En el segundo debate presidencial en México ganaron los insultos y la poca claridad en propuestas

En el segundo debate presidencial en México ganaron los insultos y la poca claridad en propuestas

Candidatos México

El segundo debate entre los aspirantes a la presidencia de México transcurrió el domingo por la noche marcado por los insultos entre los candidatos que, a opinión de expertos y activistas, opacaron temas importantes a tratar como inmigración y la relación con Estados Unidos, por lo que consideran que en esta ocasión ninguno de los cuatro puede proclamarse como ganador.
El debate, que se realizó en la ciudad fronteriza de Tijuana, estuvo marcado por las duras calificaciones entre candidatos, que se tacharon de “farsante”, “mentiroso”, “demagogo”, “hipócrita” y “canalla”.
Para Salvador Moral Velázquez, experto de la Facultad de Ciencias políticas de la UNAM, el protagonismo estuvo en el cruce de insultos entre el favorito en las encuestas, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, y quien le sigue, Ricardo Anaya, líder de una coalición de derecha e izquierda.
“La disputa y encono que tienen Anaya y Andrés Manuel entre sí fue lo que terminó dominando, porque, en general, hubo una falta de preparación que no fue más allá de las frases comunes de sus spots”.
En general, la mayoría de respuestas fueron flojas y carentes de datos, respondían con evasivas y todos recurrieron a propuestas generales como mejorar las condiciones en las comunidades de origen de los migrantes, particularmente en el sur del país, para resolver el problema de la migración hacia Estados Unidos.
Mora asegura que faltó claridad en la propuesta de AMLO sobre el trasiego de opioides y sustitución de cultivos de amapola por maíz en la Sierra de Guerrero, porque parecía dar a entender que va a lograrlo solo con su ejemplo.
Por su parte sobre Anaya, asegura que, aunque parece ser el más documentado, al retomar libros y hacer citas, no ha logrado persuadir al votante a la hora de transmitir su mensaje. Uno de los momentos en los que más flaqueó, asegura Mora, fue cuando se habló de drogas, pues prefirió abstenerse de una postura definida al tener una agenda compartida con un partido de izquierda y uno de derecha.

Para José Martín Íñiguez, experto en relaciones México-Estados Unidos de la Universidad Iberoamericana, Anaya tampoco profundizó en su propuesta de tener en el Congreso mexicano un representante de mexicanos en el exterior.
“Esa es una propuesta muy antigua que ya existe en el estado de Michoacán y Zacatecas, el problema es que los partidos no han querido que también a nivel federal se tenga una representación”, señaló.
Sobre José Antonio Meade, Mora señaló que lo que más lo perjudica es su asociación al PRI porque los expertos coinciden en que era el candidato que tenía una mayor capacidad técnica en los temas de debate, no logró explicarse de forma contundente.
“Meade no se desmarca del gobierno de Enrique Peña Nieto y estos temas eran la oportunidad para posicionarse, pero no se desmarca. Su madurez de campaña llega tarde para ubicar un lugar que Anaya ya ocupó. Es decir, este discurso entre centro y centroderecha está ocupado por Anaya y sus partidos”, dijo.
Sobre el ’El Bronco’, Mora Señala que sus propuestas son cada vez más insustanciales.
Refugiados y violación a derechos humanos, los temas olvidados
El debate, que se alargó casi dos horas, se dividió en tres bloques: comercio e inversión, seguridad transfronteriza y derechos de los migrantes.
Sin embargo, en el tema de migración, según la opinión de Rodolfo Córdova, especialista en políticas migratorias y vicepresidente de Impacto Social MetGroup, hubo dos propuestas interesantes por parte del candidato puntero Andrés Manuel López Obrador, al decir que movería el Instituto Nacional de Migración hacia la ciudad fronteriza de Tijuana y que Alicia Bárcenas, quien es la actual secretaria ejecutiva de la Cepal, se convertiría en defensora de los migrantes.
Pero a su parecer, hubo temas muy olvidado que los candidatos pudieron retomar y no lo hicieron, como el de los refugiados y la procuración de justicia y violaciones a derechos humanos de migrantes.
“Muchas familias siguen esperando justicia. Me parece que a pesar que el debate fue muy general, había oportunidad de posicionarse sobre esos temas y nadie lo hizo”, dijo Córdova.
Sobre los temas que olvidaron los candidatos también coincide José Martín Íñiguez, experto en relaciones México-Estados Unidos de la Universidad Iberoamericana, al señalar que además del tema de los refugiados, también debieron dedicar más tiempo a hablar sobre el Tratado de Libre Comercio con América del Norte y exponer claramente sus ideas.
“No se haló de América Latina, no se mencionó el caso de los problemas que enfrenta Centroamérica. Muchos temas se dejaron de lado y lo que se tocó en el caso de migración las propuestas quedaron muy a la deriva. Ninguno de los tres bloques fue profundizado”, dijo.
Los tres expertos consultados coinciden en que, si no se modifica la intención de voto es, en parte, porque el debate no tuvo un claro ganador, a diferencia del primero, cuando se consideró que Anaya supo apretar las tuercas con una retórica ágil.
De acuerdo con una encuesta de Massive Caller realizada a 2,000 personas, el 35.1 % de los entrevistados considera que ganó Anaya, frente a un 33.5 % que da la victoria a López Obrador, un 24.94 % a José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), y un 6.43 % al Bronco.

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