después del 1 de abril de 1997, se castigan las entradas ilegales múltiples al país”, dice Barrón. “Y no se le ocurra regresar si es deportado, porque esta falta se convierte en un delito grave que lo descalifica de por vida”.
Ambos sanciones también forman parte de la Ley del Castigo.
El perdón 601-A
En diciembre de 2016 la USCIS puso en vigor una regla, el perdón 601-A, que permite a ciertos inmigrantes indocumentados cónyuges e hijos de residentes legales permanentes solteros y también de ciudadanos (que entraron indocumentados al país), pedir un perdón para salir del país, llevar a cabo el trámite consular, volver a Estados Unidos como inmigrantes y recibir la tarjeta verde o green card.
El perdón fue creado durante el gobierno de Barack Obama para que ciertos inmigrantes indocumentados que puedan poner un pie fuera del territorio de Estados Unidos y no les caiga encima la Ley del Castigo.
“Pero se trata solo de una parte de un proceso complejo que requiere varios pasos”, explica Castillo.
La USCIS resalta que los inmigrantes que pidan el perdón 601-A deben demostrar “dificultades extremas que sufrirían sus cónyuges o padres ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales si la exención no es concedida”.
El perdón 601-A también permite peticiones por trabajo e incluye a ganadores de la Lotería de Visas.
Castillo afirma que aquellos familiares que demuestran o tienen pruebas de la existencia de sufrimiento extremo son elegibles para gestionar el perdón 601-A. Pero advierte que “el permiso no garantiza que la persona gane el proceso consular y reciba la visa de inmigrante”.

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