Se erosiona base electoral de Trump

Se erosiona base electoral de Trump

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La pandemia de coronavirus, el derrumbe de la economía y el estallido social por la muerte de George Floyd a manos de la policía son una sumatoria de problemas que pondrían en jaque a cualquier presidente que busque la reelección, y ciertamente están jaqueando al presidente Donald Trump.
El índice de aprobación de Trump entre los votantes registrados o con intenciones de votar cayó a 12,7 puntos porcentuales negativos, en comparación a los 6,7 registrados el 15 de abril, según estimaciones de FiveThirtyEight. Y se acaba de conocer una nueva tanda de encuestas que muestran a Joe Biden con una considerable ventaja a nivel nacional, al punto de ser el candidato mejor posicionado para desplazar a un presidente desde Bill Clinton en el verano boreal de 1992 cuando derrotó George H. W. Bush, que buscaba la reelección.
En el promedio de varias encuestas presenciales y telefónicas realizadas a votantes registrados en los últimos días, Biden aventaja a Trump por alrededor de 10 puntos porcentuales.
Se trata de un incremento de cuatro puntos sobre los seis puntos de ventaja que ya tenía según una serie de sondeos similares realizados entre fines de marzo y principios de abril. Desde entonces, Bernie Sanders abandonó la carrera demócrata, la gravedad de la pandemia empezó a pasar factura y la base de sustentación del presidente empezó a erosionarse gradualmente.
Esa erosión ha sido bastante pareja y abarca básicamente a todos los grupos demográficos de votantes. Pero en un contexto a largo plazo, la debilidad del presidente es sumamente pronunciada en un grupo en particular: las votantes mujeres.
Se suponía que en 2016 las votantes mujeres llevarían a la Casa Blanca a la primera candidata mujer de un partido mayoritario en la historia de Estados Unidos, y muchos daban por descontado que el maltrato de Trump hacia las mujeres sería su perdición. Pero esta vez las mujeres si podrían ser su perdición. Entre las votantes, Biden lo aventaja por 25 puntos, muy por encima de los 14 puntos abajo que estaba hace cuatro años. Según estas nuevas encuestas, Trump sigue liderando por seis puntos entre los varones, aproximadamente le mismo margen de ventaja que tenía entre los votantes registrados durante el último tramo de la campaña de 2016.
En el corto plazo, la caída de la intención de voto de Trump es especialmente pronunciada entre los votantes blancos con estudios superiores,por eso el equipo de campaña de Trump se ha visto obligado a reforzar la propaganda electoral en Ohio y Iowa, dos estados indecisos de clase trabajadora blanca donde hace cuatro años el presidente se impuso por casi 10 puntos de diferencia.
En la mayoría de los sondeos recientes, Trump se impone por 21 puntos entre los votantes blancos sin estudios superiores, una caída de diez puntos en comparación con los 31 puntos que exhibía en marzo y abril de este año, e incluso por debajo de los 29 puntos de ventaja que ostentaba en las últimas encuestas antes las elecciones de 2016.
Trump no solo pierde apoyos que se pasan a la fila de los indecisos: Biden también subió a un promedio de 37% de intención de votos entre los blancos registrados sin estudios superiores. Esa cifra bastaría para garantizarle a Biden el triunfo, dada su considerable fortaleza electoral entre los graduados universitarios.
En las últimas encuestas, los blancos con educación superior apoyan al demócrata por un margen de 20 puntos porcentuales, cuatro puntos más que hace dos meses. Ese guarismo también representa una mejora de ocho puntos para el candidato demócrata en comparación con 2016, y una mejora de 26 puntos respecto de 2012.
Biden también ha hecho algunos avances para mejorar su posicionamiento entre los votantes más jóvenes. Entre los votantes de 18 a 34 años tiene actualmente un margen de ventaja de 22 puntos, seis más que hace dos meses e incluso un poco por encima de la intención de voto de Hillary Clinton en los sondeos finales de 2016. Es probable que los votantes jóvenes nunca sean el fuerte de Biden -un septuagenario que durante la interna demócrata prometió un regreso a la normalidad, y no un cambio profundo-, pero por el momento su margen no es tan chico como para que se convierta en una grave amenaza para sus pretensiones.
Lo más sorprendente de las encuestas recientes es que Biden sigue liderando por siete puntos entre los votantes mayores de 65 años, a pesar de que históricamente los disturbios raciales llevaron a esa franja etaria a apoyar a los candidatos republicanos.
Cabe señalar que la ventaja de Biden entre los votantes mayores es un poco más estrecho que hace unos meses, que puede reflejar el ruido estadístico de muestras muy pequeñas o ser efecto de las recientes protestas. Sin embargo, ese grupo sigue siendo un puntal de apoyo para Biden, en comparación con el déficit de cinco puntos de Hillary Clinton hace cuatro años.

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